Las reglas absurdas del sexo…

Posted by fredhel on March 09, 2010
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En un ámbito en donde no deberían existir protocolos o reglas, existen leyes en algunos rincones del mundo que hacen del sexo algo complicado para las personas que deben vivir bajo dichas normas. Además en el pasado había creencias y costumbres bien locas.

Me di a labor de buscar algunas de estas cosas extrañas, y no me imagino qué pasaría si alguna de ellas se aplicara ahora en nuestro día a día… ¿Se imaginan?

Por ejemplo: Los hombres de la tribu Walibri, de Australia Central, cuando se saludan no se dan la mano: se toman del pene… Si fuéramos como ellos, al menos las mujeres al saludar, ya sabríamos a qué le tiramos, claro si eres de las que opina como yo, que, el tamaño sí importa… (algunos amigos gays, piensan igual…)

Chequen ésta: En Hong Kong, una mujer engañada puede legalmente matar a su marido adúltero, pero tiene que hacerlo con las manos… O sea, ¿cómo?, yo creo que aquí tomar las tijeras como Lorena Bobbit cuenta ¿no? finalmente se hace con las manos… ¿o cómo le harían? porque ahorcar a un cabrón no creo que sea tan fácil, o a cachetadas… ah qué orientales estos… seguro a sus parejas de ojito rasgado mejor ni les pasa por la mente cuernear.

Esta está picuda: En Florida EU, es ilegal mantener relaciones sexuales con un puercoespín… A ver, a ver y a ver, cómo coños está esto, ¿se le habrá ocurrido a alguien hacerlo con este espinocito animal? Seguramente sí!!!! de no haber ocurrido no habrían sacado la ley, pero yo me pregunto, quién sufrió más, el puerco espín o el espinado violador…  O se habrán confundido y quisieron decir que está prohibido hacerlo con un “pelos necios”.

Esta me late: En la antigua Esparta el adulterio era permitido siempre y cuando la mujer se entregara a un hombre más alto y robusto que su propio marido… Yo creo que esta sí aplica en nuestros días ¿no?, cuántas no hemos tomado venganza, tirándonos a otro más sabroso… Por ello creo que al estilo de las Espartanas, ¡no debemos sentir culpa!.

¡OUCH! : En Indonesia la pena por practicar la masturbación en público es la decapitación. (¿Cuál de las dos cabezas cortan?) Dicen que en México la masturbación también está prohibida, ya que el artículo en la constitución dice así: “Nadie puede hacerse justicia por su propia mano…” (bueno, esto es de mi cosecha, obvio).

Ni al caso: Ecuador prohíbe a los padres ponerle a sus hijos el nombre de Coito o Circunciso… ¡No jodan! y pensé que el nombre de Procopio o Eustaquio eran una mamada!.

Pa’ los machines de hueva: En la antigua Babilonia se permitía a los hombres ofrecer a sus esposas como pago colateral por un préstamo. (¿Cuánto te darían por tu marido en todo caso? Ca!).

Luna lunera: Las mujeres de Nápoles salían desnudas a la azotea de sus casas, con la esperanza de que la Luna les hiciera aumentar el tamaño de los senos… En estos tiempos lo único que debes hacer es invitar a un buen cirujano a que vea la luna contigo y te dispare las prótesis…

Cómo cambian los tiempos: Para formar el harém, los antiguos árabes desechaban a las chicas de pechos grandes y elegían jóvenes con senos pequeños y rostro sin depilar, ya que pensaban que las mujeres con estas características eran mejores amantes… Ahora las bigotonas sólo pertenecen a los comentarios de Tizziano Ferro, y las planitas pasan en la mayoría de los casos desapercibidas en el harém… del antro.

Por las Leyes de Guam: Las vírgenes tienen prohibido casarse. Por lo tanto hay hombres cuya chamba de tiempo completo consiste en viajar por el país desflorando vírgenes, quienes les pagan por el privilegio de tener sexo por primera vez, y después poderse casar…
¡Y en México, tanto pinche desempleado me cae!, aquí al revés muchas tienen que pretender ser virgencitas pa que se casen con ellas… Qué hueva de sociedad…

¿Y ustedes qué ley se inventarían?, Yo aquella que versa del colectivo popular: “En esta casa se tiene sexo a las 10, estés o no estés”. ¡BUENA SEMANA!

Fredhel Cuesta @Twitter

Pd. ahí cuando tenga más tiempecito les escribo más historias e iré publicando las que me mandan … así es que no quiero quejas ésta semana… Muah!

fredhel.cuesta@publimetro.com.mx

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No hay quinto malo…

Posted by fredhel on March 02, 2010
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Mónica y Pilar, eran amigas desde la primaria, casi siempre habían estado en el mismo salón, y eran como primas. Mónica viajaba mucho con la familia de Pilar, los fines se quedaba en su casa pues era ya como de la familia.

Pilar tenía dos hermanos menores, Mónica los había visto crecer y compartieron todos los cumpleaños juntos…

Los años pasaron y estas amigas estaban por graduarse en la universidad, eran tan unidas que hicieron la tesis juntas y su examen profesional fue todo un éxito.  Ahí mismo en el auditorio Mónica se percató de que Lalo el hermano sandwich estaba en primera fila, y que extrañamente esa tarde no se veía nada mal… pero eso fue un lapsus en su cabeza. Después del resultado y de los aplausos, Lalo se acercó a la tarima y le dio un ramo de flores a su hermana y otro a Mónica con un besito mega tierno, el chavito era un remedo de angelito, rubio con rulitos, alto flaquito con cara de niño tierno, era bien sano, hacía gimnasia olímpica en la prepa y comenzaba ya a desarrollar unos lindos músculos…

La fiesta de titulación comenzó. Ambas familias organizaron tremenda pachanga, todo el mundo andaba ebrio, comenzando por los sinodales y el director de la carrera.

En una de esas idas a la barra Mónica escuchó una conversación de los tíos de Pilar y se hizo medio pendeja para enterarse de todo. Los tíos planeaban llevar a Lalo con una prostituta (no discrimino la profesión, ese es el nombre oficial), pues el sobrino ya había cumplido los 18 y a los tíos no les parecía que su guapo e inteligente sobrino fuera virgencito…

Mónica escuchó a detalle todo, el tío Nacho era el que pagaría y el padrino de primera comunión lo iba a llevar, primero a chupar y luego a chupar… (o sea mmm, primero a beber, Bué). Y todo esto sería en una noche sorpresa. De repente los tíos panzones se dieron cuenta de que Mónica estaba tan pendiente de la charla que se hicieron weyes y cambiaron el tema, Mony sólo les dijo ¡Salud! y alzando su chela y patas pa’ qué…

Al otro día Mónica le llamó de inmediato a Pilar, quien por supuesto no estaba enterada de los planes de sus tíos, y ambas se preguntaban, ¿A ver, por qué coños es urgente que un chavo pierda la virginidad lo antes posible, y lo peor con una street meat, ah pero eso sí, nosotras tenemos que llegar vírgenes al matrimonio, o al menos hacernos de la vista gorda, con eso que llevamos máximo 2 en la lista para que nuestro güey no se sienta amenazado?

“Bueno amiga -dijo Mónica- la neta yo ya no llegué ni tantito virgen al matrimonio, ni es algo que me quite el sueño, pero neta; ¿vas a dejar que tu hermano, que es un chavo tan sano, tan chido, se tire por primera vez a una mujer de esa manera, qué tal si se nos trauma?

-Güey, quién sabe, los hombres son calientes por naturaleza, igual mi hermano se raya, ve tú a saber.

-Bah!, todos somos calientes güey, nomás que no todos lo confiesan, pero tu brother me cae poca madre, no sé, lo conozco desde chavito, neta no me late que su primera vez sea así, por qué no, medio que se lo planteas a ver qué te dice…

Esa tarde Pilar entró a la recámara de Lalo, quien estaba jugando al Guitar Hero

- ¡Lalo… Laaaaloooooo!, bájale a eso carnal…

- Qué pepe, Pilas, qué quieres…

- Oye te acuerdas del otro día que pasamos ahí por viaducto… ¿tu te tirarías a una chavita de esas?

-Ay Pilas (así le decía a su carnala) por qué la pregunta… pos claro que nel, la neta ya sabes que me late la Lilí, pero güey, tiene 16, capaz que sus jefes me meten al bote, además pos yo no se ni qué pedo, igual y hago el oso la primera vez, no tengo puta idea… bueno ya llégale, ya casi domino la rolita de One de Metallica a cuatro colores… (nótese la inocencia…)

Pilar levantó los hombros y le llegó… de volada le marcó a la Moño (así se decían las amiguis).

-Nah güey, casi casi me dijo que fuchi y que la neta su guitarrita es más importante… Pero ahora que  lo dices, no me late esto de mis tíos, no creo que mis jefes sepan tampoco y estoy segura que si saben se mueren, pos creen que yo todavía soy virgen, y le llevo 6 años a mi carnal… bueno, cambio y fuera.

Pilar se quedó pensando, la neta su hermano sí era un chavito bien tranqui, era su adoración, claro Mauri también, pero el pilón tenía apenas siete años, y no había mucho de qué preocuparse por él, más que de llevarlo al Mai doinais y acompañarlo a ver Bob Esponja.

Pilar al ver la reacción de Lalo, regresó a su cuarto y le dijo la neta…

-Bro, mis tíos te quieren llevar a “desquintar” con una mujer pagada… (¿así tan al chile? ¡y eso que lo adoraba!)

El güero bajó la guitarra bien sacado de pedo…

-¿Huh?, ay no mames, cuál es su puta prisa de que yo coja, o van a creer que soy marica o ¡qué!, chales mi padrino es bien lividinoso, me caga eso, no mames andaba re perro en tu fiesta, che gordo, el otro día me regaló unas pelis porno piratas, qué mal gusto, la neta ahí las tengo, pero ni las he visto… pero Pily, no soy puto eh!

- Va, no te encabrones, pero es que creo que el fin te quieren llevar y si tú no quieres va a haber pedos… yo creo que ni mis jefes saben y si se enteran los castran…

-Uta y si era sorpresa, cómo me voy a safar, neta sí me da asquito Pilas, por mucho globo que me ponga, aunque no creas, ya también quiero saber qué onda con eso, pero no tengo ni con quién, me gustaría aprender para no cagarla con mi chavita cuando nos llegue la hora…

Pasaron algunos días, un jueves por la tarde llamó el padrino de Lalo, Pilar contestó…

“No tío, Lalo se fue de viaje con el equipo de la prepa, creo que llega el martes…” ( y así de fácil se lo safó).

Poco antes del fin de semana Mónica fue a casa de Pilar, y Lalo le abrió. De la nada, Lalo le dió el beso a Moño en el filito del labio, nada cerca del cachetito… Mónica se sacó de onda, pero sintió cosquillitas…

-Qué buen bracito mi Lalo, se ve que le das duro a las argollas ¿verdad?

- Lalo se puso rojo y sonrió tímido.

Antes de que Mónica subiera la escalera, Lalo la tomó del brazo…

-Moño, necesito que me hagas un favor… MMM no nada olvídalo…

- ¿Qué? ya dime.

- Me da pena, pero… me puedes comprar unos condones en la farmacia, me da cosa pedirlos.

