Archive for October, 2009

¡Me lleva el tren!

Posted by fredhel on October 25, 2009
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Después de trece días de visita en Berlin y de pasar unos tantos un poco aburrida con un germano, guapo pero de hueva, decidí tomar el tren de regreso hacia Paris y continuar un buen recorrido por Europa, era la primera vez que visitaba el viejo continente y a pesar de que me fui con tres corcholatas y un taparroscas pude bien subir y bajar, todo era cuestión de comer chatarra y beber agua sola, total, la cosa era viajar de poca madre.

Tomé mi mochilita, me despedí del germano en la estación de Berlín con un mini nudo en la garganta, mismo que se disolvió a los 15 minutos cuando en la siguiente estación subió a mi compartimiento de segunda clase, un futbolista de origen Yugoslavo que juega en el equipo de Berlín.
Los camarotes de segunda clase tienen seis asientos los cuales están frente a frente, es decir tres y tres, así es que tienes que ir las 12 horas que dura el trayecto viéndole las jetas a los tres de enfrente.

De primera instancia vi al futbolista de espaldas, cuando subía su maleta a la rejilla que está empotrada en la pared del camarote…eso fue una cosa impactante, tenía un detrás o como dirían los franceses, un “derriere”…para “derretir”, (yo creo que de ahí viene la palabra).

Cuando se dio vuelta y lo vi de frente, pensé “no puedo tener tanta suerte” hicimos contacto visual varias veces, era inevitable, íbamos los dos solos espectando quién rayos se subiría en las siguientes paradas rumbo a Paris.

De inmediato ( y sin pena como siempre) le pregunté “where are you from?” o sea de dónde eres mi rey ¡papasote!, el hombrecito hablaba cuatro idiomas, inglés, francés, alemán y yugoslavo, así es que me respondió en inglés, soy de Luxemburgo, (conozco el mapa de Europa pero no a la perfección así es que le pregunté que dónde rayos estaba eso…) muy paciente y motivado me explicó la geografía de es pequeño país, uno de los más ricos de Europa al mismo nivel que Suiza.

Él no tardó en preguntarme lo mismo, “México city” respondí y como que los ojitos le brillaron (no se qué extraña obsesión tendría el guapo con el picante, pero sin duda yo lo iba a averiguar).
A la siguiente estación subieron dos gringos, un australiano y una inglesa que tenía cara de torta, y qué rayos, cada uno de nosotros tenía un acento tan distinto y raíces sin duda por completo diferentes. A una hora y media de trayecto los seis ya eramos “amiguis”, platicamos de todo, del puto de Bush, de lo caro que es la vida en Inglaterra, de lo mamones que son los parisinos y que no es un mito que sean tan apestosos (yo al menos no olvido ese espantoso olor del metro de Paris, ¡guacala!).

Casi a las dos horas Alen (el yugoslavo) me hizo ojitos de que nuestros compañeros de camarote le daban hueva, a mi la neta también me dormían, sobre todo porque estábamos en un vagón de fumar y los gringos, el australiano y la inglesa nos pusieron jeta cuando sacamos los cigarros, por ello Alen me hizo una seña y me dijo en francés (pa´ que la raza no entendiera), “vamos afuera y que estos radicales anti tabaco chinguen a su madre…”, me levanté como resorte y afuera nos cagamos de la risa. Recorrimos casi medio tren para llegar al vagón bar,( y si no estás pedo, el movimiento del tren te pone), ahí Alen me invitó un “vodkita” que costó siete euros, gracias a Dios yo no pagué, ¡se me hubieran agotado mis corcholatas!.

