¿Liquidar o mantener activa mi tarjeta de crédito? Ese es el dilema para 24 millones de personas que cuentan con un plástico bancario en México.
Pero qué pasa cuando el llamado dinero de plástico se convierte en vicio, en una especie de forma de vida para miles de individuos, quienes apenas se sienten liberados de las deudas y vuelven a contratar más créditos.
Como dice mi sabia abuela, Doña Genoveva Claridosa: “El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe a gloria”, aunque sea víctima de las deudas interminables.
Aída es un ejemplo de esta forma de consumo. A sus 26 años ya padeció los estragos de una parálisis facial periférica, causada por la presión, angustia y amenazas de los cobradores financieros.
“Llegó el momento –comenta nuestra protagonista– que tenía cinco adeudos en diferentes tarjetas: 22 mil pesos en el plástico rojo; 19 mil en la clásica azul; 16 mil en la de consumo verde; 10 mil 500 en la oro y ocho mil en la departamental gris acero, con letras negras.
“Ya no la veía llegar… Mi sueldo es de 15 mil pesos al mes, de los cuales 10 mil pesos estaban destinados a pagar los plásticos. El problema no era cumplir; lo grave ocurría cuando tenía mil o mil 500 pesos de deuda, porque me sentía libre de seguir gastando.
“Llenar el tanque de gasolina, a la cuenta; la despensa, a la cuenta; las cremas faciales; a la cuenta; comida en un restaurante, a la cuenta; y aunque parezca exagerado, conozco a muchos que disimulan o no reconocen este problema. ¡Pero les pasa!”.
Opinión experta
Un estudio del portal finanzaspracticas.com reveló que después del divorcio, las deudas y las exigencias financieras son la causa de mayor generación de estrés en la vida de los mexicanos.
Para evitar el desgaste emocional y corregir las ansias de consumir por consumir, lo expertos de dicho sitio proponen llevar a cabo un plan de acción de nueve pasos, bajo la premisa de que vivir sin deudas e invertir tu dinero proporciona tranquilidad.
1. Conoce tu situación económica: salario, ingresos variables, deudas, gastos y compras innecesarias.
2. Redacta un presupuesto: reduce el consumo superfluo y destina un porcentaje de los ingresos para ahorro o inversión.
3. Prioriza los adeudos: liquida las tarjetas con el mayor monto y las que generan más intereses.
4. Después de pagar los pasivos, aprovecha el momento para elaborar un plan de inversión que incremente tu capital.
6. Contrata un seguro de gastos médicos mayores, para que en caso de accidente o enfermedad obtengas atención médica, sin preocupación alguna por los egresos que esto representa.
7. Una vez eliminadas las deudas, continúa tu vida. Pon atención a los rendimientos de tu Afore, ahorra de forma voluntaria en un plan de retiro e invierte en algún inmueble.
8. Evita a toda costa las acciones de compra, el despilfarro y los dolores de cabeza de los compromisos financieros casi impagables.
9. No vuelvas a caer en el mismo problema. Recuerda: ¡hay vida después de las deudas!
¡NO CAIGAS EN MALABARES!
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