Archive for September, 2009

Desesperadamente buscando al Güero

Posted by fredhel on September 27, 2009
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David y Erika vivían juntos desde hace unos cuatro años, su vida sexual cada vez disminuía más y Erika no recordaba cuándo había sido su último orgasmo.

David trabajaba en una televisora, estaba en el equipo de producción de un reality show (de esos que por hacer pendejadas y filmar a 10 idiotas desquiciados por el encierro, dejan un chingo de varo, pero frien las neuronas de miles…) Para una de las dinámicas del programa, David tuvo que ir a una sex shop y comprar una muñeca inflable, misma que incluía un vibrador de hermoso y brillante color amarillo.

David se fue tempranito esa mañana a la producción, sacó de la caja a la mona inflable y se fue a iniciar otro más de sus interminables días.

Erika descansaba ese día de su chamba de enfermera, cuando se disponía a limpiar la casa a eso de la una de la tarde, encontró la caja de la mona vacía, pero con el dildo dentro y envuelto en plástico burbuja (no se fuera a romper el látex).

Ella los había visto en pelis y en revistas, pero jamás había tenido uno en sus manos y a su alcance, y sobre todo, gratis (financiado claro, por la televisora).

Buscó pilas por toda la casa, pero hasta la lámpara de emergencia ya las tenía oxidadas, hace años que no se les iba la luz, y menos les latía ya prender velas, su llama se había apagado… corrió a la tienda de Don Chato y le pidió un paquete… ¿De cuatro?, le preguntó el Don con peinado de queso oaxaca, “Mmm no de una vez deme con seis pilas”.

Corrió a casa y le puso las baterías al vibradorcito, que tenía, velocidades y movimientos giratorios además de los vibratorios… como era amarillo, decidió bautizarlo como “El güero”.

¡¡¡¡Mamma mía…!!!! dónde estuvo esto toda mi vida, se preguntaba de manera intermitente conforme disfrutaba el vaivén del aparato, y comenzaba a sentir despu es de años un orgasmo, se puso a pensar en el Dr. Ernesto de cardiología, que le encantaba por belludote y alto con loción cara, y en uno que otro camillero mamado de los que paseaban todo el día por los pasillos.

El quehacer tuvo que esperar, el perro se jodió y no pudo salir esa tarde, Erika se dio vuelo y despeinada recibió a David casi en la madrugada para hacerle sus respectivas quecas para cenar…

¿Qué hiciste todo el día?
– Nada, descansé…
– Chido, pues vamos a dormir.

Ya de sexo ni hablar, pero a Erika le valió madre, acababa de encontrar a su mejor amigo, a su alma gemela, a su querido güero, así es que nunca durmió tan bien como esa noche, y no sintió remordimiento de haberle sido infiel a David con un par de pilas alcalinas como aliciente.

Al otro día después de terminar su guardia regresó de prisa a casa, David llegaría en unas 5 horas más. A darle que es merengue, pero en esta ocasión se había comprado una porno pirata afuera del metro Centro Médico.

Prendió su aparato de DVD hecho en china y ¡en chinga! primero prendió un cigarrito, y comenzó a ver la peli, en toda su vida como enfermera no había sentido absolutamente nada más fuerte que lo que estaba viendo ahi, ni siquiera cuando un mocoso llegó con un clavo en la cabeza, o cuando una damita parió en la silla de ruedas del hospital, nada le habría sobresaltado tanto el corazón, hasta que vio esta peli, y sacó al güero para que le hiciera compañía.

Orgasmos más tarde… llegó David un poco más temprano, y debido a la dinámica de la mona inflable que grabaron y las viejas en bikini, el flaquito venía ganosón… Mientras Eri le hacía sus quecas de harina… David comenzó a besarle el cuello y a apretar su trasero y sus senos… Erika, lo detuvo en el momento… “Tengo hueva, ya me quiero dormir, mañana entro tempranito…”
“¿¿¿¿Hueva???? pero si hace meses que no lo hacemos, ya ni recuerdo lo que es un wawis, no seas gacha KA!
“Wey, nel, tu nomás te vienes y ni me esperas, si vamos a coger, pues mínimo ocúpate de que me venga, che egoísta”

David, no tuvo otra que comerse sus quecas e ir a dormir, como todas las noches, espalda con espalda.