Bebimos y comenzamos a platicar, yo solo le veía el cuerpazazazazazo, sobre todo ese par de piernas, que casi tronaban los jeans, y una cara como he visto pocas. Lo mejor de Alen era su sencillez y buen sentido del humor, lo que más me llamó la atención fue que en la parte de atrás de su playera tuviera bordado un chile, de ahí salió la plática y también se descifró el enigma. “amo la cultura latina, me encanta el chile, (¿pardone moi?) y siempre había querido conocer a una mexicana, daría lo que fuera por conocer tu país”.
Me comentó que traía música de salsa en su MP3 y que por favor le enseñara a bailar. Buscamos un sitio en todo el tren hasta que llegamos al vagón de las bicicletas, casi cerca del furgón, nos pusimos cada quien un audífono y me sorprendí al escuchar al mismísmo Elvis Crespo en el MP3 de un yugoslavo que había crecido en Luxemburgo, le tomé la manota (y digo manota porque tenía un par enorme que abarcaba todo mi trasero, bueno mi “derriere”) y comencé a llevarlo con el ritmo, el meneo del tren nos ayudaba un poco con los pasos, el guapo no fue tan mal alumno, en una curva brusca el tren nos aventó hacia la ventana y yo quedé pegada entre la ventana y mi aclamado futbolista quien sin preguntar me plantó un beso de “grandes ligas”. No se hable más, regresamos un rato al camarote, nuestros compañeritos de viaje comenzaban a dormir y más hueva nos dieron, así es que recorrimos el tren y visitamos a un grupo de 30 colombianos que traían la cumbia a todo lo que daba y un buen desmadre mientras los inspectores revisaban los pasaportes con cara de pocos amigos.

Así pasaban las horas en el trayecto, y buscando privacidad regresamos al vagón de las bicicletas en donde tendimos una mantita de lana y comenzó la verdadera fiesta, hacía varios meses que no tocaba un cuerpo tan perfecto y hermoso, y mi sueño de tocar a un futbolista se había convertido en realidad y aunque le voy al Cruz Azul (sin burlarse por favor, no nieguen que Emanuel Villa derrite a cualquiera…) créanme que no iba a despreciar a un jugador del Berlín.
Mis manitas recorrieron su ancha espalda, sus cuadritos del abdomen, sus pompas y sus piernas que eran tan duras como un balón recién inflado, me comí su boca como si nunca fuera a besar a alguien en mi vida, sus manotas pudieron recorrer mi cuerpo un sinnúmero de veces, las horas volaban mientras pasábamos por cada pueblo hasta que desgraciadamente nos detuvimos en Bélgica.

Fui más rápida que un tiro de esquina y dejé al hombre sólo en boxers, nos valió madre el frío que hacía en esa noche aún en territorio Alemán. Yo seguía vestida, y bien alborotada, y extrañamente nos valía madre que nos cachara algún inspector, en Europa eso no está penado, no existen las faltas a la moral pues, de hecho nunca llegó nadie ni las bicicletas nos cayeron encima… ya los dos sin ropita, entramos en razón (sobre todo yo…!) “est que tu a un condon” ( o sea ¿traes guante papi?) “NON” … ¡Me lleva el tren!, y yo que iba a esperarme hasta Paris para reabastecer mi dotación (pues los que me regaló mi amiga de París, resulta que estaban caducos, ¡qué pex!, mejor no me ayudes)…pues ni modo, apliqué el mundialmente conocido “No globe, no love”…sería muy futbolista, muy deportista, pero no iba a arriesgar “el viaje de mi vida”, aunque la vida sea sólo un viaje…

Así es que maduramente, decidimos no continuar, aunque la torteada que le pegué y los “pases” que me dio fueron dignos de la copa del mundo.
Habían pasado ya casi 10 horas, él bajaría en Bruselas y yo hasta Paris, ya vestidos ( y dándole el golpe al aire de la ventana para bajarnos la calentura…) me propuso que bajara con él (a Bruselas claro…la otra bajada ya había pasado) y que me fuera a Luxemburgo, lo pensé dos segundos y le dije que no, (sola me subí, sola me bajo…) “¿Estás consciente de que no nos volveremos a ver?” me preguntó, y le dije “si, pero dame tu e mail” ( no se me ocurrió otra pendejada mejor) y así lo hicimos. Los trenes paran por pocos minutos en cada destino, así es que me dio un beso hermoso e inolvidable como de peli…y así lo vi bajar… Los gringos y la inglesa cara de torta se habían bajado en Lych, y sólo quedaba el australiano teto, quien vio toda la escena de la despedida y me dijo “hey mate, did you know eachother before” ( o sea, ¿ya habían pegado su chicle antes…?) a lo cual le respondí “No darling, just then and it was great that way”, ( o sea, no sea mocho mi aussie, así es más chingón)…El australiano y yo teníamos ya los seis asientos libres, así es que cada quien se recostó en los tres y dormimos hasta llegar a Paris. Era una mañana fría llegando a la Gare du Nord…y de ahí se despenderían más historias a la siguiente semana cuando decidí ir a Londres y arribé en ¡Waterloo!…

