Libera un libro

Toma un libro que te gustaría que el mundo leyera, sal a la calle y déjalo en una banca.

Por raro que suene, casi un millón de personas en el mundo han abandonado 4 millones y medio de libros en lugares públicos de forma habitual y voluntaria.

Se trata de un movimiento mundial llamado bookcrossing, que en México se llama Libros Libres, y consiste en abandonar un libro en un lugar público para que otra persona lo encuentre, lo lea y lo abandone de nuevo.

Incuso, puedes guardarlo en una bolsa para protegerlo de las inclemencias del clima y ponerle un recado para el próximo lector.

A muchos les parecerá una locura, pero recordemos que cuando surgieron las bibliotecas públicas fueron también muy criticadas.

De hecho, Benjamin Franklin fue quien tuvo la idea de reunir libros para que toda persona con una tarjeta (sin importar sus estudios, género  o posición social) pudiera leer cualquier libro y devolverlo al terminar.

 Lo mejor: es increíblemente positivo para el planeta

 Entre más personas lean la misma impresión de un libro el impacto ambiental generado por su producción y transporte se reduce.

Es decir, que cada vez que tomamos un libro de la biblioteca o liberamos uno, el número de lectores del mismo ejemplar aumenta, y así evitamos que se consuma energía y recursos para producir más copias.