El tiempo de la Responsabilidad Social

Un tema que cobra cada vez más importancia en el crecimiento de las empresas es el de la Responsabilidad Social, sin duda un factor primordial no sólo para la competitividad sino para la consolidación de un país más honesto, más preparado y por ende mejor sustentado.

Y es que sin duda, la paradoja real de nuestro país va encaminada a la falta de valores que existe entre algunos de los más altos líderes que encabezan nuestras instituciones y empresas. Ese se presume como el problema que terminará por acabarnos sea cual sea la decisión que tomemos sobre el rumbo del país.

Más allá del término de Responsabilidad Social debemos ser concientes de que el compromiso del éxito no debe ser individual sino que debe tener una ola de beneficios al menos para los trabajadores y la gente que rodea las empresas, es por ello que la derivación de compromiso debe provenir de las grandes cabezas del país.

Desgraciadamente, muchas empresas utilizan sellos de Responsabilidad Social que derivan en lo opuesto, el beneficiar a la empresa mediante una buena imagen, una buena publicidad y una evasión de impuestos que añaden a fundaciones o instituciones inexistentes.

La Responsabilidad Social de hoy en día debe ser un requisito indispensable que se soslaye en el sano repartimiento de las riquezas, y debe venir desde la educación en las escuelas. Los mexicanos de hoy en día, deben tener en claro que la lucha no depende de los partidos políticos sino de uno mismo, del compromiso que uno exija para el lugar en el que habita.

Existe una falta de capacitación dentro de las empresas para crear un sistema más justo, pues éste sigue siendo un problema dentro de los corporativos. La ética de las empresas está dejándose de lado por la obstinación en la competencia.

Escándalos contables como malos manejos, fraudes, en empresas como Enron, Tyco, Xerox, son buen ejemplo de lo anterior. Son casos que funcionan como insignia de la globalización y la nueva economía. Son parte de la corrupción empresarial que hoy aqueja al mundo entero.

Si tomamos en cuenta que la corrupción es un obstáculo creciente para México, es hora de que comencemos a poner de moda el concepto de valores y de retomar la Responsabilidad Social en el actuar diario, adicionémoslo como un ingrediente principal para la consolidación de empresas fuertes.

El trabajo voluntario puede ser una manera en que las corporaciones pueden atender las necesidades de las comunidades que las rodean. Este tipo de trabajo beneficia al donante y al recipiente y la percepción que tanto los empleados como los clientes tienen de una compañía, mejora.

 A la postre este tipo de actividad mejora las habilidades de trabajo en equipo, liderazgo y otros talentos entre los participantes. Todo parece indicar que esta tendencia se irá diseminando alrededor del mundo pero nosotros somos responsables de que eso suceda.

 Comencemos a actuar nosotros, ese es el principal cambio que puede gestarse.