Al otro día, Erika se fue a las 6 de la mañana. David se paró a las 8 por un café, mientras buscaba sus pantuflas de garrita debajo de la cama, se encontró al güero, delicadamente guardado en un saquito de terciopelo morado…

“Che vieja, ahora caigo, y dónde lo fue a encontrar”.
Como buen macho mexicano, se ardió tanto (no mamen ¿de un piche pedazo de latex con pilas?) y se puso tan celoso que lo escondió. “O me coge a mi, o nada”

Erika llegó a las 7 de la noche, se había comprado otra peli, y ya le andaba por iniciar su sesión de nochecita con el güero, desde que inició dicha relación, sus noches y sus días eran otra cosa, hasta les recomendó a sus cuatas enfermeras el remedio pal estrés.

Ya todo listo… pero cuando se asomó bajo la cama, y no lo encontró, poco le faltó para que le diera un ataque de pánico como el de la señora López de la cama 26, quien encontró a su hijo gay con su amiguito de la secu fajando en la sala, y llegó a la clínica con conato de infarto… pero bueno esa es otra historia…

Total, se volvió loca buscando y nada, era tal su desesperación que le marcó al culero de David a su nextel… El ingrato estaba en una junta de producción, cuando…

Trit, Trit… El altavoz habló…

“Dónde está el güero, ¡¡¡¡no seas ojete dime!!!!”

Todos guardaron silencio en la junta mientras David se ponía de todos colores como la bandera gay (volviendo al colapso de la ñora).

“De qué me hablas, estoy en junta…”

Trit, Trit

¡No te hagas, yo se que tu lo tienes, dónde chingaos está!

“MMM luego te marco, estoy en junta”

Apagando el radio… todos sus colegas preguntaron… ¿Quién es ese pendejo del güero?

“MMM nada, creo que se nos perdió el perro o algo asi…” Crit Crit. Crit Crit

Erika se encabronó tanto que agarró las tijeras y le recortó a David un par de sus corbatas favoritas…

¡Pinche culero, encima que me malcoge, me esconde a mi güero! BUAAAHHH!

Del encabrone, Erika se quedó dormida con la tele prendida, no quiso ni darle play a la porno, pues ya sin si güero, nada sería igual…

A la 1am llegó David, sabía que se olvidaba de cenar quecas esa noche, pero iba dispuesto a reconquistar a Erika en la cama…

Así es que quedito, se quitó la ropa y sacó al güero del escondite y le puso play a la peli pornis… agarró a Erika dormida y comenzó a pasarle la maquinita por la cara, el cuello, el pecho, la pancita, y la V chica… Erika se despertó, escuchando el dulce sonido del güero, que era como un gato ronrroneando en su oído y por eso no se encabronó más… David tomó las corbatas rotas del piso y ató a Erika desnuda a la cabecera, y el güero continuó con su chamba… pero esta vez en manos de David.

Cuando el güero terminó, David continuó, cuando David terminó, el güero le siguió, hasta que las pilas se descargaron.

Fue sin duda la mejor noche de los dos, digo de los tres…

Finalmente, no tuvo que haber otro hombre para abrirle los ojos a David, y las piernas a Erika, un aparato se convirtió en la felicidad de esta pareja promedio, en esta gran urbe.

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¿Qué, no hay sexo en provincia?

Posted by fredhel on September 20, 2009
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Ok, los chilangos, citadinos, capitalinos, ratas de ciudad, flores de asfalto, o como nos llamen, nos quejamos a diario de un puñado de cosas; el tráfico, la falta de agua
el copete de Ebrard, los polis corruptos, el circuito bicentenario (que nomás no se sabe cuando irá a concluir), las putas grúas gandallas, los peseros suicidas, las inundaciones, la basura, en fin, podría seguir con una lista aproximada de otras 520 cosas y me quedaría corta… Ok eso es lo malo, ¿Y lo bueno de vivir en esta ciudad?.

Les juro, viví en el primer mundo por 3 años, y siempre soñaba con regresar a esta gran urbe al menos cada fin de semana, alguna otra vez viví cerca del mar, y extra-ñaba tantas cosas que no duré ni seis meses en el puerto. Los que amamos esta capital (que aún somos bastantes) podemos también ver lo bueno, es un lugar hermoso, siempre hay algo que hacer, así sea lunes, puedes irte a un bar chingón en la condechi y pasarlo como si fuera jueves, hay miles de cines, de teatros, de museos, los mejores conciertos llegan hasta aquí; Pero lo mejor, es una ciudad que te esconde en vez de exponerte, es una ciudad que te invita a disfrutar de tu propia compañía. Pero antes de ponerme más poética y cursi, una de las grandes ventajas es sin duda, el anonimato.