-Ay no mames… va, pero con quién los vas a usar o qué? (¡chale ya se va con los tíos!, bueno, para qué ando de metereta…)
-No, no con nadie, pero los quiero tener por cualquier cosa, ya sabes…

Los dos se quedaron viendo fijamente, Mónica se subió a un escalón, le agarró la cara a Lalo y le plantó un besote en la boca.

Lalo se quedó con los ojos de plato y no emitió comentario, sólo vio como Mónica subía las escalera y movía su lindo trasero.

Mónica le dijo a Pilar sobre el favor de Lalo, Pilar se sacó de onda porque no le pidió a ella el favor, entonces no le tenía tanta confianza…

“Oye Moño, y si tú le entras con mi carnalito, ahorita no andas con nadie, y así yo me quedaría tranquila de que fue con alguien de confianza”. (Orales, estas sin son amigas y no ching….)

“Puta, no se güey, lo veo como un primo, pero crees que él quisiera, a poco así se quitaría a tus tíos de encima…”

“No se si a mis tíos, pero a la prosti, sí JAAA! , pero bueno, se me ocurrió, yo siento que le gustas al güero y neta yo no tendría pedo…”

La conversación cambió abruptamente y decidieron irse de chopin y por  un café.

Al siguiente jueves el padrino marcó de nuevo… Pilar contestó ; “No está tío, pero en cuanto llegue le digo que te marque va?” (Che cabrón, hasta cree que le voy a pasar el recado…)

El sábado llegó Moño de nuevo, los jefes de Pilar se habían ido a Tepoz, pero a las reinas les dio hueva ir, sólo que esta vez Lalo tampoco fue…

Pilar le abrió la puerta pero estaba con el celular y la ignoró (casi casi, ahorita te atiendo amiga) Mónica subió hacia la recámara de Pilar, pero pasando escuchó la musicota en la recámara de Lalo, tocó la puerta pero de inmediato la abrió y se metió, se sentó en la cama para verlo jugar y claro verle la espaldita hermosa…

“A ver enséñame a jugar con la guitarra esa”, le pidió a Lalo…

Él se la colgó (la guitarra eh, pérense…) y le dio las respectivas instrucciones. Moño se hizo pendeja, “a ver cómo cómo”, (ches viejas, siempre andamos con las estrategias… nada pendejas).

Lalo se puso detrás de ella, colocando sus manos en las manos de Mónica para apretar los botones de la guitarra…

Pilar subió y se dio color de lo que estaba pasando, pero en vez de interrumpir, agarró la nave de su jefa y se fue al centro comercial… sin su amiga.

Disque tocando la guitarrita, Lalo se arrimaba cada vez más al trasero de Mónica, y la tomó de la cintura, disque para verla cómo tocaba (la guitarra, ehhh, aguanten), de inmediato Mónica perdió, no tenía puta idea cómo jugar, y la neta el gimnastita la estaba poniendo a temblar.

-Lalo, cierra bien la puerta… dijo Mónica medio mandona.

Lalo nervioso pero presuroso la cerró… Mónica se quitó en chinga la guitarra y agarró a besos a Lalo, lo primero que hizo, fue subirle la playera, NO NO, el 18 añero (que ya era cancha reglamentaria) tenía el más lindo abdomen de la colonia. Lalo no tenía idea de qué hacer, así es que Mónica se sacó la playera sola, y le pidió a él que le desabrochara el sujetador (ya saben por qué digo sujetador ¿no?).

Total, se quedaron en jeans y con el tronco al aire, Lalo jamás había tocado unas bubies, así es que Mónica le dirigió las manos y se las puso ella, Lalito sudaba cabrón, temblaba del nervio, y Mónica seguía dando direcciones (no en balde era pedagoga la cabrona).

“Tranquilo, si sientes que te vas a venir, piensa en otra cosa, o yo te voy a distraer, tienes que aguantar va”.

“Sí, va, va”, decía el rubio suavecito.

Vamos a quitarnos los jeans, dijo Moño, Lalo respondió que le daba pena…

“Ay ya cabrón si te he visto en chones desde que eras niño, andale”.

Como Lalo andaba rejego Mónica no tuvo de otra que quitarse sus propios jeans y quitárselos al chamaco para dejarlo en boxers.

“Chiquito, ¿tienes condones?”
“No, para eso te había pedido el favor…”
“Chales!, deja veo su Pilas tiene… aguanta.

Mónica se puso en chinga la Playera de Lalo y salió del cuarto, ella sabía dónde guardaba su amiga los de colores y sabores, y por suerte había un buen… regresó corriendo a la recámara y se quitó la braga…

“Y esto como se pone…” (ay qué lindo el rubio…)

Mónica se lo colocó delicadamente, guiándolo hacia el delirio.

“Mira, tú arriba, así tu vas controlando lo que quieres ir sintiendo, hazlo despacio, despacio, hacia adentro y hacia afuera, luego un poco hacia arriba y hacia abajo… así así, bien”.

Lalo sólo sonreía al estar dentro, como si sintiera estar en pinche cielo, ya menos nervioso, comenzó a besarla en la boca y el cuello, aunque cada vez se movía más deprisa pero no se despegó un buen rato de sus pechos…

“Espera, espera, no te aceleres, ahora yo me voy a poner arriba de ti… espera”

Lalo no podía creer lo que veía, una chava tan linda, unos senos perfectos, un torso desnudo con un ombliguito diminuto… eso era la neta, sus cuates no le iban a creer!

Mónica se movió lentamente, percatándose de que Lalo ya no podía aguantar más…

“Ya precioso, si quieres termina, yo te ayudo… ”

Mónica se movió como haciendo ochos encima de él, de inmediato el rubio casi se queda sin aire, y tuvo el orgasmo de su vida, vaya, un orgasmo que no implicaba a su mano derecha…

¿Cómo estás?, preguntó Moño, mientras le acariciaba el cabello y la cara, dádole besitos en la boca y el cuello…

Lalo no podía ni hablar… y bueno a esa edad al chavo no se le ocurría ni preguntar cómo estaba ella, sólo respiraba agitadamente…

Mónica se vistió, no supo si Pilar se había hecho de la vista gorda o si iba a regresar y pos no era para tanto el descaro…

Se fue a su recámara y prendió la tele, pero Pilar no regresaba, Mónica fue a despedirse de Lalo, le dio un beso en la boca, y le dio las gracias…

“No no, gracias a ti, dime, ¿soy muy pendejo?”

“No guapo, todo es cuestión de práctica, pero créeme que estás tan lindo que nadie te haría el feo, además sí le pudiste aguantar… practica más…”

Mónica se fue a su casa, Pilar regresó y se puso a ver la tele, Lalo siguió con la guitarrita.

Al siguiente jueves llamó de nuevo el padrino, Lalo conestó:

“Mijo, qué harás el sábado, te quiero invitar a chupar…”

“Gracias tío, pero no puedo, me voy a ir a dormir a casa de mi chava…”

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Fact SEX&DF: ¿Qué es la virginidad…? a mi nunca me hablaron de ella.

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Ni picha, ni tacha, ni quiero batear…

Posted by fredhel on February 23, 2010
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Mario y Fernanda se conocieron en el clásico, “Yo llevo un amigo y tú llévale una amiga… ” Beatriz y Marco eran mega amigos y a veces amantillos, Fernanda era la mejor amiga de Bety y Mario el mejor amigo de Marco, así es que cierta noche se juntaron los cuatro.

Por suerte Mario y Fernanda se encantaron, hubo química inmediata, y así los cuatro fueron a alcanzar a otra banda que ya estaba en un bar completamente X, (de esos en los que cuelgan mil madres en las paredes y según son bien chics y divertidos, pero no había otra opción y menos en miércoles).

Salieron ( o más bien los corrieron…) a eso de las 2 de la mañana, pero se la estaban pasando tan bomba que decidieron seguirla en casa de Marco, pero ya nada más los cuatro.

Marco y Mario se metían algunas cosas, en tanto Bety y Fernanda eran sólo las clásicas observadoras que ni se espantaban y respetaban profundamente las narices ajenas…

La fiesta para cuatro se prolongó hasta las cinco de la mañana, bailaron, cantaron, rieron hasta las lágrimas, jugaron caras y gestos, basta, Jenga, manotazo, bueno cualquier cantidad de cosas ochentosas que los divirtieran y así fue, (a poco no es increíble cuando haces una gran fiesta con tan poca gente, eso de estar en el mismo mood no tiene precio… sólo claro, lo que gastes en el seven…)

Mario llevó a Fernanda a su casa pero ni un besito en la boca se dieron, se cayeron poca madre, pero como que ella se bajó con prisa de la nave, andaba medio peda y decidió que era mejor así, Mario intentó besarla pero a pesar de los movimientos torpes de Fernanda ella pudo voltear la jeta de volada y dejarlo con la trompita tiesa.

Pero claro que eso no iba a quedar ahí, ese fin de semana Bety organizó un viajecito a su casa de cuerna, pasó el viernes en la tarde por Fernanda. Mario, Marco y colados llegarían el sábado.

Ya el asador estaba prendido, y los bikinis bien puestos, (en resumen, toda la carne en el asador), a eso de la una de la tarde se dejaron caer estos cabrones, con otros 3 amigos, total que sólo eran Fer, Bety y cinco hombres bastante desmadrosos, borrachos y quién sabe qué más.

Entre chela y chela, el boli en la alberca, las arracheras, la musicota y el atardecer, Bety y Fer se pusieron bastante pedas, y ellos la verdad es que normal, no se si por grandotes o porque se metían algo más podían aguantar más vara, menos Marco, que aún con su 1.94 de estatura terminó en un camastro cual fardo y nadie lo podía levantar, nomás lo taparon para que no se lo tragaran los moscos.

Fernanda estaba decidida a que ese día, sí le prestaría el equipo a Mario ( y no el de buceo eh, ni el snorkel, ni el visor, o las aletas de rana…)

A eso de las 9 de la noche sonó el celular de Fernanda, era su hermano, quien le pedía se regresara al DF porque su otro hermano puberto se había caído de la moto y sólo ella tenía tarjeta de crédito pa´ pagar el hospital… UTAAAA! ¿¿¿a esa hora toma un camión y regresa al DF peda???, Mario se ofreció a traerla, pero ella lo vio medio pedo y no quiso que fueran tres los accidentados (peda pero no pendeja ¿veeen?… sólo aceptó que la llevara a la terminal del Casino de la Selva pa retornar…

Arreglado el desmadre del púbere raspado y demás; pasaron un par de semanas, Mario se había comunicado algunos días, quesque pa´ preguntar por el mocoso, pero más bien ya le andaba por toquetear a Fernanda y a ella ni se diga el pinche pelón la volvía loca (me refiero a que Mario estaba rapado eh…).

Ese viernes su cuata Laura organizaría una mega fiestota en un frontón de casa de su abuela, Fer le dijo a Bety para que invitara a Marco y por ende a Mario, pero Bety se iba con sus sobrinos a Disneylandia ( mmm, pa qué, si acá tenemos al Cornelio reciclado mejor conocido como “SISFLAIS”…) total que Fernanda estuvo días sin atreverse a llamarle a Mario, hasta que se agarró las bragas y le marcó el mismo viernes, con tan poca antelación era lógico que Mario ya tenía plan con sus vagos amigos, pero con tal de ver a la Fer, le dijo pásame la dirección y te prometo que te caigo.

