Parecerá consigna política y, tratándose de la UNAM, no estaría tan descabellado, pero no, no es político y sí más bien muy apropiado. Así que ahí va:
“De norte sur, de este a oeste, comeremos en CU, cueste lo que cueste”. Ya. A partir de este momento reservaré mis “consignas” para la próxima vez que vaya al Estadio Olímpico a ver a Pumas.
Pero justo es ahí donde comienza el tour “gastronómico – académico”.
I.- Estadio Olímpico
En los partidos de futbol hay, como debe ser, al menos tres tiempos.
Botanas: Cueritos en vinagre, nachos con queso, “papitas”, fruta “rayada” con chile, raspados, dulces variados, agua (10 pesos) y refrescos (20 pesos).
Plato fuerte: La venta de cerveza comienza a las 11:30, ni un minuto más ni un minuto menos. El vaso con dos medias cuesta 50 pesos. Y parece terrorismo sicológico porque los vendedores pronto aconsejan comprar varias porque “se acaban”. Pero de verdad se acaban muy pronto. Para plato fuerte también hay tortas de jamón y “queso” (de a 30), tacos de canasta (de a 8 por 10 pesos) y pizza.
Postre: vuelven los raspados, los dulces varios, las paletas congeladas y hasta café Frappé.
Me van a disculpar pero no probé nada. El estómago me cobró una factura MUY dolorosa y sólo fui de mirona (y a divertirme con las barras).
II.- Arquitectura:
En la cafetería de esta facultad lo mejor es el pastel de chocolate, pero se puede conseguir una buena comida completa hasta en 80 pesos.
III.- Metro CU
Hay unas tortas “asquerosas”, dice mi fuente. En cristiano, esto quiere decir que son MUY grandes, pero deliciosas y sólo cuentan 30 pesos. Están debajo del puente de Metro CU, en dirección a Indios Verdes.
Hay Cubanas, Rusas y en general la comunidad global está muy bien representada.
IV.- Azul y Oro
Es el restaurante del Centro Cultural Universitario, pero hay otro (cafetería) en la Fac de Ingeniería. Me gusta porque el chef tiene un toque oaxaqueño. El restaurante “tiene onda” para los desayunos mexicanos. Variedad de huevos, enchiladas, chilaquiles, jugos de frutas de verdad y chocolate con agua y con leche. Además, el café es muy rico.
Las comidas son más “fusión” y de “temporada” pero aventúrense a probar las enchiladas de jamaica y el pescado en achiote.
Por el desayuno no pagarán más de 100 pesos por persona y la comida oscila entre los 120 y los 150.
V. La cafetería del MUAC
Lamento mucho decir esto pero, lo mejor de ese lugar es la vista que ofrece. Es como observar un paisaje lunar de Ray Bradbury. El Museo de Arte Contemporáneo, un edificio de Teodoro González de León, es una belleza con espacios que mutan al compás de las horas del día y de las temporadas del año. Es un laberinto infinito de múltiples posibilidades para el visitante dispuesto, y ya.
Mi consejo es que vayan por la experiencia, se tomen un refresco o una cerveza y luego vayan a comer a cualquier otro lado.
Les dejo el “Cómo no te voy a querer”, con Los estrambóticos, en una liguita porque nuestros videos “empotrados” fallan y no se ven. Pero la versión está padre.