A pesar de que el mundo sea un pañuelo como diría mi sabia abuela, y de que seamos más de 20 millones, sí, es un hecho que aquí también puedes encontrarte a alguien conocido, pero con menos probabilidades que en una ciudad pequeña.
De todos modos, el anonimato y apertura que tenemos en esta ciudad es invaluable, no tiene precio, pues.

Por ejemplo, Monterrey será una gran y moderna ciudad, dentro de un estado rico en industria… sí ¿Y? ¿Alguien conoce el rol de su sociedad represora con las mujeres…? y no es que lo diga yo que viví un año por allá cuando apenas tenía 19.

Recolectando historias desde la Sultana del Norte, me topé con una sociedad en donde las mujeres deben ser prácticamente perfectas, en donde no pueden ser ellas mismas, en donde, en el segundo semestre de la carrera, ya es mandatorio portar un anillo de promesa… ¿pero qué les prometen…? (hasta la fecha me lo pregunto).

Y mientras entran a la facultad MMC (Mientras Me Caso) viven un estrés irreal e indigno; por estar flacas, ir a la universidad (bueno desde la primaria…) con la mejor ropa y la bolsa más cara, el alaciado perfecto y un maquillaje que si tienen suerte, no se les deber correr.
En ninguna otra ciudad del mundo, (y neta que lo he recorrido…) he visto tantas clínicas para adelgazar, para blanquear dientes, para hacerte las uñas
para un alaciado permanente, para aplicarte botulina, vamos simplemente eres una pecadora, si no eres el remedo de Demmy Moore.

Puedes tener el mejor puesto de trabajo y ser una chingona inteligente, una pistola en las finanzas, pero si no traes una roca mínimo de Tiffany´s en tu dedo anular izquierdo eres una looser, si a los 27 no tienes a tu primer hijo, y después de parirlo no regresas a la talla 5 en una semana, no vales nada.

(Las historias que a continuación narro, son verídicas, los nombres fueron cambiados para no “afectar a las afectadas”, aunque redunde, porque, ¡vaya afectación!)

El caso de Mariana, 27 años, promedio de 9.8 del Tec, administradora de empresas, niña genio… Peeeero, catalogada como solterona, ahhh y qué decir de uno de los tipos con los que salía y se acostó con él a las 3 semanas de citas, de puta no la bajó y no tardó ni un fin de semana en hacer que todo San Pedro se enterara, que ya no era virgen y que  seguramente el no había sido ni el número 5.
Mariana no tuvo de otra que encogerse de hombros, salir poco después de varios meses del evento y ser marcada por una sociedad que no deja ser libre, que juzga y que se lastima a sí misma, vaya manera de vivir la vida y divertirse…

O el caso de Roxana, quien a los pocos meses de casada, con el “hombre ideal”, a la edad ideal, en la boda ideal… tuvo que enterarse de que su esposito era gay, y que no pudo, ni podría salir del clóset porque se tendría que olvidar de la cuantiosa herencia de su familia ricachona de Chipinque.

Qué tal el caso de Daniela, quien era delgada y con buenas curvas, cuando entro a la UDEM, no pudo con la presión y trató de bajar de peso, la bronca no es que se haya convertido en anoréxica, el problema es que subió 20 kilos más. Se deprimió tanto que abandonó el cuarto semestre y tuvo que ser internada en una clínica de desór -denes alimenticios, hasta que comprendió, un poco tarde que su valía era por ella y no por su apariencia, así poco a poco regresó a la normalidad, pero para evitar presiones y recaer, decidió venir a estudiar al DF y sentirse más libre, aquí sin duda era una diosa para los chilanguitos, que son bien chidos y no son tan fijones como los regios.