Fernanda estuvo cotorreando con toda su banda, pero siempre pendiente de la puerta, dieron la una y las dos… (ya las tres nel, si no es rola CA!) hasta que medio se desesperó y ya la neta comenzó a tomar más y se olvidó de esperar a Mario.

  Justo cuando iba por otra chela, caminando apretada entre la gente, Mario la encontró, de inmediato la abrazó, vaya, la estrujó y se dieron unos besos de concurso, de campeonato, era como si de repente toda la banda de la fiesta hubiera desaparecido y la música se había apagado (¿lo han vivido? ¿a huevo no?) .

- Qué onda Fer, traigo una tacha ¿le entras…?

¿HUH?, Fernanda se sacó de onda cabrón, en su vida se había metido más que chochos de homeopatía para la dermatitis… pufff, no sabía si decirle yes or “nou”, y todo le pasó por la cabeza, (ya saben, la puta ardilla que gira y gira como si estuviera dopada), “Si le digo que nel va a decir que qué ñoña, si le digo que si y me la trago sepa la madre cómo chingaos me voy a sentir… ah ya se!

-Sí va, dame la micha… ( No Adela Micha…)

Mario la partió en dos, se comió una mitad y le metió la otra a Fer … ella la guardó un segundo bajo la lengua y en cuanto Mario se distrajo la escupió…

En la casa estaba el cuarto de la podadora, Mario lo detectó de volada y comenzaron a fajar intenso Mario metió mano y logró que Fernanda tuviera un orgasmo “manual” ipso facto y hasta le cuestionó por qué usaba una tanga roja ( eso qué, cada quien usa las bragas del color que le da la gana)…  de repente sonó el celular de Mario, era uno de sus camaradas, diciéndole que Marco estaba mega pedo, que tenían que llevarlo a su casa porque quería agarrar a besos a todas las de la fiesta y estaba por provocar una madriza MASIVA… Chales! . Salieron del cuarto de escobas acomodándose la ropa y el cabello, Mario le dijo a Fer, “vienes o me esperas a que lleve a este hijo de puta”.

¡Ni madre! pensó Fer, me voy con él, esta vez no se me escapa… Pero Marco estaba tan pedo que también quería besar a Fernanda, entonces Mario le dijo, Nel quédate ahorita regreso por ti! te juro que regreso, ando bien prendido!

¡AYYYYYYY! esto parece maldición pensó Fernanda, a este paso me lo voy a ir tirando hasta navidad y ¡apenas es marzo chingá!.

En lo que Mario llevó al lastre de Marco a su casa, y regresó pasó casi una hora, pero el efecto de la tacha en Mario apenas prendía, le llamó a Fer y la sacó de la fiesta, “te espero afuera”, Fernanda ni se despidió, salió como cohete y se trepó a la nave de volada… Ambos vivían en casa de sus papis, tons tenían que ir al hotel… Pero Mario no la quería llevar a cualquier hotel… casi llegando a uno de lujazo, se percató que había perdido la cartera misma que recuperarían al otro día en el  puto cuarto de escobas, pero a esa hora, cómo coños hacer memoria con la tacha, de dónde diablos se había perdido… y la calentura ya reventaba las ventanas de la nave…

Llegaron a un motel de un cuarto de estrella, o bueno ni del piquito más chiquito de la estrella, 200 varos, mismos que pagó Fernanda, al menos había botellas de agua para la culera sed del Mario que andaba tachuelo, el pedo aquí es que Fernanda estaba completamente sobria, pero no le podía confesar a Mario que había escupido la puta pastilla por marica.

Entrando al cuarto se quitaron la ropa de esas veces que casi quieres romperla para que salga más en chinga porque la calentura ya no te da pa más…. ¿Güey traes condones? ¡¡¡¡MIERDA!!!!! estaban en mi cartera…. ¡NOOOOO MAAAMMEESSS!, a ver voy a salir con el chalán éste, seguro vende, sólo les alcanzó para una cajita con tres y de marca desconocida…
Agarrando de nuevo el patín porque tuvo que vestirse, pues hasta descalzo salió, regresó y ahora sí, duro y duro, sin parar, en la cama, el buró, la regadera, el tapete, la silla, A, B, C, D… X,Y,Z… arriba, abajo, en medio, por los chescos, bli bli, bla bla… Mario no paraba, mientras que Fer ya no podía un segundo más, así es que ya en una de esas tuvo que sincerarse…. ¡PARA! ( y no precisamente en nombre del amor), “wey, escupí la tacha, ya no puedo más, neta no estoy en tu canal… YAAAA no puedo!

Mario se congeló de repente… ¿Por qué no me dijiste?, y encima la escupiste, me la hubieras dado… porfa otro ratito… No, no y no, ya no puedo, me duele todo, ya ni siento tengo calambres en las nalgas, ya! QUIERO DORMIR POR FAVOOOORRRR YA ES DE DÍA!!!

Mario se metió de nuevo a la regadera pa bajarse un poco el efecto, y Fernanda ya estaba roncando…

Al otro día, Mario la despertó tiernamente… “Tengo algo que confesarte también… aparte de la tacha me metí en casa de Marco una pastillita azul…”
“Ya decía yo, que cómo diablos no se te bajaba, chales creo que no podré sentarme bien en todo el día…” comentó Fernanda.

Salieron con el sol brillante y el calor de marzo, no podían ni ver pinche vampirazo y ni a gafas llegaban, Mario no podía manejar, el volante ardía. Fernanda estaba cruda, mareada, con hambre y le dolía todo…

La dejó en su casa… “Oye date un baño y regreso por ti para ir por unos mariscos ¿no?… Fer con tan sólo pensar en las almejas vivas que se retuercen con la salsa valentina, casi vomitó.

“No, neta gracias, mejor vamos al cine mañana ¿va?.

Al otro día, fueron a ver… MISIÓN IMPOSIBLE 2.

Fact SEX&DF: Las mujeres no somos mandonas, sólo tenemos mejores ideas…

fredhel.cuesta@publimetro.com.mx

Fredhel@Twitter   – Gracias por seguirme!!!!

Paciencia, ya mero publico todas sus historias, me voy a clonar para lograrlo.

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Martín tenía un violín…

Posted by fredhel on February 16, 2010
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Martín era un virtuoso de la música, desde niño aprendió a tocar el piano, el saxofón, la guitarra, y el violín. Hoy a sus 32 formaba parte de una gran sinfónica.

Era un tipo recatado, extremadamente culto, había vivido en Nueva York y Europa, invitado por otras sinfónicas locales. Ya conocía toda clase de mujeres, además de ser el mejor violinista era bastante galán; alto, delgado, de cabello castaño y ojos aceitunados, no era atlético pero se alimentaba bien, su problema era que estaba aburrido de las mujeres que eran tan iguales a él.

Cierta mañana después de un ensayo, se le ocurrió ir a la Hemeroteca a ver si algunos diarios del pasado podían inspirarle nuevas ideas, pues también escribía por hobbie para la sección cultural de una gaceta urbana.

Ahí en la entrada estaba Dalila, morena, de ojos negros grandes y cejas pobladas, cabello negro decorado por algunas rastas y trencitas de colores, aretes largos artesanales y prendas al estilo Rigoberta Menchú, arracada en la nariz, muchas pulseras de cuero, y alpargatas. Dalila estaba por terminar la carrera de letras y hacía su servicio social en la Hemeroteca.

Era culta, y le encantaban las artes, muchas veces acudía sola a los conciertos de la sinfónica, y alguna vez ya había visto a Martin, pero como que perdido entre los smokings negros…

Martín le entregó su credencial. Dalila la recibió y sólo al ver su foto alzó la mirada. Era el violinista en persona, pero como era tan seria, casi ni gesticuló, aunque el corazón le golpeaba el pecho cual tambor coyoacanense.

Tomó los datos y le indicó al Martín por dónde ir… Él de inicio, no se percató de lo que le causaba, hasta que bajó un par de escalones, el olor a sándalo de Dalila lo había cautivado y se quedó grabado en su memoria olfativa por días.

De salida, Martín ya no la vio, volteó hacia todos lados pero no estaba, recibió su credencial de manos de un poli y fue por un café…

Dejó pasar un día, y regresó a la hermeroteca, pero tampoco vio a la morena, por el contrario, en el mostrador estaba una grandulona bigotona y malencarada, que olía a cigarro en 10 metros a la redonda.

Martín le preguntó a la jendarma que en donde estaba la chica de las rastas, la enojona le contestó a regañadientes “su horario varía, es de sevicio social, viene cuando le da la gana”. (MMMTA!)

Pasaron algunos días hasta que era sábado de sinfónica, Martín pasó al frente con su violín, y vio a Dalila sentada en primera fila, se emocionó pero tuvo que respirar e iniciar con su solo…

Al finalizar el concierto Dalila se había marchado, pasaron dos días y Martín volvió a la hemeroteca, pero desde la entrada vio a la gorilona y ya ni quiso entrar, entonces fue a la cafetería… y ahí estaba Dalila endulzando su café latte…

“Hola, tú trabajas en la hermeroteca ¿verdad?

Dalila hizo una cara como obviando la pregunta y sarcástica le respondió… “Y tu tocas el violín en la sinfónica…¿verrrrdad?”, como era hippie no le pudo decir, “osea hello”, pero con el tonito lo dijo todo.

Así tomaron café, pretendiendo que no se gustaban tanto, que tan sólo podían mantener una buena charla y cada quien regresar a sus actividades, pero no podían engañarse había una química innegable entre los dos. Dalila era tan hippie que odiaba la tecnología y no tenía celular ni e mail, ni “feisbuc” ni similares, así es que Martín se las vería negras para poder localizarla después de ese encuentro, pero sabemos que cuando se quiere, se puede. (¡A huevo!)

Martín la buscó de nuevo en la universidad hasta que la encontró; esta vez la invitó a su casa porque quería interpretarle una pieza en su violín.
Dalila seria y dudosa aceptó.

La casa de Martín parecía un castillo en Tlalpan, en ese lugar vivían sólo artistas, pintores, escultores, músicos y escritores, para Dalila fue como entrar al cielo, la casa tenía un aroma a madera que la sedujo, Martín la sentó en el gran sillón de terciopelo color vino de la sala y sacó su instrumento, bueno su violin, -pa que me entiendan-, (conste que no dije su órgano o algo así, estamos chupando… bueno! bebiendo tranquilos! CARAY), Dalila traía una falda larga que se enredaba de una sola pieza y se cruzaba, pero al sentarse se abría delicadamente y mostraba una de sus lindas piernas y sus pequeños pies que calzaban alpargatas.

Matín comenzó a tocar, ella sólo cerró los ojos, mientras sentía el aroma del incienso, y se transportó a otro sitio sensual y sublime, fue como tener sexo lento y placentero, pero sin siquiera darse un beso, Dalila vio el estuche de un saxofón y le dijo, “Qué chingón, yo tengo por ahí una historia con un saxofón, pero no puedo contártela ahora…”
Transcurrió la tarde, tomaron té y Dalila se fue a casa. Ese primer encuentro los había dejado marcados.

Al otro día Martín la buscó, pero no la encontró, y así pasó casi una semana, hasta que la volvió a ver en primera fila en el concierto del domingo a medio día, Martín sintió miedo que ella se moviera de su lugar antes de terminar el concierto, pero no podía decirle nada desde el estrado, sólo la miró, sonrió y le guiñó el ojo, esperando que la hippie entendiera que no debía irse.

