¿Qué tendría que decir la Iglesia mexicana si una empresa se diera a la tarea de fabricar y comercializar condones para chavos entre 12 y 14 años de edad?
Seguro pondría el grito en el cielo, calificaría a los empresarios y a todo aquel que interviniera en la cadena de mercadeo de herejes, pecadores, profanadores de la familia y de incitar a la fornicación y violaciones… O algo así.
Lo cierto es que condones para chavitos ya son una realidad en Suiza y, muy probablemente, en poco tiempo en Reino Unido -uno de los países con mayores tasas de embarazo adolescente en Europa.
La empresa Llamprecht AG lanza al mercado en aquel país los Hotshot, preservativos más angostos de lo regular (los actuales miden 52 mm. de diámetro, mientras que los nuevos sólo 45), aunque el largo se mantendrá standard.
Por supuesto que voces conservadoras se han levantado en contra del producto. Sin embargo, el Gobierno suizo deja de lado cualquier puritanismo moraloide y antepone el principio de seguridad a sus habitantes jóvenes y en edad de mayor riesgo de contraer infecciones y embarazos no deseados, mismos que derivan en abortos mal practicados y afectaciones a las familias.
