Antes endeudada, que sencilla

Si fuera la princesa Lady Di y tuviera todo el dinero a mi disposición, me levantaría temprano y para olvidar el engaño de Carlos con Camila, saldría de compras a las mejores y más caras tiendas.

Pero como esto no es realidad, sacaré mis mejores armas: tres tarjetas de crédito y una departamental, la calculadora del iPhone y el mejor semblante para convencerme de que siempre será mejor decir: ¡Endeudada, antes que sencilla…!

Éstas son las primeras ideas de Carmen, una comunicóloga de 36 años, quien considera que cuidar su imagen es la mejor inversión, sobre todo cuando da rienda suelta a la compradora compulsiva que lleva en su interior.

– El plan está hecho; necesito cuatro conjuntos completos de ropa, de pies a cabeza, pero combinables entre sí, pensó nuestra protagonista al mirar el aparador de una boutique ubicada en Polanco, en la Ciudad de México.

Bajo esta premisa pasaron seis horas entre los probadores, alfileres, ajustes a las prendas elegidas, preguntas a los encargados acerca de la calidad de sus diseños y los vouchers firmados.

Todo… ¡a la cuenta!

Al llegar a su departamento, Carmen hizo un examen de conciencia sobre cuánto le costó renovar su guardarropa y ponerlo al tono de las tendencias de primavera-verano.

Ajustándose a las reglas básicas de las matemáticas, organizó las notas de compra del mayor al menor precio:

Un traje sastre, de lino, tres mil 499 pesos; vestido casual, azul claro, ajustado a la cadera, dos mil 100; conjunto de falda y blusa de gasa, sin mangas, mil 599; pantalón de vestir, gris perla, mil 245; falda semicircular, de dos holanes, 885; un top de algodón rojo, 876; y un par de jeans tipo pescador, de 840 pesos por cada uno.

Unas zapatillas negras, descubiertas al frente, 799 pesos; zapatos de plataforma, azules, 745; sandalias ocre, de tacón mediano; 699; y un par de tenis urbanos, blancos, con vivos rojos 544 pesos.

La cuenta parecía interminable, al grado de que ante la flojera de seguir organizando las prendas por precios, nuestra amiga decidió agrupar el resto de sus compras por tipo de producto.

Accesorios –cinturones, bolsas, cartera, aretes y pulseras– cinco mil 830 pesos; maquillaje –base, rubor, delineador de ojos, rímel, sombras y labial– 2 mil 640; cambio de imagen y corte de cabello, mil 580 pesos.

– A ver… el gran total es casi 25 mil pesos, cargados en dos tarjetas de crédito. ¡En la torre!, renovar el guardarropa salió en un mes y medio de salario…

“¡Total, acentuar la belleza cuesta y ésta fue una inversión, fue una inversión y fue una inversión!, pensó Carmen, en medio de la preocupación y la firme promesa de redimir sus compras y no volver a incurrir en tal comportamiento hasta la próxima temporada”.

Tips de compra

Para evitar que esta historia se repita y al final tu presupuesto salga raspado hasta la médula, Emanuele de Román, directora de IESModa, te recomienda:

  1. Antes de comprar, revisa el armario y determina qué prendas básicas te hacen falta.

  2. Descuelga tu ropa, extiéndela y haz nuevas combinaciones.

  3. Con base en el paso uno y dos, realiza una lista de las piezas que te hacen falta, para buscarlas entre las rebajas.

  4. No conviene comprar ropa llamativa. Elige colores neutros: blanco, negro, grises y pálidos.

  5. Selecciona telas neutrales: algodón, lino y lana, porque dejan respirar a la piel y son cómodas.

  6. Las ofertas reales te permiten comprar más con menos dinero.

  7. Aprovecha las rebajas. Selecciona artículos combinables para lograr un atuendo formal, casual o de calle.

  8. Las gangas no es lo que pagas, sino lo que llevas. Adquiere prendas que van con tu personalidad y estilo de vida.

  9. Averigua si las promociones son acumulables. Combina las bonificaciones en dinero o monedero electrónico, para comprar más artículos.

  10. Al usar tarjetas de crédito, investiga cuál te da el mayor descuento, plazo de pago y la tasa más baja de interés mensual o anual.

PD. Como siempre dice mi abuela, Doña Genoveva Claridosa: “Las mujeres son como las flores, no necesitan más que agua, cariño y cuidados para sentirse más bonitas”. Así que la próxima vez que te sientas una princesa en aparador, piensa que tu personalidad no está en lo que compras…

Si buscas más detalles sobre éste y otros temas acerca de finanzas personales, sigue las cuentas de Twitter: PubliEco y Mendoz76. Hasta la próxima.


CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA:

ANTES MUERTA –O ENDEUDADA–, QUE SENCILLA

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