Amor que no te mueres
Es tiempo de magnolios y ciruelos en flor en las calles de Santiago. Todo está floreciendo. Incluso, eso que creíamos muerto.
Así también le está ocurriendo a uno de nuestros asiduos lectores. Nuestro amigo X se casó a los 20 años con una chica de 18. Estaban enamorados y embarazados. En un mail me contó que tuvieron problemas como todo matrimonio. Él tuvo otras mujeres, ella después de mucho tiempo quiso trabajar y comenzó a verse mucho con un amigo que conoció entonces: “Para que te cuento los detalles, se veía enamorada de él. Entonces acordé que si estaba enamorada de otro, el divorcio era lo mejor. Ella me decía que le diera tiempo de pensar qué quería. Yo presioné y presioné que lo mejor era el divorcio y así lo hicimos. Quedamos divorciados en los próximos dos meses”. Así terminaron ocho años de relación.