El caso de Renata, quien precisamente era bastante gorda y un vivales aprovechó para casarse con ella, ya que era un hecho que nadie se iba a aventar, y como el papá de la guera gordis, tenía todo el varo, el cabrón podría vivir como rey el resto de su vida y ponerle el cuerno con una flaca. Pero causa y efecto… le salió mal y cuando ella volvió antes de lo esperado de un viaje de compras por Mc Allen, lo cachó con la otra en la cama (la monita era de Torreón y estaba de paso, obvio). Al día siguiente, Renata puso todas sus chivas en la nave que el suegro le había comprado al patán y lo corrió de la casa, Renata pasó a ser una vergüenza social, en vez, de que el culero fuese el hijo de puta a condenar, ahhh no, ella ya era apestada por ser divorciada, porque todo Garza García se había enterado de su desgracia y nadie la iba a querer, gorda, divorciada y con un hijo del otro bastardo… fuerte no?

Ana Laura, divorciada con un hijo de 12 años, a sus 42, se veía de 31, iba diario a su clase de pilates, tenía un cutis de quinceañera y se vestía como Victoria Beckham, me cae. Un instructor del gym, colombiano, buenísmo, 12 años menor que ella, mamadísimo y con unos ojos almendra divinos, se enamoró de ella, Ana Laura, tuvo que olvidarse de sus amigotas de generación, pues a su espalda, se la acabaron, sobre todo el día que cometió el “grave error” de llevar a Leo a misa en domingo, Ana Laura era una pecadora, “Dios, cómo divorciada, anda con un wey menor que ella, seguro son amantes de tiempo completo…” , así es que como diría Lucero, ¿Y? … Más bien la envidia (I think so) les corroía, porque seguramente desearían las pobres tener 5 minutos en la cama con el tal Leo, porque sus maridos panzones ya ni se las tiran después del tercer hijo… pero cada quien.

La contraparte; alguna vez llegó Elena de Saltillo, y comenzó a romper esquemas, su manera de ser y de pensar jamás encajaría con las regias, abiertamente ella declaraba que se había tirado a varios del equipo de fut de su natal Salti… y en su jeta les decía a los regios, “yo me tiro a quien me da la gana, así es que tú no me eliges a mi, yo elijo al cabrón que yo quiera, no porque ya me hayan hecho fama de ramera quiere decir que tengo que acostarme con toda la bola de regios sin cerebro como tú”. La güera de 1.75 de estatura y hermosos ojos verdes, siempre iba con la frente en alto, salía a todos los lugares, las regias más guapas la aborrecían pero no por su físico, sino porque inconscientemente deseaban tener el 1% de los huevos que ella tenía para enfrentar a tal sociedad.

…De vacaciones
Qué decir de estas chicas, que cuando salen a la “Isla del Valle”, digo, a la Isla del Padre, o a cualquier playa, por fin se “explayan” y pueden dejar a un lado la reprimenda social, el problema es que se ponen unas mega pedas y ahí si, pierden la conciencia, y cualquiera se las tira… vaya extremo.

Bajando ahora por Puebla, aquella historia de Marissa, estudiante de la Udla, comprometida desde los 22 con el hijo de un magnate de Chihuahua, la pobre tenía sin duda que llegar virgen a ese matrimonio o ardería Ciudad Juárez, pero… ¿y el deseo sexual en los años universitarios…? tantos chicos guapos de toda la república y Sudamérica también… cuando a su novio Chihuahita lo veía una vez por mes y no podían tener sexo.

Marissa optó por dar rienda suelta y hacerlo por la puerta de atrás ( léase back stage, o lúdicamente llamado asterisco…) “Ok tírame por ahí, que lo otro es para mi novio cuando me case”. Tuvo que repetir esta frase con al menos unos 5 Pipopes y otros cuatro campechaneados. Vaya pena, nunca pudo disfrutar de un buen orgasmo vaginal, y me pregunto si eso la hacía permanecer virgen?, ¿Qué es peor en todo caso? Me pregunto, cómo aún en nuestros tiempos sigue existiendo el mito de la virginidad, bueno, peor sería tener que usar una burca o ir a los tribunales por reportear con pantalones… en fin.

Y qué decir del domingo de misa, que pareciera ser en este tipo de provincias o ciudades, tan sólo un desfile de modas, y un espacio abierto al cotilleo fresa…
Ok, antes de que lo digan; “son usos y costumbres” bla bla, pero me pregunto si realmente son felices de esa manera, o sólo pretenden serlo, para no ser juzgadas.

