Amor que no te mueres

Es tiempo de magnolios y ciruelos en flor en las calles de Santiago. Todo está floreciendo. Incluso, eso que creíamos muerto.

Así también le está ocurriendo a uno de nuestros asiduos lectores. Nuestro amigo X se casó a los 20 años con una chica de 18. Estaban enamorados y embarazados. En un mail me contó que tuvieron problemas como todo matrimonio. Él tuvo otras mujeres, ella después de mucho tiempo quiso trabajar y comenzó a verse mucho con un amigo que conoció entonces: “Para que te cuento los detalles, se veía enamorada de él. Entonces acordé que si estaba enamorada de otro, el divorcio era lo mejor. Ella me decía que le diera tiempo de pensar qué quería. Yo presioné y presioné que lo mejor era el divorcio y así lo hicimos. Quedamos divorciados en los próximos dos meses”. Así terminaron ocho años de relación.

X conoció al poco tiempo a otra mujer a quien le dijo desde un comienzo que estaba divorciado y que tenía dos hijas. Ella entendió y aceptó ser su novia. En el intertanto, la ex esposa, nos relata X “tuvo algunas relaciones que no fueron muy formales y más bien cortas. (…) Han pasado casi dos años de eso. La relación con mi novia resultó muy bien. Está profundamente enamorada de mí y estamos ya a 6 meses de casarnos. Pero curiosamente nunca he podido olvidar a la que fue mi esposa, la sigo viendo algunas veces, cada vez menos. Estoy seguro de que sigo enamorado de ella, pero ella no de mí. Fuera de los problemas económicos no parece que me necesite para nada más. Estoy seguro de que quiero a mi novia, pero no puedo olvidar a mi ex. No sé si lo correcto sea seguir con los planes de boda, o tratar de revivir lo que tenía con mi ex. No estoy seguro de que hago lo correcto, ya no puedo equivocarme de nuevo en esta vida. Espero en dios esté tomando el camino correcto y por fin pueda hacer a una mujer completamente feliz”.

Las intenciones que tienes, X, son las mejores. Eso se nota en tu última frase y en tus ganas de preguntar. Tengo muchas dudas respecto de que lo que sientes por tu ex sea amor. A veces, uno ve florecer y renacer el recuerdo de alguien por otras razones que no tienen precisamente que ver con estar enamorado. ¿Te has preguntado qué es lo que recuerdas de ella? ¿Es amor o es algo que ella te hacía sentir? ¿Es amor o es que crees que no fuiste capaz de entregarle todo lo que ella necesitaba y temes que ocurra lo mismo con tu novia? ¿Es amor o es sólo miedo a esta nueva y desconocida aventura que emprenderás con tu novia y que implica comprometerte a cortar para siempre con este vínculo que has mantenido por 10 años? ¿Es amor o estás arrepentido y frustrado por no haber hecho las cosas de otro modo con tu ex?

A veces uno añora, piensa y sueña con una persona por lo especial que te hacía sentir, por quién eras junto a ella, por lo que vivieron juntos y lo que sufrieron. Pero, a veces, también es imposible reconstruir y renacer desde ahí. Porque así como el recuerdo de lo bueno está vivo, el del daño tampoco ha muerto y una vez que la esperanza inicial se transforma en lo cotidiano renace con más ahínco y termina transformándose en una bola de nieve de dolor.

X, no te cases si no estás seguro porque tampoco harás feliz a tu novia. Puede que ni ella ni tu ex signifiquen la felicidad para ti. Puede que necesites curar tus viejas heridas antes de tomar el riesgo y la responsabilidad de querer hacer feliz a otro. Piénsalo y, sobre todo, siéntelo. Te irá bien, porque quieres lo mejor para ti y para quienes amas.