Manda lo que gustes a fredhel.cuesta@publimetro.com.mx

Lo bueno, lo malo, lo regular, lo feo lo bonito y lo cachondo, siempre será ¡bien-venido!

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“El rapidín… La última y nos venimos”

Posted by fredhel on October 18, 2009
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El rapidín

La historia más corta de Sex&DF…

En la fiesta de titulación de Sandra, Luis y Marah se conocen después de unos tragos.

L- Hooola?
M-Mmm, Qué onda.
L- ¿Eres amiga de Sandra?
M- No, vine con Laura, su prima.
L- ¿Te llamas?
M Marah, ¿tú?
L- Luis Ernesto, pero me dicen, guero
M- (Qué ridículo) Cámara, a mi me dicen, reina…
(risas)
L-… Por algo será
L- ¿Qué haces?
M- No me preguntes si estudio o trabajo, la neta ninguna de las dos…
L- (Uta y ahora qué le pregunto…)
M- ¿Tú, ya te titulaste?
L- Sí hace dos años y ya trabajo.
M -Bueno sólo te hice una pregunta, me traerías otra paloma, con mucho hielo, tengo calor.
L- Si claro, (qué otra.. si me la quiero tirar, mejor la atiendo bien)
M- Gracias, y bueno, que aburrida reunión, la neta las rolas de José José se me hacen patéticas, lo peor es que por extrañas circunstancias la gente se sabe la puta letra…
L- Pues a mi si me gustan, sobre todo cuando andas medio pedo con tus amigos.
M- Si claro cuando se ponen a recordar que buena era su ex, después de que le pusieron el cuerno durante todo el noviazgo ¿no?
L- No, tranquila, no todos somos iguales.
M- Tan son iguales que todos dicen lo mismo.
L- Ah, que mala onda eh?
M- No es neta, qué te digo CA, tengo 3 hermanos, se como se manejan las cosas back stage.
L- Pus cuantos años tienes
M -¿Importa?
L- Pues bueno era una sola pregunta.
M- Pues es una sola respuesta…
L-… (Chales, pinche vieja, lo que tiene de buena lo tiene de asertiva, no me da el cerebro con ella) Bueno era curiosidad
M- Oye, ¿por qué me ves tanto el escote?
L (Uta, cómo se dio cuenta, pensé que no lo iba a notar) Ahh, no es que está lindo tu collar. (además los weyes siempre lo hacemos es normal… que delicada vieja).
M -Ajá, pues está lindo tu cinturón…
L- (Gluc, qué me habrá querido decir… que me está viendo el paquete! Che vieja cabrona)
M- Oye sácame de esta fiesta, está de hueva, vamos a mi casa, mis jefes se fueron a Valle sólo estoy con la chacha… ¿te late?
L- (Qué pedo no se supone que eso lo tenía que decir yo) Ah si… mmm bueno, ok, si.
M- Te espero afuera me da hueva despedirme de toda la raza.
L- Ok (lo que tu digas mi reina… ya vi porque te dicen así, esas son viejas y no mamadas, espero se anime a idem…)
M- Agarra hacia San Jerónimo y de ahí te digo por donde, está chida tu nave…
L- Gracias cuando quieras (bueno es de mi jefe, pero ni como te vas a enterar, chula).
M- Es aquí, dile al poli que vas a la casa 12.
L- Ca ca sa do ce.
POLI; Hola señorita Marah (Ya trajo a otro cabrón, esta de señorita no tiene nada, si está mas corrida que una Harley).
M- Pasale, deja prendo la luz.
L-Gracias (Ah pa casita, con razón ni trabaja ni estudia la culera)
M- Ron, chela whisky, tequila…?