Y así fue. Cuando la sala quedó vacía Martín salió con todo y estuche, invitándola a comer. Fueron al centro de Tlalpan (era una zona que se adaptaba con la personalidad de ambos), después de ahí cayendo la noche, fueron a casa de Martín… Dalila se volvió a sentar en el mismo sillón, Martín se le puso cerquita y despacio iba a besarle el cuello, Dalila lo detuvo y le dijo al oído, “Trae tu sax, abre mi falda y ponlo entre mis piernas, quiero sentir la vibración mientras lo tocas”.

(UFFFF, “qué alternativa me salió ésta”, pensó Martín, en toda su vida musical, ninguna mujer le había pedido tal fantasía, es más casi a todas sus chavas les cagaba la música clásica). Martín se levantó como resorte del sillón y fue por su saxofón, Dalila abrió un poco su falta y se colocó en la salida del sax, Martín hincado a la orilla del sillón comenzó a tocar. Dalila se movía lentamente hacia atrás y hacia adelante, recargaba su espalda y se incorporaba de nuevo, siempre cerrando sus ojos, su aroma a sándalo se esparcía con el aire del sax… Martín terminó la pieza, dejó el sax a un lado y se disponía a besarla, cuando… “¿Tú también tocas el chelo verdad..?

Martín sólo asintió con la cabeza, estaba sacado de onda, porque lo que hacía Dalila lo prendía cabrón, pero a la hora de la hora, ni un beso le había podido dar.

- “Me voy, la próxima vez que nos veamos, ¿tocarías el chelo para mi?”,
-Sí claro,¿ no te quedas a cenar…?
-No ya es tarde, mañana tengo clase de siete, gracias.

Martín le pidió un taxi y la acompañó hasta la puerta, despidiéndose con un beso en la frente.

Al siguiente día la buscó en la hemeroteca, el efecto que Dalila causaba en Martín era irracional, cada vez la deseaba más.

- ¿Hola, vienes a ver los diarios?
- No, vengo a verte a ti… ¿puedes comer hoy?
-No, no puedo toda esta semana, estoy en exámenes finales, pero el domingo te busco en el concierto.
(¡¡¡Una puta semana!!!! pensó el violinista -sin tejado- a ver cómo le hago pa’ aguantar).

Como los machos (pero los buena onda, no los ojetes frustrados, misóginos), se aguantó y esa semana no dejó de tocar por horas y horas todos los instrumentos y partituras que tenía en su casa.

El domingo, cuando pasó al frente, volteó hacia las primeras filas, pero no vio a Dalila por ningún lado, él sabía que su violín expresaría su desencanto, aunque el público no lo notara.

La sala se vació, como no vio a nadie, salió por la puerta de atrás del auditorio, caminó hacia el estacionamiento, y Dalila llegaba corriendo…

Faltándole el aire, gritaba, ¡Martín, espera!

Él dejó el estuche en el techo del auto y corrió a abrazarla, pero ella le dio un ligero empujón (Uta! ya estuvo ¿no?)… Ella sólo le dijo: ¡Pintura fresca!, te tengo una sorpresa, pero invítame un café…

Martín no sabía ya qué pex con esta tía, pero esta vez sí estaba decidido a tocarla, sí a ella, ¡no a la guitarra!

Después del café, llegaron a casa de Martín, pero esta vez Dalila no se sentó en el sillón… ¿Cuál es la silla en la que te sientas para tocar el chelo? (¿HUH?, esta chava y sus preguntas, ¡y eso qué!).

“Tráela y siéntate, pero no saques el chelo… ”

Las gafitas del músico sólo se empañaban, neta ya no sabía qué hacer con esta hippiteca, pero el factor sorpresa siempre le excitaba más…

Ya medio a huevo Martín acercó la silla, y se sentó con jeta de; “Y ahora a ver qué pedo” (esta vez ya no calientes el boiler si no te vas a bañar… pensó)

Dalila comenzó a quitarse la ropa poquito a poco, se soltó el cabello y ya no traía su par de rastas.

La sorpresa de Martín fue cuando la vio completamente desnuda, además de su lindo, torneado, curvilíneo y femenino cuerpo con esencia de sándalo… Dalila se había tatuado con henna (en coyoacán claro) las partes más importantes del violoncello…

Ya desnuda se colocó entre sus piernas, levantó sensualmente el brazo derecho, y le dijo… ¡Tócame! , tómame de la escotadura, toca mi puente y mi cordal, hazme sentir tu música…

(¡¡¡Orale!!! yo creo que ni el mujeriego de Motzart alguna vez vivió lo que estaba experimentando Martin…)

Así suavemente “la interpretó”, la melodía terminó con un “molto vivace” en el tapete de la sala, el grito del orgasmo de Dalila parecía un final de ópera…

A partir de esa tarde, esta pareja fue inseparable, en cuanto Dalila terminó la carrera se fue a vivir a casa de Martin y uno de los primeros regalos del violinista a su musa, fue sin duda un teléfono celular…

Fact SEX&DF: Yo no sé mucho de música, pero sí sé que hay hombres que saben tocarla muy bien, y otros que, deberían dedicarse a otra cosa…

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A todas y todos los que me leen miércoles a miércoles gracias, y gracias a los que me echaron porras cuando aún no tenía escrita esta historia.

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El Becado

Posted by fredhel on February 09, 2010
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Paolo estaba por cumplir los 21 años, llegó al DF de una pequeña provincia italiana llamada Urbino, (yo la compararía con Celaya…) El chico estaba estudiando para chef y consiguió una beca de intercambio para aprender cocina mexicana gourmet en la gran urbe.

Como muchos extranjeros (ignorantes, claro), Paolo imaginaba que México era una especie de desierto con burros, pencas nopaleras y enjambres de paja rodando por las polvosas carreteras vacías.

Se le hizo fácil aceptar el viaje y la propuesta, Paolo llegaría a casa de una linda familia católica que prometía cuidarlo y protegerlo de todo mal…

El mocosito despertó con el aviso de abronchen sus cinturones que vamos a aterrizar… asomó su carita de Peña Nieto por la ventanita quedándose en shock al ver que la gran urbe no terminaba en ningún cuadrante, eran edificios y más edificios, nada de desierto, nada de burros, nada de nada… Su primer shock fue cuando llegó al aeropuerto, andaba medio perdido, pero por fin llegó a migración, pocas fueron las preguntas que le hizo la chica del módulo, pues la monita se quedó pendeja al ver lo guapo que era a pesar de su baby face ; Altísimo, delgado, ojos azules enmarcados con cejas, pestañas y cabello castaño, nariz grande pero perfecta y una boquita ultra besable, esa era la primer señal de que el pequeño chef iba a tener una maravillosa temporada de ligue en esta ciudad, (pues seamos honestos, personajes como estos rara vez caminan por las calles).

La familia Hernández ya estaba esperándolo con su letrero chafita afuera de la llegada internacional. Ahí estaba toda la banda, Doña Aurora, Don Ernesto, Aldo y Enrique toda la familia Riacatán! Paolo casi no hablaba español, pero ni falta que le iba a hacer…

De entrada la familia llevó a Paolo a comer tacos, valiéndoles madre si su estómago come pasta los iba resistir, pero no le pasó nada. Llegando a la casa se instaló en la recámara de Enrique que era casi de su edad pero súper ñoño.
Ya para el jueves Enrique lo invitó a una reunión con sus amigos… extraño, no había chicas, Paolo no daba crédito como una pseudo fiesta podría no tener mujeres sin ser tampoco gays, a pesar de la corta edad de Paolo, su genética italiana cachonda le pedía a gritos al menos unos besos o un faje, sus compañeras de la escuela no eran mucho su tipo, había pocas, otros eran gays, y las pocas que había eran bastante rellenitas para su gusto, (y la neta que ya de albondigas boloñesas estaba hasta la madre).

Total que el nerd de Enrique y sus nerdi amigos se la pasaron jugando Wii y tomando cerveza barata, Paolo casi se jeteaba en un sillón con su mp3… En esa corta semana observó, que por el contrario Aldo sí se divertía, varias compañeras de la universidad desfilaban por su cuarto disque para hacer un trabajo en equipo… así es que Paolo ni tardo ni perezoso, le llamó a Aldo para que lo sacara del infierno de los nerds y los videojuegos (¡vaya clase de diversión!, insisto, para esta gente al menos deberían creales su Wii porno, pero es real que algunos ñoñazos sustituyen a las mujeres por la tecnología).

Justo Aldo iba de camino a una fiesta, y su auto en cambio, iba lleno de chicas lindas. A Paolo le cambió la jeta, en esa fiesta había algo más que chelas y algo más que cigarros…

Desde la entrada el aroma a motita se hacía sentir, la variedad de bebidas en la cocina, y la gama de féminas fueron ya el paraíso de Paolo, además quién se le iba a negar al flaco come pizza!

En esa fiesta estaba Susana, la dinosauria, y le decían así, porque nomás no terminaba la carrera y había compartido con un par de generaciones la carrera, Susana moría por Aldo, pero el mamón cero la pelaba, a pesar de su buena estatura, cuerpazo, perfectas bubies, cintura breve y carnosos labios, pero a Aldo le gustaban más chiquitas y con cara de inocencia (más bien tenía fantasías de colegialas) y sin duda Susana no tenía nada de esto.

Susana se aferraba en todas las fiestas para lograr la atención de Aldo, pero jamás lo lograba, a pesar de su buen escote y sus zapatos carísimos de plataforma. Una de las ventajas de esta noche fue que la fiesta era precisamente en su casa.
En cuanto Su vio entrar a Aldo con las tres flacas, ni siquiera se percató de la guapérrima presencia de Paolo. De entrada se le colgó del cuello a Aldo, y a las tres casi colegialas las saludó con indiferencia pues eran como moscas estorbosas…

En eso, después de la fila de moscas, ¡Susana vio la luz!, Paolo la saludó mega cortésmente con doble beso, uno en cada mejilla como estilan los italianos, ¿y tú quién eres? ¿ay pero quién agitó el cielo?, ¡se están cayendo los angelitos! Aldo ni peló, el se fue directo a la cocina por unos tragos con sus tres chicas remedo de RBD.

Susana de inmediato tomó del brazo al señorito italiano y lo condujo a la sala donde estaba la musicota y la demás banda, quesque pa presentarlo… la neta es que cada quien andaba bien en su pedo, y mejor lo condujo a la cocina, claro también para ver a Aldo.

¿ Y este regalito de dónde me lo trajiste? preguntó Susana, Aldo medio con muecas le respondió., “Ah se está quedando en mi casa, pero el pobre anda re aburrido… y por cierto no habla español, ahí te lo encargo”, y sin más se salió con su harem región 4.

Pero Susana no se sacaba la espina de que Aldo no la pelara y salió tras de él dejando al pobre come gelatto solito.

Un par de horas pasaron, y Susana ya no se la estaba pasando tan chido, Paolo paseaba por toda la casa con chela en mano, pero a él neta sí que le había encantado la anfitriona, aunque la mensa seguía de arrastrada con el imbecil de Aldo.

La fiesta era un desmadre a eso de la media noche, Paolo se recargó en la pared cerca de la cocina pera ver pasar a Susana, de repente pasó un cuate gay que traía un popper y se lo dio a inhalar de pasadita, Paolo se elevó y regresó en un segundo, Susana caminó de salida y de nuevo pasó el amigo gay, colocando otra vez el popper en la nariz de Paolo, el italianito voló y cayó de nuevo, pero esta vez agarró valor.

