No puedo decir si son o no culpables de lo que se les acusa, eso lo decidirá un juez.
Pero después de hacer una revisión en los medios y observar una sentencia pública unánime en su contra, sin juicio de por medio, a continuación expongo la otra versión, la de Roxana Lizbeth Arredón, obtenida por escrito, a través de una de sus amigas.
La versión de la procuraduría dice que Roxana, su madre Ema Argüello, y su hija Leslie Madelín Arellanes, mataron a Raúl Becerril Páez, Juez 41 de Distrito, para cobrar el seguro de vida; y después a Rubén Romero Reberte, presunto novio de Leslie, con el mismo fin.
Ahora son apodadas Las Viudas Negras.
La pruebas
Poco después de ser detenidas, fueron difundidas fotografías de las mujeres en Europa, viaje que se afirmó, se hizo posiblemente con el dinero del seguro de Raúl.
Pude ingresar al Hi5 de la joven, como parte de mi investigación periodística, y corroboré que las fotos de un viaje por Europa que estaban en este sitio fueron copiadas –antes de que una persona cercana a ellas restringiera el acceso– para sustentar la hipótesis de que Roxana, su madre y su hija gastaron el dinero de los seguros de su marido –después de asesinarlo– en éste, y de inmediato se difundieron en los medios dándoles ese sentido. Había otras imágenes, como las de Leslie meditando, pero esas no les interesaron.
Según declara Roxana Lizbeth Arredón, este viaje se hizo en 2007, y fue un regalo de 18 años de Leslie. Casi dos años antes de que su marido muriera. Y da pistas sobre cómo puede comprobarse esa afirmación.
Hay que revisar los pasaportes, su estado de cuenta, los boletos de avión (Luftansa). La salida de México fue, según explica, en mayo de 2007 y el regreso en junio del mismo año. A la procuraduría no le sería tan difícil corroborar si son o no verdad esos datos, pero antes de hacerlo las filtró a los medios, y dijo que investigaría este recorrido por una parte del viejo continente.
Así, Roxana Lizbeth rechaza cada una de las acusaciones en su contra y ofrece pruebas. Sobre algunos de los seguros que supusetamente intentaron cobrar ella y su hija, dice, no sabían nada. Pero en los medio sólo he observado una parte del caso, la que difunde la Procuraduría local, y la ausencia de una investigación periodística que ofrezca la otra parte de un conflicto, como señalan las reglas básicas del periodismo.
