gente difícil
Hay días en que uno anda de lo más bien. Estás haciendo tu trabajo tranquilamente, pensando que nada te sorprenderá y que la tarde terminará con un happy hour en el bar favorito, con los amigos de siempre. Te quedarás dormido plácidamente. Ojalá los días fueran así de perfectos. Pero, claro, existen las personas.