Regresando al paraíso de la ciudad del anonimato, contaré esta breve; Un judío socio de un famoso hotel de Polanco, me ligó en un Starbucks, dándome su tarjeta pero la neta nunca le llamé. (con todo respeto los Judíos sólo buscan carnita fresca para darle vuelo a la hilacha antes de tener que casarse a huevo con otra Judía).
Después de un par de meses lo volví a topar en un bar de la Condechi, me reconoció, preguntándome porqué nunca le llamé… bueno, tuve que inventar alguna buena excusa, (y seguro fue tan buena que ya ni la recuerdo para contárselas), al poco rato mis cuates ya se querían ir, yo la verdad tenía cuerda y el monito este (al cual por respeto dejaré en el anonimato, porque si no de qué estamos hablando…) así es que le llamaré Menganito.
Menganito me invitó un Whisky en la barra, lejos de mis brothers, acepté. Antes de poderle dar el primer trago a mi etiqueta negra, Menganito con su gran nariz,
quería besarme, y eso no es nada, ni siquiera me había yo dejado besar, cuando así de huevos y abruptamente me dijo… “Por qué no le llamas a una amiga y hacemos un trío en mi depa, vivo a dos cuadras, (casi escupo mi chupe), no le había dado ni el tercer trago a mi drink, y encima me dice en tono regañón, “y no te hagas la mocha…”
A ver, pensé; “no tengo nada en contra de los tríos, pero neta, las chavas no me gustan, lo mío lo mío, es Mr. Dick, y bueno siguiendo un poco la premisa de Elena, pensé que, en todo caso, la que hacía las elecciones era yo.
En cuanto terminó de articular la A de “mocha”, le dije, “dame un segundito”, me di la media vuelta “suavemente” y entre la multitud salí del lugar, mis cuates seguían esperando al valet, así, me fui a casa con ellos.
El punto final de todo este asunto es que hace un par de meses fui a un evento de moda a dicho hotel, este tío nos recibió como buen anfitrión “De Publimetro, bienvenidas, la entrada de prensa es por allá… y ni cuenta se dio de quién era yo, así de fácil, esta ciudad te esconde.
¡Viva El DF!, con sus recobecos, sus historias de sexo en libertad y su vida nocturna, en donde siempre hay lugar para todos, sin prejuicios .

(Este blog, contiene sólo un punto de vista muy personal, las historias son verídicas, y no tratan de ofender a nadie, si es que te ofendieron… no debiste llegar hasta éste párrafo).

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Hotel de jabón chiquito

Posted by Publimetro on September 13, 2009
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Armando acababa de llegar al DF, con el fin de encontrar chamba, ya tenía algunos contactos y se sentía optimista.

Dejó su natal Guanajuato, y a una mujer que lo reprimía noche y día, había dejado atrás a su banda de amigos, misma que incluía su equipo de futbol dominguero y el taco de ojo de sus porristas.

El soñador ejecutivo no tenía familia ni perro que le ladrara en la ciudad, alguna vez (cuando su único contacto con el exterior, era a por medio de internet) conoció a una chica y chateaban un par de veces por semana.

En lo que agarraba chamba tuvo que vivir en algunos moteles baratos, tal pareciera que Calzada de Tlapan fuera la “costera chilanga”, pues ahí hay de todos precios y calidad, comenzó con el de mayor precio, tampoco quería pasar muchas incomodidades, no fuera a ser que se deprimiera llegando…

Las primeras noches, durmió como piedra, después de sintonizar el canal porno, hacerse su respectiva “libera tensiones” (leáse chaquetiux) y persinarse pa´encontrar chamba al otro día.

Un par de semanas pasaron, ya estaban por avisarle si le daban la chamba o pasaba a formar parte de las millonarias estadísticas de desempleados del país.

Ya para ese entonces el hotelito bajaba de catego, ya ni tele había, las sábanas eran por demás rasposas  y de jabón blanco, pasó a jabón rosita con aroma a detergente, además se olvidó del sueño profundo, pues todas las noches los ruidos sexuales se escuchaban cada vez más fuerte…

En vez de contar ovejitas, contaba cuántas veces la fulanita decía Sí, Sí, Sí, o cógeme, cógeme,cógeme, “dámela ya papito”; no le quedaba otra que imaginarse las cosas que oía y hacer su propio cine porno mental. Durante una noche de martes escuchó a un trío, dos chicas y un cabrón, las monitas gritaban como si las estuvieran matando, Armando se sorprendía de cómo una nalgada podía resonar tanto entre techo y piso.