L- Una cubita me echo. ( y luego a ti si te dejas, ojalá no note que estoy nervioso, que papelón)
M -Salud
L- Mmm Salud
M- Mmm, no besas mal.
L- Ni ni tú…
M- Ven vamos a mi cuarto.
L- Segura que no llegan tus jefes.
M Ash, le vas a sacar, tons mejor así y aquí nos quedamos en la sala a ver fotos… (Marica).
L- No bueno… y tu chacha no raja
M- Cabrón te dije que tengo tres hermanos, pareces nuevo!
L -(Che vieja mandona, pus si soy nuevo… ) Je je… ups.
M -Por aquí.. Mmmm pérate, deja que entremos.
L- (Chiquita, te voy a pegar contra la pared)
M- ( Guerito, estás re lindo papi, que nalguitas, vas a ver cómo me agarro de ahí…)
L-Oye que lindos chones,
M- Si que eres rápido, quítate la ropa también.
L- No aguanta, quiero hacerte algo antes.
M MMM, AAHHHH, AAAHHHH, ohhhh, MMMM, ohhh, AHHmmmm
L- No manches estás bien rica,
M- Pues si, voy a los Pilates diario…
L- Oye, ¿tienes condones?
M- Ahhh no traes, uta, deja ver si uno de mis hermanos dejó algunos, chales!
L ( Uta, corre antes de que se me baje) Ok te espero…
M- Che Mau, siempre me saca del pedo, y hasta texturizado!
L- Me lo pongo ya?
M- ( No pendejo, es para tu colección) Pus si no…?
L- Así te gusta?
M MMM si, despacio no? Asi…
L- OHH, qué linda
M- Si que rico, asi así, despacio.
L- Así, tú dime…
M- Si, ya casi me vengo, así espera, despacio.
L- Ok, muah, mmmm que lindas bubis..
M- AHHH si, llego, llegooo… AAGGGGGGG, UHHHHH MMMM OHHH, AAAUUU
L- Si, así nena, así, si… Me voy a venir también.
M- SHHHH, no me avises, síguele, ooohhhh
L- UFFFF, OOOHHHH, AAAaaaaahhhhh…. Qué rico no mames… (bueno si, aunque en eso me fallaste que fresa…)
M- Ahorita vengo
L- ¿Te estás bañando?
M- Sí ¿quieres venir…?
L (Uta… ni modo de llegar a mi casa bañado… ay que pedo que me va a decir mi jefa…Nah chingue su madre, soy un ñoño… después me voy a arrepentir)
M- Vienes o nooo… Está rica el agua, que tal…
L- Más ricas tus bubis, tus pompas, qué linda estás, no manches.
M- MMMM,
L- ( Ora si me cumplió que chida que se baja por los chescos, ohhh)
M- No te vengas en mi boca.
L- No no, tran qui laahhhh.
M- OHH. Bueno te paso una toalla.
L-.Simón, gracias.
M- Bueno, no te puedes quedar, ¿no hay pedo verdad?
L- No no, tengo que ir a jugar tenis tempra (Más bien le tengo que regresar la nave a mi jefe, y mi jefa me espera despierta…)
M- Bueno, te acompaño.
L- Oye gracias… ¿Te gustó?
M (Qué puta pregunta, típico wey) Buenas noches…
POLI- ¿Ya se va joven…?
L- (No che imbecil, estoy llegando al revés)… ¿Cómo salgo a periférico?
POLI- A la izquierda hasta el retorno y todo derecho.
L- Sale, gracias carnal…

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¡Arriba la Quinceañebria!

Posted by fredhel on October 11, 2009
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Martina era la más pequeña de cinco hermanas, así la nombró su papá, pues siempre buscó tener un chamaco, y ya para el “no hay quinto malo” ,se echaron el último volado y nació ella. Así pues, Don Martín y Doña Ernestina, la bautizaron como Martina, fusionando sus dos nombres y cerraron la fábrica finalmente.