Ahora se recargó junto a la puerta del baño, y a la siguiente vez que Susana pasó, la jaló del brazo y la metió al baño y sin prender la luz, de inmediato cerró la puerta. Así agarró a besos a la dinosauria, súper apasionadamente, y comenzaron a meterse mano imparables, en la completa oscuridad. Susana se quedó en “choc” cuando bajó la mano y sintió lo bien dotado que estaba el mocosete, no daba crédito de lo rico que olía, lo bien que besaba y tocaba, y lo suave que estaba su piel, por su parte Paolo también en “choc” cuando tocaba los voluptuosos y firmes senos de Susana, además su cinturita era hiper cachonda pues parecía un ocho, y abajo, el premio de sus grandes caderas y muslos voluminosos.

El termostato de los dos subió hasta el tope; de repente alguien tocó la puerta del baño, entre besos y gemidos Susana gritó ¡Está ocupado!… “Paolo, se que estás ahi”, de inmediato reconocieron la voz de Aldo, pero qué chingados le importaba si había otro baño en la parte de arriba… La parejita fogosa se detuvo por un instante como el juego de los encantados… “Paolo, vienes o te quedas ya me voy”… la pregunta aquí era, por qué Aldo estaba tan encabronado…?

a) Se ardió porque su fan número uno se estaba fajando a uno más guapo y menos culero.
b) Le cagaba ser niñero del italiano.
c) realmente quería hacer pis.
d) todas las anteriores.

El caso es que por fin Susana alzó la voz, solo le faltaba que si Aldo nunca le dio ni un beso en la frente, ahora los limitara…
Así es que grito de su muy sabroso pecho:

¡Se queda CA, en todo caso yo lo llevo a tu casa al rato!

El ardido de Aldo le dijo a Paolo, “Usa condón pendejo, uno nunca sabe con estas monas”. (Uta no lo odian, che macho de quinta).

Eso si que calentó a Susana, con esto se ajustó el escoté, le dio un empujoncito a Paolo y salió del baño emputada.

“A ver cabrón, cuál es tu pinche pedo, tú ni me conoces, ni sabes qué pedo con mi vida, en cambio yo si se que tuviste un trío e interactuaste con otro wey! y ni guante traías…” (Creo que toda la banda de la fiesta la escuchó).

Paolo no entendía un pito, bueno un carajo, movía su cabeza como en partido de ping pong…

Aldo se puso rojo, no supo que contestar, y dándole un zape a Paolo le dijo, “Andiamo” ( Que no mame, era lo único que sabía decir en italiano además de pizza!…) Paolo dio un pasito, pero Susana lo tomó del brazo y le dijo, “Nel tu te quedas”.

Aldo se fue encabronado con sus chicas RBD, que lo seguían como muñequitas japonesas…

La fiesta se había apagado después del incidente y como aún quedaba mucho alcohol, la música subió aún más de volumen y todos siguieron echando desmadre.

Susana retomó la actitud de ¿En qué estábamos flaquito?, y lo condujo por la escalera hasta su recámara. Ahí dentro todo era paz y silencio, Paolo no tardó nada en volverse a prender, sobre todo porque ya Susana se había quitado la playera y el “sujetador” (y digo así porque bra se oye gacho), de inmediato Paolo se fue directo a su cuello cual vampiro y fue bajando poco a poco, de inmediato le quitó los Jeans, y las braguitas (ya saben por qué digo braguitas no?). Paolo le hizo a Susana el sexo oral más maravilloso que la dinosauria haya experimentado, a la hora de la verdad, Paolo era una especie de vibrador, pero no de pilas, sino eléctrico, que a menos de que se fuera la luz, (con eso de las fallas de la CFE), el wey no iba a parar.
Susana experimentó varios orgasmos, era extraño como el aprendiz de chef aguantaba tanto sin venirse y le daba y le daba, la neta Susanita jamás había vivido algo así, hasta comenzó a cansarse, y Paolo no se detenía…

Por fin hubo un ligero break, la neta, ni cuenta se dieron si los asistentes se habían ido o no, pero ya no escuchaban nada, eran nada menos que las 3 de la mañana, y de nuevo Paolo inició, hasta que dieron las 5. Susana ya no podía más, era un hecho que el viernes no se iba a aparecer en clase de 7… (y luego porque no se graduaba…), a eso de las 9 en cuanto Paolo abrió el ojo, y como habían dormido de cucharita, otra vez se la agarró a en dicha posición, pero esta vez si terminó de volada, pues la noche anterior se había aguantado como todo un guerrero para volver loca a la mexicana.

Aldo llegó a eso de las doce y la muchacha le abrió la puerta. El cabronsete subió hasta la recámara y tocó la puerta.
¡Paolo, qué pedo, no vas a ir a la escuela! (qué huevos del Aldo, se tomó muy en serio el papel de mentor o qué pex).

Paolo nomás se puso los jeans, ya salió ya medio cagado. En su poco español le dijo a Aldo, que ese no era su problema, Susana se enredó una sábana el estilo griego y salió también.

Aldo le reclamó, “Este wey se está quedando en mi casa, además es más chico que tú” … Y eso qué coños, dijo Susana. Cuando Paolo captó el pedo, le dijo a Aldo que lo aguantara 5 minutos, cerró la puerta y comenzó a vestirse. A Susana se le prendió el foco…
¿Por qué no te vienes a vivir aquí, total no tienes que quedarte en casa de esa familia, aquí no habrá bronca con mis jefes y hay dos recámaras solitas… ¿te late?

Paolo solo dijo que sí y grazie!

En el camino Aldo no le dirigía la palabra al flaco, llegando a casa, Paolo habló con los ñores, les dio las gracias, explicándoles que se iba más cerca de la escuela con una amiga del curso, empacó sus chivas, le llamó a Susana y ella pasó por él. Aldo sólo se asomó por la ventana y les pintó el dedo a los dos.

A partir de ahí el intercambio de Paolo se tornó maravilloso, todas las noches se colaba a la recámara de Susana o viceversa y tenía el mejor sexo del planeta. Paolo se iba en bicla a su curso en las mañanas con una estúpida sonrisa en la cara…

Por otra parte, Susana se quitó de una buena vez la obsesión por Aldo y nunca más lo peló en la Uni hasta que por fin logró graduarse. Nadie sabe para quien trabaja…

Fact SEX&DF: Qué tiene de malo perder la virginidad, si conservamos siempre, la caja en la que venía envuelta…

Gracias por enviar sus historias, pronto habré de publicarlas, mientras tanto les deseo que destaquen siempre en su vida sexual!!! 

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Black Celebration!

Posted by fredhel on February 02, 2010
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(Cualquier parecido con la realidad, CERO es mera coincidencia).

Renata y Lucía, dos amigas entrañables, durante el desarrollo de esta historia nótense este par de detallitos;

Renata; “Pudiente”, es decir buenísima posición económica, caterita llena, maxi bolsa de diseñador, gafita cartier y unas de salón.
Lucía; Chica guapa, clase media trepadora, desempleada, integrante de un famoso recorte de personal en reconocida compañía automotriz… Bolsa pirata, gafa made in china y uña cortita.

A Renata se le ocurrió invitar a Lucía a Can-Cun, todos los gastos pagaditos, y pues gratis ya sabemos que hasta las puñaladas y no es que Renata fuera “chavita bien” sino que su jefe tenía una bodeguita de abarrotes en la central de abasto.

Una semana completa, hotel 5 estrellas, temporada baja pa los mexicans, temporada alta pa los güeros (y no tan güeros ya verán por qué), sol y clima perfecto, no les llovió un sólo día.

La pasaron de poca madre, descansaron, platicaron, y se relajaron, el problema de todo esto, fue que en el mes de febrero los turistas de Can-Cun suelen ser viejitos caucásicos- anglosajones, jubilados y familias del primer mundo que buscan un poco de sol o huyen de sus fríos y aburridos terruños.

Con lo anterior (me refiero a que no había manera de pescar ni un camarón de río), eran siete días con sus noches y no pasaba nada, dos de esos días se fueron a Playa del Carmen , visitaron a los delfines (quienes por cierto son los únicos animales de la fauna que al igual que nosotros tienen sexo por placer, qué sabios digo yo).

A su regreso de Playa del Carmen, a tan sólo una noche y un día de regresar al D.F. (y convivir con los peseros, los polis, las pinches grúas, el caso Cabañas, el Bar Bar clausurado y demás demonios), Renata decidió ir a caminar por la playa, mientras que Lucía prefirió echarse a leer en el camastro y disfrutar de su último día.

Ya eran cerca de las cinco, el sol comenzaba a ponerse, Lucía se clavó grueso leyendo su novelita cursi de Sydney Sheldon, de pronto una enorme silueta le tapó el poco sol que le daba de frente, medio deslumbrada bajó el libro pero no pudo enfocar de inmediato al ser que sin pena le preguntó “Can I take a picture of you”, es decir en buen y cursi español significaría “ ¿Me das chance de inmortalizar tu belleza en papel fotográfico?”, Lucía medio sacada de onda, como que de principio no supo si el güey le hablaba a ella, si era un camarero, si vendía cocos, si le iba a mover la panza o qué pedo, el caso es que ya que enfocando, vio a un negro (sin ser peyorativa, advierto), es decir un hombrezote de raza negra, gringo con look de Harlem, y sin duda enorme, su espalda eran tres espaldas de Lucía, sus brazos eran casi una de sus piernas y sus manos parecían guantes de béisbol… (bueno medio exageré pero quiero que se imaginen algo grande!) Cabello rapado, barba de candado y ojos verdes (parecidón a aquél guapo de los Milli Vanilly que a la mera hora se suicidó por motivos del play back…). El caso es que la pregunta del negrito la sacó de onda, volteó hacia los lados como para ver si era a ella o era una broma de los nacos de “Cámara escondida” con eso de que el gordo Oscar Cadena vive por allá… se imaginó todo menos lo que realmente era.

Total que no vio a nadie, ni a su pudiente amiga Renata, sin duda a quien el negrito quería fotografiar era a ella, y le respondió “yeah sure, why not” o sea, “Sale mi negro no hay pex…”. El wey le tomó un par de fotos para romper el hielo y sentarse en el camastro de al lado para charlar con ella. Lucía tenía ojos de plato cuando le vio bien los mega músculos que se le saltaban sin pena, abdomen cuadriculado y hombros de luchador…para qué negarlo, a Lucía se le hizo agua la boca pues no dudó en ver con el filito del ojo derecho el paquete del incauto, que obvio es el decir… comiencen a hacerse a la idea de que eso no es un mito.

Platicaron algunos minutos hasta que llegó Renata quien sólo saludó y supo que tenía que pasar a retirarse pues parecía que su amiga estaba ligando algo tan sabroso como un buen mousse de chocolate.

El negrazo le contó que habían llegado el día anterior (“Puta y yo en Playa del Carmen viendo delfines!”, pensó), “And what are ya gonna do tonight”, o sea, “qué pex en la nochecita mi reina”, “Well just dinner and pack, we are leaving tomorrow morning”, léase; “jodernos nuestra última noche cenando del room service y cagándonos por tener que regresar a la contaminada ciudad sin habernos podido echar ni un palito CA!…”

El negrito le pidió su número de cuarto y le dijo que le llamaría más tarde. Así pues ambos le llegaron a sus respectivas habitaciones.

