Te reto. La próxima ves que estés platicando con tus abuelos o alguien mayor pregúntales, ¿por qué antes la basura no era un gran problema?
La respuesta implica varios factores, uno de ellos es que a menor población, menos generación de basura; sin embargo, existen otros puntos importantes: los residuos orgánicos seguían el ciclo de la vida como abono o alimento para animales, los vertidos arrojados a los ríos eran depurados por las propias aguas y los desechos inorgánicos eran muy pocos.
En cambio, ahora predominan los desechos inorgánicos y nuestro actual estilo de vida favorece la cultura del “usar y tirar”. A diferencia de hace 50 años, cada vez consumimos más productos con más empaques y menos durabilidad, lo que ha llevado a un nivel inimaginable de generación de residuos.
Afortunadamente, sí podemos hacer algo para cambiar esta situación. Un buen primer paso es seguir la regla de las tres “R” (reducir, reciclar y reutilizar), que no únicamente benefician al planeta, también son un gran apoyo para tu cartera.
Reducir
Es la “R” más importante, ya que no hay mejor residuo que aquel que no se genera, y siempre es más sencillo prevenir un problema que solucionarlo. Además, lo más responsable con nuestras finanzas personales es evitar las compras por impulso y no consumir bienes o servicios que no son realmente necesarios.
Para practicar esta regla:
- Siempre que sea posible no uses aquellos productos que casi inmediatamente terminan en el cesto de la basura, como papel de cocina y papel aluminio.
- Prefiere los productos con menos empaques, ya que muchas veces sólo por ello se incrementa el costo del producto. Además, al evitar adquirir productos con envolturas innecesarias impedimos la generación de basura.
- Evita el uso de productos tóxicos y contaminantes, sobre todo en el caso de los artículos de limpieza. En muchas ocasiones es suficiente limpiar con agua.
- Disminuye el consumo de energía y agua.
- Al ir al supermercado es una buena idea llevar tus propias bolsas de tela.
Reutilizar
La basura es un producto útil que se encuentra en el lugar equivocado. Es decir, que los materiales que tiramos no necesariamente deberían ir al cesto de la basura, sino que es posible que sean reciclados o reutilizados.
Reutilizar significa utilizar los objetos tanto tiempo como sea posible para la mayor cantidad de usos diferentes o que éstos los empleen tantas personas como sea posible, antes de que tengan que ser reciclados o desechados.
Así, para ahorrar dinero y recursos puedes practicar el reuso de formas sencillas:
- Compra tus bebidas en botellas de vidrio retornables (desde refrescos y leche hasta cerveza).
- La ropa que ya no te quede o ya no uses puede emplearla alguien más. También puede ser usada para forrar cojines o cuadernos.
- Si se descompone algún aparato eléctrico llévalo con un experto para que lo repare en lugar de comprar uno nuevo. Lo mismo aplica en el caso de la ropa, zapatos y muebles.
- Imprime el papel por ambas caras, así disminuirás prácticamente a la mitad la cantidad de dinero que destinas a este rubro, lo que en el caso de consumo de papel en oficinas puede ser una cifra importante.
- Las hojas escritas sólo por una cara pueden servir para escribir notas o para dibujar.
- Aprovecha los frascos y latas para guardar alimentos u objetos pequeños como clavos o botones.
Reciclar
Si no puedes reducir el consumo de algún producto ni reutilizarlo, entonces, ten en cuenta la opción del reciclaje, los primeros pasos deben darse en el hogar:
- El vidrio es el mejor material para ser reciclado, reúnelo en una bolsa y entrégalo por separado a quienes recolectan la basura en su domicilio.
- Recuerde que los envases de plástico de PET son reciclables, al igual que las latas de aluminio e incluso los envases tipo brick, como los que contienen leche.
- No coloques el papel con el resto de la basura; apila los periódicos, revistas y cajas de cartón, y deposítalos en los contenedores para su reciclaje; el reciclado de una tonelada de papel puede salvar hasta 20 árboles.
- Separa los residuos en orgánicos e inorgánicos y recuerda que aunque no se lleve a cabo en la práctica la ley ya lo exige.