Esta familia dueños de una miscelánea en la colonia Escandón, vivía apenas con lo justo, ya para la tercera de las hijas, las fiestas de quince años se terminaron. A pesar de que Martina, era más bien una especie de chamaco de barrio; siempre dueña del balón, medio regordeta y fortachona, no faltaba el niño que llegaba llorando a su casa después de la cascarita porque Martina le había propinado unos buenos madrazos… ella siempre soñó con su fiesta de quince años.

Pasaron los 15, los 16, y las 17 primaveras de Martina, y su ilusión de fiesta de quince años, se concretaba a un pastel en la sala de la casa, ubicada en la trastienda.

Terminando la prepa, Martina decidió ir a vivir con su tía de Tamaulipas, y cambiar un poco de vida, sus otras cuatro hermanas eran medio huevonas, y ya con ayudar en la tienda se daban de santos, eran más bien feas y sólo una de ellas había andado con el hijo del taquero, y al menos éste, le había dado, pa´sus tacos.

Martina, no quería terminar igual, así es que llegando a Tampico, su vida cambió, comenzó a trabajar en un centro comercial, y se metió a estudiar inglés. Una tarde, poco antes de cumplir la mayoría de edad, compró un boleto de lotería… A la siguiente semana, Martina se había ganado 200 mil varos.

Ni siquiera hizo una lista de lo quería comprar o hacer con la lana, su sueño interminable, era la fiestota de quince años. Sin notificarle, ni a su tía Tencha del premio ganado, inició una dieta rigurosa, y comenzó a enflacar… todos los sábados saliendo de la tienda, se iba a ver vestidos de quinceañera, aguantándose hasta que le entrara uno talla siete para comprarlo.

Llegó su cumple número 18, y Martina, también llegó a la talla 7, su tía le decía que andaba lombricienta, pues la morenaza se quitó varios kilos de encima.
El día de la verdad llegó, Martina regresaba a la colonia en donde nació, y volvió a ver a todos sus cuates de la cascarita, a quienes ya tenía en mente para hacerlos sus chambelanes. Más otra de sus metas, era perder la virginidad al menos con alguno de ellos, vaya, el que estuviera más mamado y sabrosón, total había mucho para es-coger, digo elegir…

Pensó, “Si ya a muchas se las tiran a los 15, qué mejor que ahora a los 18, ya soy canchita reglamentaria”…

Compartiéndoles una lanita a sus jefes, comenzó a organizar el pachangón, consiguió el salón, el vestido lo trajo de Tampico, era color verde botella, pero ya no parecería un chile relleno… Martina había tenido un lindo cuerpo atrapado en una albóndiga, pero ¡el capullo se hizo flor!

Su banda consiguió trajes de cadete, y comenzaron los ensayos del waltz, ahora si, su cintura ya era cintura… y todos competían a su espalda, para ver quién se iba a comer ese pastel…

El gran día llegó, Martina, era nada menos que la cenicienta de Escandón, su cabello tenía destellos dorados, (peinado y maquillaje, cortesía de La Lola, el estilisto- estilista de la colonia famoso por usar mallones rosas) feliz de la vida le hizo sus ricitos de oro y le puso la pestañaza postiza, para que le diera un aire a Adela Noriega en sus tiempos mozos…

Después de la misa, (en donde todos se hacían los mustios, y pusieron cara de “yo no quiero tirarme a la quinceañera… eso es de pecadores, mea culpa…”) Se vio salir de la gran calabaza, el primer tacón dorado de Martina, en la entrada del salón sus seis chambelanes levantaban las espadas (las de acero… pérenme) para hacer un arco por donde la chica pasaría… Arriba de las escalinatas de mármol, la recibía Don Martín, quien se mandó a hacer un traje del mismo color del vestido de su hija, el problema es que él sí era bastante regordete, y con la corbata roja y sus canitas, parecía todo un chile en nogada.