Renata y Lucía decidieron irse a un antrillo, (de esos que más bien están diseñados para los pinche gabachos aunque no sea spring break, el ambientito nefasto es el mismo, yo creo que las gringas traen un gene que las incita a mojarse o quitarse las playeras), total aunque era domingo habría algo que hacer, y ya, a eso de la media noche con sus yardas en la mano, Lucía sintió un “decente arrimón…de tiburón” pues era ni mas ni menos que Gail, el negraxo, coincidencia o no el wey llegó con sus negros hermanos al mismo antro que ellas. Renata jamás fue en el mood de ligar, pero Lucía sin duda no quería regresar en “blanco” a la ciudad, y claro que no lo haría, es más regresaría “ en negro”.

Renata decidió dejar el antro en cuanto terminó su chela, ya estaba cansada como abuela, pero Lucía se iba moviendo a unas 150 revoluciones por segundo… Los hermanos del negrito también le llegaron, había mucha gente racista en el antro y no ligaron nada, pero Lucía nunca tuvo pedos con las etnias.

Tremendos besos se dieron, el negro casi le comía la cara con su excelsa boquita, pero “ah qué sabroso” pensaba Lucía (de algo le sirvieron los kilos de mariscos que tragó durante la semana).

Las horas volaron y decidieron regresar al hotel, ya con el termostato a todo, sólo había un problema… Paso A: ¿En dónde coños?, Gail compartía el cuarto con su equipo familiar de básquet a lo Globe Trotter, y Lucía con Renata, quien por cierto gracias a Dios dormía como piedra… Después de un buen faje en el loby y junto a la alberca y cerca del restaurante y en las escaleras y en el elevador y en los camastros tipo cama de la playa… Lucía no tuvo otro remedio que tirárselo en su cama, es decir al lado de la cama de Renata…! “Just don´t make any noise” es decir, “ni te atrevas a emitir sonidos sexuales güey”, ¡Y qué cabrón! Quién podría aguantar la respiración con semejante hombre, ella sin duda era menos de la mitad de él, pero ambos cumplieron su promesa…

Paso B: El condón, mismo que Lucía se preguntaba a sí misma si existían condones XXL, porque las dimensiones de Gail eran a proporción, (o sea queridas y queridos ¡No es un mito y cómo chingados no, el tamaño sí importa!).

Cuando Lucía le tocó el trasero sintió que agarraba dos bolas de boliche, era perfecto, redondo y duro, y qué decir de lo demás que también estaba muuuy duro… de inicio Lucía sintió un poco de miedo, pues no sabía a ciencia cierta si eso le cabría pues estaba ya entrando en su segunda virginidad, por tantos meses de no darle, vaya había sido un invierno muerto… era ya como aquello que llamo yo, “una virgen reciclada”.

Para no extenderme más, les diré que el acto culminó como debía, el grave problema fue la implosión que tuvo Lucía en cuanto llegó al orgasmo (que no le tardó nadita en llegar) ante tales dimensiones, y tal acto sexual, fue extremadamente difícil guardar silencio para ambos, pero cumplieron su promesa…

Gail partió, no antes, sin despedirse con un mega beso y brindarle su dirección de e mail, Lucía durmió como piedra, además no había empacado sus cosas pues prefirió que le empacaran algo más…
Al otro día Renata la despertó, “Orale huevas, empaca tus cosas que ya nos tenemos que ir, oye por cierto escuché la voz de un hombre anoche o lo soñé”…” “Güey no mames, lo soñaste, hasta crees que iba a meter a un cabrón y tirármelo en la cama de junto, qué no me conoces o qué (Pos esta)”.
  

   La historia concluye con un último encuentro inesperado y casual en el loby del hotel, un adiosito y partamos al aeropuerto. Renata seguramente sigue con la idea de que Lucía regresó en blanco, y Lucía recordó a Gail durante varios días cuando el sentarse, digamos, le causaba un poco de molestia…

¡Dedicada esta semana, a los que no somos racistas!

Fact SEX&DF: “Once you try black, you never go back”

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Los SEX&DFiles

Posted by fredhel on January 26, 2010
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Yo que pensé que la mayoría de los hombres no hablaban sobre mujeres cuando estaban juntos, tal como lo hacemos nosotras.
El viernes pasado comía con una amiga en Coyo, y en la mesa de junto, había tres monitos hablando bastante mal de sus mujeres, entre líneas se podía leer que a pesar de la clasificación que les estaban dando, no podrían vivir sin ellas.

Algunos de sus comentarios eran de corte misógino, otros medio que de ardidos y ya casi al final eran de sumo dolor… ante esto me di a la tarea de buscar algunas clasificaciones también para ellos, y no es venganza carnales, pero hay que hacerle honor también a mi género, tal como ellos se carcajeaban, seguro muchas de ustedes lo harán.

   La neta yo los quiero mucho, y la gran diferencia radica en aceptar con simpatía, que los hombres nunca van a cambiar, y que eso, junto con sus varoniles características, los hace diferentes y especiales.

Muchachitas, ahí les van, hombrecitos, tómenlo con humor:

He aquí el “nomber guan” y vean por qué:

1. El hombre café de altura: Los mejores son ricos, calientes, con cuerpo y te mantienen despierta toda la noche.
(No son fáciles de encontrar, yo creo que son de aquellos que puedes conocer durante unas vacaciones en la playa o el clásico extrajerito que va de intercambio a tu casa en un verano, casi siempre se convierten en tus amantes, así es que si encontraste uno como éste disfrútalo lentamente, y si tienes la suerte de que sea tu novio, no se lo prestes ni a tu mejor amiga.)

2. El hombre cemento:Después de esparcidos… tardan un buen rato en ponerse duros.
(O lo que es lo mismo, el “mucho ruido y pocas nueces”, primero te perrean cañón y a la hora de la hora, no les funciona… el intelecto).

3. El hombre chocolate:  (Tú elige, conejito, balón con rompope o de plano CarlosV): El cabrón es dulce, suave… y generalmente se va directo a tus caderas.
( Yo me imagino que éste es la clase de tío que besa delicioso, que lo hace despacito y que sin duda te deja un muy buen sabor de boca…).

4. El güey batidora: Creés necesitar uno pero no sabes realmente para qué.
(Puede que sea un tipo guapo, pero que tal vez no le gira la ardilla, y te juntas con él por no dejar, pero realmente no te es muy productivo en ningún rubro…)

5. El hombrecito hielera: Llénalo de chelas y te lo podrás llevar a donde te de la chingada gana.
(El clásico desmadroso, que mientras tenga qué chupar -bueno beber-, y de dónde agarrarse, se va a convertir en tu mejor ¡fuck buddie!, o lo que es igual, ¡dile rana y brinca!, la neta estos son bien chidos, mega divertidos, vamos, de mis favoritos).

6. El hombre fotocopiadora: Sólo sirve para reproducir.
(Tengo varias amigas casadas que viven con uno de estos… sin comentarios).

7. El hombre tenaza: Siempre está caliente y enredado en tu cabello.
(Ese que no te deja respirar, y te faja aún el el bautizo de tu sobrinito, en la titulación de tu primo, y en cualquier otro evento social y familiar… imparable.)

8. Los hombres tacón de plataforma: Una vez que les tomaste la medida, son fáciles de pisar.
(¡Ouch!, sí los hay, y también hay mujeres que los controlan y los dominan, ni modo, nada personal).

9. El hombre horóscopo: Siempre te dice qué diablos debes hacer y generalmente se equivoca y no le atina.
(El clásico que cree que lo sabe todo, que quiere controlar tu vida, que no sabe ni cambiar una llanta pero te da instrucciones por el celular, te dice cómo pelearte con tus jefes, y cómo mandar al diablo a tus profesores… consejo SEX&DF; ¡no le hagas caso!).

10. El hombre rimel: Es el que corre a la primera lágrima.
(Ni se te ocurra hacerle panchitos, o llorar después de haberte empiernado con él, es más si no quieres volverlo a ver, llórale a mares y cuando busques el pañuelo, ya habrás escuchado el motor de su nave por la ventana).

11. El chico minifalda: Si no tienes cuidado… se te sube por las piernas.
( Igual a lo que decían en los ochenta… “A este no le amarraron las manos de chiquito”, y si te atreves a usar poca ropa, luego no te saques de onda si te anda toqueteando).

12. Los hombres lugar de estacionamiento: Los buenos ya están ocupados y los que quedan son minusválidos o son demasiado estrechos.
(Saquen sus conclusiones).

13. El hombre clima: Nada se puede hacer para cambiarlo.
(Sobre lo que hablábamos al iniciar este blog, la gente no cambia, las mujeres no cambiamos, los hombres tampoco, así es que si andas con alguien con la absurda idea de que “tu amor” o tus piernas lo van a cambiar, mejor espera sentadita…).

14. El hombre chicloso de cajeta: Te satisface pero sólo un ratito.
(Vaya el clásico, one night stand, o rapidinsky).

15. El hombre tormenta de nieve: Nunca sabes cuándo se viene, cuántos centímetros tendrá y cuánto puede durar.
(¡Sorpresa!, si te levantas a un perfecto desconocido en un bar, seguramente entrará en esta clasificación).

 

Fact SEX&DF: Imaginen un mundo al revés en donde los heterosexuales fuéramos los “anormales” y no pudiéramos casarnos… ahhh verdad. Con cariño para los homofóbicos.

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¡Gracias, gracias, gracias a todas y todos los que siguen éste blog, ustedes son el motor!

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Young flesh…

Posted by fredhel on January 19, 2010
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(Nada de esto es mera mera coincidencia, ¡Lo juro por Carrie Bradshaw!)

Lorena acababa de terminar con una (tediosa) relación de casi 6 años, en pocas palabras cuando decidió decirle adiós a su disque “Media Naranja” (búsquese rola de Fey en Notitas Musicales) era porque ya estaba hasta la madre de tanto tiempo improductivo, no iba a haber boda y su galán (ahora, ex galán) ya había echado la panza sabroso ( y eso que todavía ni casados estaban), mientras que ella nunca faltaba a su clase de spining, y a sus 34 se veía como de 25.

Total que había pasado ya una semana del rompimiento naco, ese viernes por la noche la visitó Martina, una de sus mejores amigas de toda la vida. Martina, en cambio, sí estaba a punto de casarse, precisamente esa noche acudió a casa de Lorena para invitarla a ser madrinita de ramo (ya saben ridiculeces y cursilerías socialescas), Lorena pensó “puts, qué hueva”, ya se veía con su vestido color pastel al unísono que las demás madrinas que lo único que buscan es ir a cachar el ramo ¡para ver si ya salen!.
Lorena prendió un cigarrito, y sacó una botellita de vino blanco alemán que tenía guardada en el refri para cualquier buena ocasión (pero como ese momento nunca llegó pues de todos modos la sacó) así pues, le sirvió una copita a Martina y otra para ella. Entre charlas amigueras, recuerdos de la prepa y demás demonios la botella se acabó y siguieron con la de Whisky, y para rematar, tequilita y un par de chelas…Ya sabrán parecían tabique nuevo, ¡chupa y chupa!.