Un jueves escuchó a dos tíos, y la sensación le aterró, eran sonidos bruscos, como si dos boxeadores se dieran con todo pero sin guantes; toda la noche se quedó con la interrogante, cuando escuchó a uno de ellos decir… “ahora el helicóptero”…

“¿Huh?, pos cual será ese, ¿vendrá en internet? ¿sólo será para gays?, o será porque te hace volar… Al saber, dijo, pero eso sí, al menos tardó un par de horas en tratar de descifrar el acertijo y ya tendría una tarea para el cyber café.

Un lunes escuchó a otra pareja decir ; Pásame el popper, ya ya! antes de que termine, pásameloooooo!

¿”Poper”?, o dijo, ¿Tóper?, o sea están comiendo y gritan… serán comedores compulsivos… Al saber.

Al día siguiente, Armando recibió la buena noticia de que había conseguido el trabajo y tenía que presentarse el lunes, ¡Chingón, ya se le estaba acabando el varo!, ya era viernes y quería festejar, pero pobre monito, ¿Con quién?…

Esa tarde fue por un six de chelas y unas papas, compró un par de pelis piratas en insurgentes pa´ verlas en su lap y planeaba una tarde de festejo para la semana entrante ya buscarse un cuarto de huéspedes y poder dormir como Dios manda.

Desde las 5 de la tarde ya había gritos, cabezerazos y nalgadas y demás demonios en los otros cuartos. Conforme Armando recorría el pasillo se daba color de nacionalidad, edad y género, ya era todo un experto en el arte del motel.

Después de cuatro chelas trató de dormir una siesta, cuando de repente tocaron su puerta, “ah jijo, quién chingaos será”, al abrir, una figura redonda abarcaba casi todo el marco de la puerta, era una gorda feliz, con complejo de flaca sexy, escotada, rubia y, por supuesto, con minifalda y tacones plateados, boquita (bueno buchaca) roja, y perfume barato…

¿Hola Ernesto, aquí es el blow job? (¡Hasta inglés sabía la gordis!)

- MMM no, soy Armando, tal vez es la habitación de junto.   Y cerró la puerta, ni siquiera le cupo en la cabeza hacerse pasar por Ernesto, con esa gran boca roja, pensó que tal vez se quedaría sin su fiel amigo al que llamaba “Gasparín”.

A eso de las 10 de la noche, Armando ya no podía más, de inmediato, recordó que en su cartera tenía el número celular de Amelia, su amiga de internet. Ni tardo ni perezoso le llamó. A la hora y media, Ame estaba ahi.

Compartieron una buena plática, él le contó todo lo que había vivido en la gama de hoteles y moteles en los que pasó 2 semanas.  De repente se hizo un silencio, y comenzaron nada más a escuchar lo que venía de las otras habitaciones, lo cual les hizo pasar el momento más divertido de su corta amistad, con cada sonido se cagaban de risa.  A eso de la media noche se quedaron dormidos.

Esa mañana de sábado, en cuanto abrieron el ojo temprano, decidieron vengarse de todos aquellos que no los dejaron dormir… y le dieron vuelo a la hilacha, los cogelones de la noche dormían plácidamente, así es que los amigos no aguantaron más y comenzaron con lo suyo, el punto del juego no planeado, fue repetir de manera lúdica, todo lo que habían escuchado, platicado y presenciado, sin duda fue catártico, adoptaron varios personajes, lo cual les hizo tener una experiencia, magnífica y fuera de lo normal, pero sobre todo, ruidosa.

Para Armando, retomar el sexo, después de dos semanas de sólo escuchar y después de meses de no hacerlo con su ex, fue gratificante, y para Ame, que apenas llevaba dos en su lista, el tercero fue de fábula.

A la hora de la ducha, Armando cerró con broche de oro, sacando un jabón fino de su maleta, aunque sea para que ambos olieran a hotel cinco estrellas…

Fact Sex&DF: Leí esta frase en una playera, y me pareció genial; “No necesito sexo, el gobierno me coge a diario”.

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Miércoles de plaza… ¡una nueva fragancia!

Posted by fredhel on September 06, 2009
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Emilio trabajaba como capturista casi doce horas en una oficina grande y chafa. No hacía mucho tiempo que terminó una relación, sumamente tormentosa y desgastante, en donde no sólo aportó su paciencia y energía, sino también, demasiado dinero, dejándolo con el corazón y la cartera rotos.
  