De los seis chambelanes, ella ya había hecho una primera eliminatoria, y quedaron tres elegidos para aquello del tesorito: Damián, hijo del dueño del taller de transmisiones, un metrosexual región cuatro, que bañado no se veía nada mal, tenía buen cuerpo, o sea brazote fortachón lucido en playera sin manguita… En las noches de antro “El Damían” se ponía harto gel, y le daba un aire a chavo de Villa Coapa, o sea, no tan naco, pero si chacalón…

El Robert, el único de la bandita que estudiaba en la UNAM, no era feo, pero tenía pancita chelera, y los dientes medio chuecos, siempre andaba con su traje de terlenka, para dar a notar en la colonia que sería el único abogado que los sacaría de apuros.

Y el favorito… Rogelio, alias “El chambitas”, su mote se lo ganó no por hacer bien los mandados… sino las chambas… Así es que con esa buena fama y guerejo, (pues su jefa Doña Amalia, se había echado el volado con un ranchero de Chihuahua casi menonita), y pues con buena ropa el Rogelio podía pasar por chico Condechi, claro está, sin abrir la boca, este brother, tenía su puestuco de pelis pirata, y la neta no le iba nada mal, como regalo de quince, le dio a Martina, 3 de sus series favoritas y la peli de “El orgasmo de Amy” como para que se fuera instruyendo, sin ser porno.

Estos tres camaradas sabían que estaban en una especie de terna, y se deshacían en halagos para Martina. Y llegó la hora del Waltz. A pesar de que se habían organizado los turnos, los hombres comenzaron a competir, Damián y Rogelio la tomaron de la mano al mismo tiempo, ella sacada de onda, no sabía con cual bailar, aquí sin duda ganaría la ley del más fuerte, y no precisamente de olor…

Martina gozaba la competencia, y en su cabeza dedujo, “el que más me jalonee para quedarse conmigo será el elegido… ”
Ni Damián con sus brazotes, pudo con la treta de Rogelio, quien entre el jaloneo le dio a Martina una sutil mordida en la oreja… al estilo Mike Tyson, pero sin sangre.

Y así fue, Rogelio y Martina desempeñaron una coreografía de campeonato. Bailando por un sueño se quedaba corto, ante la coordinación de este par cachondo.

Y claro, choro mata carita, brazote, carrera y taller de transmisiones… Al bailar Roge le decía al oído a La Martina, “Hoy es tu noche, vas a ver que chambita te hago bajo esas crinolinas”.

Martina se chapeaba cada vez que Rogelio decía esas frases eróticas. Después de todos los performances, el de Britney, de Madonna, y hasta el regeatón, llegó la hora.
Los compadres, las comadres, la abuela, la tía solterona, las hermanas chonchetas, toda esa generación se había ido ya, quedaba la banda juvenil, así pues, Martina hizo un acto de escapismo.
El aventajado y nada pendejo de Rogelio, ya le había dado un varote al wey de la calabaza dorada, para que los paseara por toda la ciudad, mientras él hacía suya a la quinceañebria, pues Martina ya andaba hasta el moño con el vino espumoso.

El último atuendo para show, fue una minifalda de vuelito, por aquello del famoso “perreo” regaetonero, con unas delicadas zapatillas rojas y el cabello alborotado. Así entre las luces y la musicota, Martina y Rogelio salieron hacia la carroza, ésta calabaza se les había convertido en motel y su virginidad no llegaría más allá de la colonia Juárez.

Y así fue, El chambitas hizo su chambota… Martina volteaba los ojitos con brillantina hacia arriba, mientras de reojo vio al ángel de la Independencia, cuando pasaban por Avenida Reforma, pero no daba crédito de lo que estaba sintiendo bajo su minifalda de Suburbia, era la primera vez que alguien le quitaba el brasier, bueno, le quitaba todo, menos las zapatillas rojas. Ya medio dopada por el efecto chambita, Martina le pidió a gritos a Rogelio que culminaran el acto. A pesar de que Roge era un maestrazo, con el movimiento de la carroza, (que más bien parecía calandria, con sus viejos amortiguadores), le costó un huevo ponerse el condón, pero por fin lo logró, más él sabía bien cómo hacérselo a una virgen.