En la risa loca ya escuchando casi casi a Flans (para no dejar a un lado la nostalgia adolescente) decidieron a esa hora largarse a un antro, era una pre-despedida de soltera para Martina y la bienvenida a la soltería ( de nuevo y a huevo) de Lorena.

El antro a toda madre, las dejaron entrar a esas horas sin pedos, y pidieron más chelitas, Lorena se sintió por fin libre y sin remordimientos, Martina en tanto, tendría otro tipo de remordimientos al día siguiente.

Lorena no supo bien cómo fue, pero a los 20 minutos ya tenía a un chavito agarrado de su cinturita y sacándole la charla. El chamaco resultó tener diez años menos que ella, pero no por eso dejaba de estar hermosito el cabrón. Era tan de hueva la plática del “puberto reciclado” que Lorena decidió callarlo con unos buenos besos, cuando de repente volteó, su amiga Martina, (la mocha, quien aún era virgen a sus 30!!!, y es neta me cae!) se estaba besando con otro amiguito del mocoso, “total” pensó Lorena, cada quien su ass.

Eran ya casi las cinco de la mañana, ya medio cansadas decidieron retirarse, pero los chamaquitos no las dejaban ir. El auto era de Martina, y finalmente cuando decidieron despedirse el pubertito se le pegó cual rémora, cual chicle, cual boligoma calca monitos…Y pos total, venga, se lo llevó a su depa sin prejuicios ni actitudes rejegas, aún bromeó con el mocoso, “oye soy traficante de órganos, ¿estás seguro que quieres venir?”, (o venirte…digo yo) “Simón, por qué no, además no tienes cara de eso” (nótese la inocencia del púbere…) .

Al depa y al chile, digo al grano, a la cama, a lo que les trujía, el chamaquito se veía pequeño pero era nadador, estaba lleno de cuadritos en su lampiño abdomen, sus pezones eran pequeñitos como los de un niño de 10 años, sus caderas estrechas, se le podía manipular cual mono inflable, Lorena pudo asirse de sus tiernas pompitas toda la noche y dejarlo bizco mientras le hacía sexo oral (búsquese: Bajar por los chescos o guaguis). Carita hermosa, parecía el clásico angelito de la guarda (al que uno ilusamente le reza de pequeña para que no nos desampare ni de noche ni de día…esos ya no trabajan en el D.F. ¡se los aseguro!).

Era lógico que el chavo estaba nervioso, pero no por ello menos ganoso, goloso y gustoso de lo que estaban haciendo, Lorena acostumbrada a la barriga chelera de su ex y a sus poco logrados orgasmos, no podía creer lo que estaba sintiendo, a pesar de que Arturo (nombre del chamaco) no era alumno de Micky Rourke, no lo hacía nada mal, además de que bien precavido, traía sus propios condones en la cartera.

No cabe duda que la juventud es la juventud, Lorena acostumbrada a noches de un sólo “round” ya no podía más, el chavito se echó cuatro goles y sin penales…

Fue tal la acción que Lorena se quedó dormida como piedra en cuanto terminó el “partido”. Amanecía cuando una sed perra la despertó, de repente volteó y vio al legalmente cojible hombrecito de tan sólo 1.72 de estatura… “Ah cabrón, pos qué pasó” se preguntó antes de pararse por agua, en tanto le venía a la memoria la mega revolcada que se dio con Arturo, “chale”, pensó, “bueno ni pedo, diez años menor no es nada, total que sabroso estuvo”.

Y como el chamaco no tenía ni para cuando despertar, Lorena mejor se puso unos pants y se largó al gym con todo y cruda dejándole una nota…

“Gracias, estuvo rico, pero ahí muere, cierras por fuera, y ni le digas al portero de qué depa saliste”.

La vida continúa tal como es, tal como era. Cuando llegó al Gym, (¡con todo y su cara de garnacha!) se le acercó otro wey hermoso, alto, moreno, cuerpazo, “Hola, yo soy el nuevo instructor de spining”, “¿Ah si, y cuantos años tienes?”, “Veintidós” (¡Coño, quién abrió los barandales de las cunas!) “Ah gracias mucho gusto” le respondió Lorena y cerró la conversación así: “Cuando quieras yo te enseño spining”
“Pero si yo ya lo sé todo” (contestó con seguridad el segundo mocosete deportista) “¿Ah si?…pero yo te enseño sin bici…compermisito”.

Lorena mejor se metió al sauna para sudar el alcohol y regresarse a dormir a su cantón.

…Moraleja, “La que con niños se acuesta (sin duda) mojada amanece”.

Fact SEX&DF: Para tener sexo, el protocolo de la vestimenta no sirve de nada, pues mientras menos vestido estés, mejor, así es que da igual si traes Prada o Topeka…

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¡Fuera de la cama!

Posted by fredhel on January 12, 2010
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Aunque en la cama es bastante sabroso tener sexo, hay otros sitios de la inventiva popular en donde se puede practicar…

Hace poco se realizó una encuesta en EU, en la que se les preguntó a las personas cuál fue el lugar en el que mejor sexo tuvieron además de su cama. Los resultados son variados porque, según el estudio, las personas eligen los lugares en base a la adrenalina, la sorpresa y el sexo salvaje.

Sex&DF, también se dio a la tarea de sondear entre sus lectores y los resultados arrojados, fueron sin duda aún más arrojados que la encuesta gringa, que está medio de hueva, pero Bué.
Aquí les presento los sitios enumerados en la misma  y algunas historias de mis lectores y encuestados recopiladas dentro de ellos.

1. Escaleras de un edificio: Es cierto, uno de mis brothers me dijo que para matar la rutina sexual con su novia por seis años, decidían salir a las escaleras de su edificio y tener sexo por la noche, arriesgándose a que alguno de sus vecinos los viera, así mismo, visitaban edificios para usar las escaleras de servicio. Aquí yo creo, se debe ser bastante hábil, y que el hombresito sea también lo bastante fortachón para sostener a su chica mientras la recarga en la pared, o la empina contra la escalera y la toma por detrás…

2. Auto: En este incómodo, pero adrenalínico lugar es común hacerlo; (Aunque más relax en un país en donde no es considerado como “faltas a la moral” refiérome, en Australia), en el DF está medio cabrón, confiesa la entrevistada; “Estábamos en el fraccionamiento de casa de mi novio, y gracias a Dios llovía fuerte, lo cual impedía ver hacia el interior del coche y nunca nos cachó la patrulla a pesar de que sí se dio un rol”.     (En mi caso, el triunfo en Australia fue hacerlo en una nave de sólo dos plazas, en donde el volante está del lado derecho, y claro no hubo asiento trasero… La vista era maravillosa en un acantilado de las playas Sydney).

3. Alberca: Un sitio intentado por todos, aunque la gente prefiere que no haya nadie alrededor (sobre todo infantes). Lectora 1; “Estábamos en Tepoztlán un viernes, pues al otro día teníamos una boda, nos hospedamos en un buen hotelito y bajamos de inmediato a la alberca, Ulises y yo recién nos habíamos hecho la prueba del Sidral  (o sea el SIDA chavosy quisimos hacerlo en la alberca sin necesidad de usar protección; Ha sido uno de los mejores orgasmos que he tenido, la gente del hotel nos veía a lo lejos pero no se atrevían a acercarse, ya que sólo nos visualizaban de la cintura para arriba, mi novio sólo hizo a un lado la parte baja de mi bikini y lo hicimos así, tuve un orgasmo casi inmediato, Ulises me tapó la boca pues no quería que yo hiciera demasiado escándalo al venirme”.
Lectora 2. “Claro, lo hicimos en Acapulco en casa de una amiga que tenía un Jacouzi chido, era de noche nadie nos veía, lo chingón es que había un buen de estrellas, el problema fue colocar el condón y luego sumergir ‘al miembro’, pero bueno, se hizo lo que se pudo, y ambos lo disfrutamos un buen”.

4. Cine: Sólo un testimonio de alguien que se fué hasta las butacas de atrás en un día lunes cuando casi nadie asiste a las salas.
“Fuimos a ver El Señor de los Anillos, ya saben ¡es larga como la cuaresma!, yo llevaba una chalina grande con la cual nos cubrimos, me senté en las piernas de mi novio y la acción comenzó, no es que no tuviéramos otro lugar en donde hacerlo, sin embargo eso nos excitó desde que lo planeamos, la neta, ya habíamos visto la movie”.

5. Autobús en recorrido largo: “Mi ex me contó que durante un recorrido Buenos Aires-Bariloche, conoció a una chica en el autobús, ella tenía el otro asiento desocupado y él aprovechó para ligársela, durante la noche cuando todos dormían se descubrieron por completo la ropa de abajo y comenzaron el acto, el incoveniente fue no hacer ruido, confiesa que fue bastante difícil, y él decidió no terminar para que no hubiera problemas ‘higiénicos’.

6. Probadores: Lectora 3 comenta: “Conocí a un italiano con el cual salí por algunas semanas, un día me insistió mucho que fuéramos de compras, lo cual me sorprendió porque el tipo no era nada Fashionista, incluso vestía medio gacho, entramos a una famosa tienda de Jeans, tomó unos sin ver la talla, y me jaló brúscamente hacia el vestidor… fue un rapidín con aroma a telas nuevas, el problema fue el beso tan apasionado ya que me mordió el labio y sangré, pero bueno, esas son minucias, la dependienta se dio cuenta pero no tuvo los suficientes jeans para decirnos nada, la tienda estaba medio vacía y el cabrón no compró ni un par de calcetines”.

7. Parque: Nadie me mandó historias en el parque, sin embargo lector 4, cuenta que lo hizo atrás de un kiosko de revistas en París, ya muy noche, y posteriormente bajo un puente peatonal, su único miedo era que los cacharan y él sin saber hablar francés… ¡OH excuse moi!

8. Baño de un bar: Este se me hace un rollo más bien gringo o de sprignbreakeros de quinta, la neta no me llegaron anécdotas para dicho sitio, sin embargo me imagino que debe ser bastante maloliente y egoísta por quienes lo apliquen, pues qué puedes hacer, si otros se mueren por entrar, y tú por estar follando no les das chance… además en los antros de esta ciudad, hay pocos lugares en donde los baños son para ambos sexos; Tú imagina que como hombre tengas que entrar al baño de mujeres, el escándalo sería uffff, pues como sabes, las mujeres tienen la pésima costumbre de ir al baño juntas para chismear, (por eso las putas filas, culeras!, ya chicas hagan pis y ¡¡¡largo!!!, me cae que a veces me dan ganas de entrar al baño de los hombres, ellos sí que van a lo que van…) y bueno, ver a un güey entrar con su chica a una misma cabina, para las asistentes del baño, sería peor que fumar mota y te cachara la que reparte el papel y vende paletas, para entregarte ‘a las autoridades correspondientes’.

9. Mar: Imagino por qué es el número 9 de la lista, imposible hacerlo en playas de Oaxaca o Pie de la cuesta! (no es mi pie…) En playas de Bahamas sí es posible (comprobado por mi…) o tal vez cuando Can-Cun tenía kilómetros de playa baja, pero bueno, si alguien ya pudo, o le late cuéntenlo, aunque la sal del mar debe ser un poco irritante…

10. Cualquier rincón (el lugar que puedas encontrar en cualquier momento de calentura):
Chequen, aquí me pasaron esto… “La verdad, he tenido sexo en la redacción de una revista, después de un cierre y un día de presión, siempre una gran sesión en la sala de juntas. Puff, excelente (y más cuando sabes que en la redacción todavía hay muchas personas trabajando que pueden entrar de repente). ¡Qué fresh me cae! seguro este tío es comunicólogo.

