All you need

Ya sabemos cómo sigue la canción. Los Beatles a veces fueron ingenuos…mucha hierba quizás, demasiada adolescencia. O no. Quizás me equivoco y el fondo de esa aparente liviandad es mucho más profundo.

Hace unos días dejó un comentario Negra en este blog. Dijo que a veces sentía que ella es su propio cuervo. Y sí, qué se puede decir, de vez en cuando uno mismo lo es, haciéndose zancadillas, autoboicoteándose, atrapándose en la autoflagelación, planteando profecías que luego se autocumplirán. Y en ese caos de sentimientos y de tormentos, en esa tempestad negra que empapa y que no deja pensar, que enfría el alma y la hace pedir piedad, aparece alguien que nos dice: “¡Pero cómo no ves!”. Y no, pues, uno no ve. Y no es que no quiera, es que no puede.

Es en esos momentos cuando lo único que uno necesita es lo que decían los Beatles: Amor. De ese que es sincero e incondicional. De ese que saben dar las madres, algunas amistades, algunos hermanos. Ese del cariño en la cabeza, del abrazo, del chiste apropiado, de la comida rica. Ese que, poco a poco, nos va ayudando a sanar.

Ánimo, Negra, que todo pasa. Y en este, tu crepúsculo, debe haber personas clave dispuestas a esperarte con calma hasta el amanecer.