Martina estaba más que feliz, dos de sus sueños se habían hecho realidad, (y sin hada madrina CA!), encima, ya eran más de las doce y la carroza no se convertía en verdura.
Dieron casi las 3 de la mañana, cuando Martina regresaba a casa con el Chambelán habilidoso, quien sin duda le hizo experimentar por primera vez un buen orgasmo, ella no podía estarle más que agradecida.

Tal vez Martina rompió con alguna maldición, pues ya no era gorda y virgen como sus hermanas, además de poder haber costeado su fiesta de quince más tres…

Ironías SEX&DF: Apenas 3,000 casos de Influenza Humana y todos quieren usar guantes y mascarilla, más de 41,000 millones con SIDA y nadie quiere usar condón…

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Solidaridad Sex&DF… Nos pintamos de rosa

Posted by fredhel on October 04, 2009
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Queridas lectoras y lectores de este blog. Hoy no presentaré una historia de sexo por una sencilla razón…

El jueves 1o. de octubre publicamos nuestra edición rosa, temática del cáncer de mama.

Al buscar información y contactos, tuve cercanía con el tema y con algunas anécdotas de sobrevivientes, de este terrible mal que aqueja a millones de mujeres en todo el mundo.

Sin considerarme netamente feminista, sí apoyo las causas de la mujer. En 2002 cuando produje radio hispana, en la ciudad de Melbourne en Australia, llegaron varias mujeres a nuestra cabina, para pedirnos anunciáramos en español, una protesta que llegaría al parlamento de la ciudad, pues en aquel entonces, las mujeres no tenían derechos por maternidad en su trabajo (al menos no como aquí en México; para que vean que, bueno, no estamos tan mal…)
El llamado de protesta era ir y colgar nuestros brasieres por toda la reja… y así lo hicimos, australianas e hispanas, seguidoras de nuestro programa, colgamos nuestro sostén…
Posterior a aquél programa, tratamos de hacer una campaña en pro de las mujeres latinas con cáncer de mama, y una de ellas propuso que lleváramos en la mano una sola copa del sostén en símbolo de luto ante la pérdida de un seno… por cuestiones de logística y fondos, dicha campaña no se pudo llevar a cabo, sin embargo, siempre pensé que era una gran idea, pensada también por una gran mujer.

En resumen, quiero expresar mi gratitud y admiración a las que compartieron sus historias de vida para nuestra edición rosa, a las que siguen con nosotros y a las que están ya, en un mejor lugar, descansando.

A todas ustedes, guerreras incansables, que con su ejemplo de vida, logran que quienes no padecemos este mal, valoremos más la nuestra.

Por ello, desde este espacio que tengo, para plasmar mis ideas libremente, quiero decirles, GRACIAS, son un ejemplo de fortaleza, un ejemplo de paciencia y lealtad para ustedes mismas, porque a pesar de llevar esta pesada carga, se siguen haciendo cargo de todo, no descansan un segundo, piensan más en los suyos que en su propio gran problema y se requiere de mucha valentía para lograrlo.

También quisiera mencionar a los hombres que luchan a su lado, aquellos que las siguen amando igual o más que con un par de senos . A sus familiares y amigos que las toman de la mano, a sus hijos que son un motor que las impulsan a continuar, pero sobre todo a su fe, y a su incansable, inagotable, exhaustiva lucha, que no les borra la sonrisa.

A todas aquellas que confiaron que su tenacidad y su mente eran más poderosas que el mismo mal y lograron curarse.

Lamentablemente mi abuela murió, pues la detección fue tardía, a mi madre le encontraron cáncer de matriz, y gracias a la detección a tiempo de su doctor, sigue a mi lado.

Gracias por otorgarnos el honor de hacer un especial para ustedes, gracias por hacerse presentes en nuestras vidas y recordarnos lo valioso que muchas tenemos en nuestras manos y olvidamos… la salud.

Un abrazo apretado, mi respeto y gratitud.

Fredhel Cuesta.
Jefa de Información
Publimetro.

(Gracias totales a Cimab y a Fucam para la realización de dicha edición).