En el mundo según Fredhel, me parece que a la lista le faltó; el clóset, la cocina, el garage, una lancha (no se si las de chapu…) fajar en la casa de los sustos de la feria… etc. ¿Tienen alguna otra sugerencia?

Fact SEX&DF: Por lo que más quieran, por amor a Dios, nunca se dejen filmar en la intimidad, ya ven lo que le pasó a la jefa de Lucero…

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Las nupcias de Amanda

Posted by fredhel on January 05, 2010
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(Les recuerdo que cualquier parecido con la realidad NO es mera coincidencia…)

Mayra, Amanda y Fátima eran entrañables amigas desde la universidad, se habían graduado ya hace cuatro años, pero continuaban inseparables. Durante la escuela compartieron todo (menos los novios, claro está), con el pretexto de los trabajos en equipo, pernoctaban en la casa de alguna para echar desmadre, y claro para no dejar de hablar de sus hombres, cuando había amor, desamor, sexo, drogas y rock and roll…

Pero a Amanda le llegó la hora, llevaba dos años saliendo oficialmente con un rockstar, quien cierta tarde le entregó el anillo de compromiso adentro de un frasco de mermelada de pétalos de rosa ( no imagino el sabor… pero, apoco no fue original), inmediatamente después de la entrega del anillo, que conlleva a la entrega del cuerpo (bueno no era la primera vez obvio), les llamó a sus amigas para darles la noticia, ambas estaban en shock, pero compartieron su felicidad.

El día esperado llegó, fue una boda fuera de serie, no hubo protocolo de vestimenta, todo mundo iba como le dio la gana, hasta en jeans, dieron de comer tacos al pastor y había un carrito de hot dogs en el jardín, muchos medios asistieron a cubrir la boda, pero francamente nadie los peló, parecía una de las tantas fiestas que Amanda siempre organizaba en su casota de Coyoacán, la única diferencia fue su vestidito blanco de tirantitos y las perlitas que llevaba en el cabello, de ahí en fuera, era el mismo Dj, los mismos cuates, la misma banda roquera, los rastas, los pachecos, los tacheros y el desmadre de los clásicos que ya pedos se aventaban a la alberca.

Fátima invitó a tres monitos para que la acompañaran a la boda, pero los tres le cancelaron, no tuvo otro remedio que llamarle a Luis, un tipo que no era nada feo, sin embargo, le daba toda la hueva ya que a sus 33 todavía vivía con su mami, y su papá le cambiaba la nave y el rolex cada año, pero pos que otra, no quería llegar a la boda solita, pues Mayra iba a ir con otro cabrón y el desmadre no podría ser el mismo.

Luis aceptó pasar por ella, pero tendría que irse temprano pues había quedado formalmente de ir a ver el box con su papi, (dueño de un magnífico restaurante en Palmas). La boda transcurría sin pormenores, Mayra y Fátima se sentaron en la misma mesa con sus respectivos, ahí había más banda de la uni, Karla, la clásica guera despampanante que iba acompañada de un pseudoitaliano al que apodaron (los de la mesa claro…) El Locomía… (saquen sus conclusiones) y Manolo, el cuate gay que todas adoran, mismo que iba con Ana, pues ninguno de los dos encontraron con quién diablos ir.
Ahí mismo estaba sentada la tan odiada Scarlet, (bueno odiada por Fátima). Scarlet era la clásica tipa sin cerebro, pero como estaba medio buena y altota, Eduardo, el amor platónico de Fátima, había andado con ella, y ahora Scarlet andaba con el primo de Eduardo y hasta estaban por casarse…

A eso de las 7 de la noche Luis le dijo a Fátima que tenía que pasaba a retirarse y le preguntó si la llevaba a casa…

¡Llevarme, nahhhh, pero si la fiesta apenas comienza!, gracias, yo veo quien me lleva, ni te apures (o sea, ya me serviste de chambelán, ya llégale ñoño…)

La neta es que todos se pusieron hasta la madre de pedos, pachecos, tachuelos y sabrá dios qué más (¿por qué metemos al pobre Dios en todo?) Bué, la boda estaba de lo más divertida, parecía un pinche rave, hasta los amigos del novio se echaron su palomazo umploged re suave con sus famosas rolitas.

Fátima pensó que esa noche se le iría en blanco, pero a eso de las 9 llegó Eduardo, venía regresando del hospital pues habían operado a su madre, pero no pudo perderse la boda, en cuanto entró se dirigió directamente a la mesa de Fátima, saludó a su primo, a Scarlet y cargó a Fátima cuando la vio sentada sola… los demás andaban baila y baila.

Eduardo no se le despegó a Fátima en toda la noche, daban las ya las 2 de la mañana cuando este par comenzó a darse de besos, Scarlet medio hizo jeta, pero finalmente ella y el primo le llegaron, ya eran como una pareja de ñores aburridos y se fueron a hacer “la meme”, cada quien a su cantón.

Mayra se despidió de los novios y de Fátima, pues ya le urgía irse al depa de su recién estrenado galán para tener una mini noche de bodas, pero sin los maleficios de la misma.

Manolo agarró galán, el fotógrafo de la fiesta (es lo “gueno” de la diversidad) y se fue a fajar con él a los vestidores de la alberca, de lo cual absolutamente nadie se percató, claro hasta que hubo cierto periodo sin fotografías… Ana se ligó al bajista de la banda pero sólo intercambiaron celulares, era raro el match pues a ella sólo le gustaba Thalía y Britney… pero hay que probar de todo no?

Finalmente Eduardo y Fátima se iban a desaparecer de la fiesta, ella sólo fue a despedirse de Amanda a discreción, y en la puerta los topó Karla con el Locomía y se les pegaron cual boligoma calcamonos.

¡Wey, danos un aven! dijo Karla… A Eduardo no le quedó otra que decir que sí. El Locomía los invitó a su depa de la condechi, tons se pararon en una “tienda de conveniencia”, por lo que se fuese a necesitar además de los drinks… ( o las viñas como las del Fabiruchis, aunque aquí sí eran legítimas “las chicas buena onda…”)

Ya en la nave las dos viejas en la típica conversación…

K -Wey qué pedo con Lalo, ¿te lo vas a tirar?, no mames Scarlet traía una jetota…
F -Ay pendeja, me vale, o sea esa vieja se lo tiró toda la carrera, y pos ahora me toca a mi, además la zorra ya se va a casar con el primo, que no mame…
F -Tú que pedo con este remedo de italiano, a mi se me hace que es argentino el naco y se hace el corleone hijo de puta…
K – Wey si está cabrón, la neta es que se mete tanta coca que ni se le para al culero…
F- Te cae??? pos dale su pildorita blu, igual y amarra… oye, en la uni el Lalo tenía fama de estar bien dotado, nunca lo viste en los partidos de fut???
K- No wey, la fama se la hizo Scarlet porque era virgen, no mames… ha de estar leve…
F-Cómo sabes…
K- Wey, sorry, pero yo también me lo tiré en una de las fiestas, la neta yo la coroné con el casco de vikingo che vieja pendeja…
F-Para de mamar! tons dime ya, está grande o cómo.
K-Standard wey, pero si la vas a disfrutar…

MMM MMMrrrrr . Entraron los monitos a la nave…

Llegaron al depa del Locomía, cada pareja se sentó en un sillón y platicaron un rato, pero tanto Karla como el Corleone región 4 eran de lo más aburridos, y la neta a Fátima ya le andaba por tirarse a Lalo, no mamen, 4 años de carrera, más la titulación, eso fue paciencia!

Dos chelas más y se dirigieron al bien conocido hotel que quedaba justo junto a la Uni (allá por la entrada a cuerna), vaya, Lalo ya era clientazo! y así estacionaron la nave en el motelito.

Ya de huevos en la escalera para subir al cuarto Lalo la sentó en un escalón y le fue quitando las prendas, el tipo era bastante grande, bueno en la uni decían que tenía cuerpo de filete, grandote no muy torneado pero sabroso y jugoso… es más Amanda llamada a este tipo de hombres “totochones” (saquen de nuevo sus conclusiones).

La única vez que Fátima había usado medias; sí de esas de chiquilicra, Lalo se las rasgó al puro estilo de la Trevi, Fati se quedó sin zapatos, sin medias, y posteriormente sin bragas (digo bragas porque tanga o chon está trillado… jajajaja!) el pedo aquí es que Lalo era medio pervert y la quería atar con las medias, la neta Fátima no era tan aventurera, pero Eduardo la manipulaba cual mona inflable, se echó varias posiciones no antes conocidas para ella (con ojos de plato se quedó cuando el wey le dijo, “hagamos el reverse cowboy”…HUH???), la neta ya le dolían sus 206 huesitos… y se dio cuenta por su propia mano, de que lo bien dotado sí era un mito, y Karla fue honesta, era standard, pero la gimnasia sexual que manejaba el wey hacía que pareciera un verdadero” taiguer”.

Fátima ya no podía más, pero por mucho que pidiera su time OUT, Lalo le daba su time IN.

Hasta que por fin, llegó la hora del cigarro, ¡¡¡diablos!!! qué alivio para la flaca.

¿Wey, cuántas veces te tiraste a Scarlet aquí? ¿es cierto que era virgen?
-Oye tía, no vamos a hablar de Scarlet ahorita ¿verdad?
- Cierto, te sugiero que me lleves a mi casa, porque mañana voy a un taller de foto… y es tempra. (La neta es que Fátima ya estaba hecha mierda, y con tres tiros le bastó para sacarse la espina de tantos años).

En tanto se vestían, ella no encontraba sus bragas por ningún pinche lado, y tuvo que buscar zapato por zapato en la escalera, Fátima tenía unas 5 llamadas perdidas de Luis y varios mensajes… así es que mejor apagó su celular.

Ya de regreso iban por todo Tlalpan hechos la chingada, hacía un frío de la mierda, pero Fátima traía la ventana abajo, para darse un bajón. Llegaron a su casa, ella agarró su bolsito, le dio un beso en la mejilla a Lalo, y le dijo, Bye, te cuidas… (qué lugar común, por qué no le dijo, ahi te ves, o cámara maestro… no sé).

Entró a su casa y se metió directamente a la regadera, el cuerpo le dolía como si la hubiera atropellado el pinche metrobús en lunes a las 7am.

Y bueno, al otro día qué taller ni qué taller, sólo la incómoda llamada de Luis a las 10 de la mañana, preocupado por que la niña bonita estuviera bien… “Sí estoy de lo más bien, sólo desvelada, tú qué tal el box…” (hueva…).

Pasaron un par de años y en la titulación de Amanda (sí, a huevo, se tardó un buen en titularse la huevona), Fátima se topó con Lalo, ella iba con un lindo hombresito más chavo que ella, de cuerpo hermoso, Lalo, en tanto, estaba hecho un marrano… así es que cuando el jovencito le preguntó que quién era el gordo fofo al que había saludado, ella contestó tan fresca. “Un wey que me tiré hace 30 kilos”.

Feliz año, mis mejores deseos; que tengan unos 2010 orgasmos al menos al primer semestre, y que no les falte nunca alguien en la cama.

Still@ Twitter! Harta diversión!

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