   Era un típico miércoles por Reforma; tráfico, lluvia, un chingo de gente, y apenas era mitad de semana, cómo no estar de malas, sobre todo si ni paraguas traes.
Esa noche casi a las 10, salió hastiado, por no decir, hasta la madre de chamba y sobre todo, ya no toleraba a su jefa Doña Lula, una gorda bigotona que seguramente había regresado a su segunda virginidad, si es que alguna vez tuvo la suerte de perder la primera…

Todo el dia gritaba, EMILIOOOO, EMILIOOOO, ven a mi oficina… para él, que era un amante de la moda, nada le cagaba más, que ver los trajes sastre de terlenka que usaba la jefa, sus espantosas medias para controlar las varices, además de sus terribles zapatos que parecían ortopédicos, y por si fuera poco se los ponía del diario… Emilio, ya no soportaba más, su sueño era ser asistente en pasarelas de moda y no capturista de cuarta, pero su papá lo obligó a estudiar computación en una de esas universidades de chocolate.

  Esa pinche noche, nomás no le daba la gana de regresar a su casa, su dos roomates también lo tenían hasta el moño, así es que con el pretexto de que le hacía falta un desodorante, decidió ir al super que abre 24 horas y comprarse uno que oliera tan chido, como para ligarse a alguien igual que en los comerciales, así es que decidió, cambiar de fragancia…
  Así, entró al gran almancén, pasó por el departamento de electrócnica, y suspiró por una pantalla plana… “Nah, con la mierda que gano, no puedo pagarme ni una tele de velador”; siguió caminando, pasó por las frutas y verduras, chingándose unas uvas a discreción, posteriormente caminó por el área de pescados y mariscos, por extrañas razones Emilio toleraba menos que nadie ese olor… y así llegó hasta el pasillo de los desodorantes… y comenzó a buscar la nueva opción de aromas.
  A los pocos segundos llegó una linda chica; delgada, no muy alta, castaña, con una mata brillosa como de anuncio de champú, y unos hermosos, pero hermosos y mega chingones zapatos de tacón, mismos que robaron de inmediato la atención de Emilio, en el primer zoom. Cruzaron una mirada tímida y continuaron oliendo los desodorantes para decidirse por uno, hasta que sin esperarlo, Esmeralda se le acercó de huevos, ¿Quieres que te recomiende uno…?

Emilio nervioso, le respondió que sí…

-¿Cómo sabes cuál me puede quedar?
-Pues mira, mi hermano puberto usa ésta y siempre huele rico, además de que las chavitas se le caen rendidas.
-Ahhh, bueno, realmente quiero que me guste a mi, no tanto si las chavitas se me pegan o no…
– MMM, sin ofender, pero por lo que asumo traes el aroma de burócrata… L`au de la oficiné, que huele a 12 horas en una pinche pc, ¿o me equivoco?, Ja Ja, la neta éste aroma le dura a mi brother todo el día, pero si no te late…

Emilio quedó encantado con su “frescura” y lo directa que fue;

-Tú a qué te dedicas, porque la neta no hueles a nada. Cuestionó el Emi
-Soy arquitecta, tal vez huelo a luminarios, hago diseños de iluminación…
– Bueno, hagamos algo, yo elijo el aroma para ti y tú el aroma para mi…

A Esmeralda le latió el capturista de gafas, de inmediato notó en él cierta timidez e inexperiencia y eso comenzó a calentarla. Juntos caminaron hasta las cajas y no compraron nada más.
“Cobro junto o separado” preguntó la cajera;
Esmeralda dijo, separados, y Emilio respondió juntos, y yo pago.

Así ella ni tarda ni perezosa le cuestionó; “A ver tú dijiste que juntos, eso me suena a propuesta…”

Emilio se puso aún más nervioso, pero no le huía a la idea de probar “una nueva fragancia”, así es que le respondió, “Bueno, no tengo a dónde invitarte, ni nave traigo”, se encogía de hombros.

– Pues fácil, vamos a mi depa, vivo aquí a unas cuadras, y traigo nave, ¿te late?

Emilio lo pensó muy poco y asentó con la cabeza. Cuando se dio cuenta, ya estaba en la nave de la arqui coquetona, quien resultó la antítesis de su jefa, ya que su traje era simplemente hermoso.

