Berenjenas en salsa pomodoro

Hola, soy Gabriela y soy una tragona más bien conocida. Me encanta cocinar, hablar de comida y, sobre todo, comeerrrrrrr.

Confieso que me disgusta comer con alguien que sólo se alimenta por necesidad, pero que no goza ni entiende el rito. Comer con ese tipo de personas me genera cierta tristeza y desilusión. Lo que pasa es que encuentro que los gustos y hábitos culinarios de las personas revelan mucho acerca de sus intereses, motivaciones, educación y pasión, así que busco a los que, como yo, son apasionados de la comida.

Así que una vez hecha la declaración de motivos, les dejo este primer post:

“Puedo traerle las berenjenas sólo como están en la carta, con salsa boloñesa”, dijo el mesero un poco fastidiado de que lo sacara de su zona de comfort.

“Por favor, las queremos con salsa pomodoro”, insití.

Medio molesto, el hombre sólo dijo que sí, pero que tardarían unos 20 minutos.

Por eso las pedí desde que llegamos, antes de ordenar cualquier otra cosa. No sé porqué las retiraron de la carta, porque son verdaderamente deliciosas.

Nunca he comido mejores berenjenas que las de Nabuco, un restaurante que comenzó como una “trattoria” frente al sitio que hoy ocupa. Toda la comida en general es deliciosa, los platos bien servidos y a precios muy accesibles.

También hacen su propio pan: de ajo, de aceiruna, negro, marmoleado… Los postres no me hacen muy feliz, pero es que a mí los postres no me gustan tanto como lo salado.

Vanesa estaba felizmente sorprendida por las berenjenas que vienen empanizadas, montadas en capitas con queso fundido y con la salsa pomodoro que parece de tomates y ajos asados (¡¡aggggggg, se me hizo agua la boca otra vez!).

Para Vanesa resultó obvio que conocía bien el restaurante, pues un neófito jamás habría sabido del secreto de las berenjenas. La cosa fue así: tras varias visitas a Nabuco, un día noté que las berenjenas ya no estaban en la carta, así que le pregunté al dueño. Él no respondió por qué ya no ofrecía su especialidad en la carta, pero en cambio dijo que podía solicitarlas cada vez que quisiera, así que olvidé mi espíritu reporteril que me empuja a averiguarlo todo y me concentré en la felicidad que me dio la comida.

De eso se trata este blog, de compartir secretos, chismes, anécdotas e instrucciones para saborear la mejor comida posible. No importa si es en un puesto callejero, en un restaurante de cinco diamantes o en una cadena de comida rápida, aquí lo que queremos son datos precisos de qué perdir en cada lugar para tener la mejor experiencia experiencia culinaria posible.

Si alguien va a Nabuco, le recomiendo también una pasta llamada: “La favorita del cheff”. Tiene camarones, ajo, aceite de oliva, setas y alcaparras y algo de picante. (Slurrrrppp).

Nabuco está en:
Pennsylvania 215, Col. Nápoles
Tel. 5523-3049
Precio: De $100 a $250