¿Premio Nobel a la Buena Voluntad?

¿Se vale otorgar el Nobel de la Paz como gesto de buena voluntad o de esperanza? ¿No debería ser sobre un hecho consumado? O bien, en tal caso, ¿por qué mejor no instaurar el Premio Nobel al Voto de Confianza? ¿Estaremos escasos de Nobeles de la Paz? ¿Nadie hace la paz en este mundo? Eso explicaría muchas cosas…

Apenas  descubrimos que esta misma discusión, que la comunidad internacional se rehúsa a dejar de lado, la tuvieron los integrantes del Comité de la Real Academia de las Ciencias de Estocolmo –quienes conceden los Nobel–. Resulta que de los cinco integrantes del jurado, tres, en un principio, estaban en desacuerdo con distinguir con el de la Paz al mandatario estadunidense. Sin embargo, de alguna manera, al final se impusieron los otros dos.

¿Será que pensaban que le hacían un favor a Obama? ¿Un espalderazo? Si fue así, se equivocaron. Lejos de apoyarlo, provocaron un debate más con base en sus defectos y errores, que en sus aciertos.

De repente el nombre Obama se convirtió en un circo de seis pistas: guerra en Irak y Afganistán; más aparte la batalla que se libraba en los medios de comunicación a raíz del Comandante en Jefe en Afganistán, el General Stanley McCrystal quien evidenciaba la necesidad imperante de más tropas; la batalla por hacer aprobar la reforma de salud; y hasta Michelle Obama le hizo gestos, en la fiesta de la hispanidad que organizó la Casa Blanca, cuando la cantante Thalía lo sacó a bailar.

Seguramente llegó el momento en que Obama se despertó buscando al perro que dejaría sus huella y sumaría a su mala suerte de las últimas semanas.

Obama cumplirá su décimo mes como presidente siendo Nobel de la Paz 2009. Merecido sea reconocerle que en este breve lapso en la Casa Blanca las señales positivas que ha dado son varias y fuertes, algunas que ningún otro mandatario se había atrevido a tomar, como el distanciamiento claro de Israel, que hasta entonces ha sido su incondicional.

Sin embargo, la política es sucia, tortuosa y torcida, y no siempre el camino más directo es el más rápido. Las decisiones rápidas –células madre, posicionamiento en contra del expansionismo de Israel en territorio Palestino y en favor del movimiento gay, por citar algunos– le han costado a Obama más de 10 puntos de popularidad, pero, vamos, la estupidez y sus escándalos sexuales le han costado al Primer Ministro italiano, Silvio Berlusconi, más de 17 puntos, así que al final quizá no esté tan mal.

Obama no es monedita de oro y así lo demuestran las multitudinarias marchas en su contra de las últimas semanas, así como las críticas por su reciente Premio Nobel. Sin embargo, los estadounidenses pueden, por fin, disfrutar de la mejor imagen de las últimas décadas en el exterior y ése no es asunto menor.

Bueno, este fue el colmo de la semana de Obama. Checa, en el minuto 3:53, la cara de la primera dama de EU, Michelle Obama, y la cara del mandatario…. jajaja

embedded by Embedded Video

YouTube Direkt