Llegaron al depa, Emilio se quedó de a seis cuando vio la iluminación de aquel loft maravilloso, no cabía la menor duda de que pertenecía a una arquitecta, pero lo que más le llamó la atención fue el vestidor, en donde tenía cada par de zapatos magníficamente acomodados y de ultimísima moda.

-¿Me dejas tomarle una foto con mi cel?, nunca había visto tantos zapatos tan chingones juntos.

Esmeralda sacada de onda, le dijo que si… Pero ¿qué interés podría tener un wey en sus zapatitos de princesa?

En lo que Emilio tomaba la foto, Esme fue a la cocina para preparar algo de cenar y de beber.

Ya en la sala, después de una botella de merlot, la sopa comenzó a salir.

-Oye, por qué la foto de mis zapatos, estás medio pirado…

-Ja ja! cuando era niño me encantaba ponerme las zapatillas “mialegría” de mis hermanas y ahí andaba yo, TRAKA TRAKA, taconeando por todo el patio, una vez que me cachó mi papá, tremenda madriza que me puso, imagínate, su único hijo, el mayor usando las zapatillas de “plasti-cristal”.

– Bueno, eras un niño, yo jugaba con el kid acero de mi hermano y me encantaba hacerle al hombre nuclear, así es que no veo nada de malo… ¿o si?
– Ahhhh no, pero bueno desde ahí tengo obsesión con los zapatos de tacón, creo que sí, es un fetiche para mi.

Ahora vengo, dijo Esme y corrió a su vestidor, se sacó la ropa y quedó en lencería, poniéndose sus mejores y más caros tacones y salió de nuevo a la sala con un caminado mega sexy, como de pasarela de Milán.

Wow, dijo Emilio, que zapatos… MMMM, preguntó la arqui, ¿sólo me estás viendo los zapatos?

Ahhh,no bueno, (con sudor en la frente), lindo conjunto, es de Victoria Secrets, ¿verdad?

-¡Cómo sabes!
-Checo el catálogo por internet casi todos los días.

Vaya, pensó Esme, seguró este tipo le hará buenos regalos a sus novias…

Sin más, Esme se le aventó al regazo y sentada en él comenzó a besarle el cuello, las gafitas de Emilio se empañaron, dejando los ojos de plato, mientras ella lo besaba en la boca deliciosamente.

-¿Vas muy rápido, no? le reclamó Emilio temblorosito con su chaleco de rombos.
-No te preocupes, no te voy a pedir tu cel, ni tus generales, sólo quiero pasar un buen rato, ¿te animas, o sin pedos, aquí le paro?

Pero Emilio seguía pensando, que no era mala idea, probar esa nueva fragancia…

Y así llegaron a la cama, en la habitación luz tenue, creada por un dimmer instalado por Esme.
Comenzó el cachondeo… “Hey, por ahí no chaparrito, de ahi sigo virgen” ;
Sudando más de nervios, que de calentura, Emilio le pidió disculpas y continuaron con el cachondeo, Emilio tocaba sus bubis como si se tratara de un juguete nuevo.

Para ser la primera vez que Emilio lo hacía con una mujer, no estuvo nada mal. Emi era gay, y ya había tenido sexo con muchos chicos, por ello, de principio no supo a ciencia cierta cómo y por dónde se le hacía a una mujer, o si iba a sentir raro, o si ella lo notaría, sin embargo, logró que la arqui, se viniera dos veces; para él, el blow job, tuvo un matiz diferente, sintió una sensación más delicada, por tratarse de la boca de una mujer, pero no le gustó tanto comparado con su ex novio.

Al final del acto, Emilio saltó de la cama con prisa y comenzó a vestirse rápido, Esmeralda casi se quedaba dormida, estaba agotada, pues eran casi la 3 de la mañana.

-¿Te importa si no te acompaño?; dijo la Esme boztesando, -dile al portero que te abra, dile que eres mi primito el nerd…

Emilio le dio las gracias, y entre la oscuridad salió del loft, sin dejar rastro.

A la mañana siguiente, Esmeralda notó que, bajo su cama no estaba aquel par de hermosos tacones carísimos que compró en Place Vendome, en su último viaje a París.

Emilio sintió remordimiento por habérselos robado, pero sin duda, cada vez que se los ponía en la soledad de su cuarto, mirándose en el espejo, se sentía tan libre y completo, como aquel niño que taconeba por los pasillos de su casa, con aquellas zapatillas mágicas…

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