¡Elimina la resaca financiera!

Gastar dinero de más es el peor de los males para 80% de los mexicanos, quienes durante enero viven la resaca financiera de las deudas, compras a crédito, mensualidades sin intereses o pagos diferidos contratados durante el último mes del año pasado.

Como diría el Longe Moco:¡Fue horrible!, ¡fue horrible!” ver cómo el bolsillo de miles de consumidores sufre los espasmos y retortijones causados por las ofertas, compras por impulso y gastos excesivos registrados durante el año viejo.

El daño es tan grave que, a una semana de que termine enero, ocho de cada 10 mexicanos resienten la falta de dinero y se lamentan por haber gastado hasta 20% de su ingreso anual, que –por lo general– reciben los mexicanos durante diciembre, a través del aguinaldo o el fondo de ahorro.

La cruda realidad

Para dimensionar los hechos referidos, basta con saber que una persona con un salario neto mensual de 10 mil pesos, derrocho –o disfrutó el desembolso– de entre 20 y 24 mil pesos en fiestas, regalos, cenas, reuniones sociales y adornos decembrinos.

Tal como le sucedió al matrimonio conformado por Julia Martínez y Ernesto González, quienes, en su primer año de casados, dieron rienda suelta a los gastos y compras a mensualidades sin intereses, con la esperanza de disfrutar como nunca.

“Ya terminó enero y nada más no encontramos el remedio para aliviar la cruda que nos dejó 2010. Muchos dirán que ya no es momento de pensar o agobiarse por lo que hicimos el año pasado.

“Sin embargo, esta semana hicimos un recuento de todo los pagos y caímos en la cuenta que la famosa cuesta de enero tardará alrededor de 18 meses… eso sí, todo a meses sin intereses… ¡Qué ridículo, pero real!

Mate a las deudas

Si eres parte del 20% de los consumidores que no cayeron en la tentación del consumo desmedido, ¡felicidades! De lo contrario, no te preocupes, porque siempre hay maneras de remontar la cuesta.

Para lograr tal objetivo, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) creo una fórmula que te permite aminorar los daños económicos en cuatro pasos:

1. Ante todo, debes mantener la cabeza fría y elaborar un plan de acción cuyo objetivo sea reducir los gastos cotidianos y reducir deudas.

2. Sigue un presupuesto que te permita saber de cuánto dinero dispones cada mes, en qué gastas y qué rubros son susceptibles de bajar y en qué proporción.

La planeación financiera mensual y anual, permite avanzar sin problemas ni contratiempos año tras año.

3. Contrata servicios financieros básicos. De esta manera evitarás pagar por servicios que no necesitas y bajarás el monto del pago de comisiones, y hasta en anualidades, en el caso de las tarjetas de crédito.

No elimines seguros, mejor baja su cobertura y el importe del pago de primas, con miras a volver a incrementarlas en cuánto se regularice tu situación financiera.

4. Paga a tiempo, reestructura o consolida deudas con tus acreedores. Elige el banco con el Costo Anual Total (CAT) más bajo y consolida tus deudas de tarjeta de crédito para pagar en mensualidades y plazo fijo.

Si de plano no puedes pagar ni el monto mínimo, acércate a tu banco y negocia la forma y plazo de pago.

P.D. Como dice mi sabia abuela, Doña Genoveva Claridosa: “El dinero más caro es el que debes, por eso lo mejor es asumir tu responsabilidad, honrar tus deudas, pagar y , por lo que más quieras, controlar los antojos, para evitar caer en problemas mayores”.

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¡PONLE FIN A LAS DEUDAS!

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¡Deja de tirar el dinero!

Los mexicanos somos expertos en tirar el dinero en gastos innecesarios, compras por impulso y antojos que acaban con hasta 40% de nuestros ingresos.

Haz cuentas… cuánto cuesta comer en la calle, consumir café de máquina, tomar una o dos latas de refresco; consumir agua potable, gas o electricidad; o bien, usar de forma indiscriminada el coche, cayendo en los clásicos arrancones.

Para dimensionar el daño que ocasionan este tipo de gastos a tu bolsillo, Carmen Ramírez, una profesionista que ya terminó de pagar el crédito de su departamento, nos comparte algunos de sus hábitos:

“De lunes a viernes, pago 55 pesos por una comida corrida. Si no desayuno compro un sándwich de pollo o atún, un jugo y un café, por 42 pesos.

“Entre el recibo de luz, agua, luz y teléfono –fijo y celular– se van mil 400 pesos mensuales; al coche le cargo 450 pesos quincenales; y en la despensa llego a desembolsar tres mil pesos al mes.

“En total, gasto entre seis mil y siete mil 500 pesos al mes, sin sumar los piquitos en galletas, revistas, refrescos, ropa, zapatos –que me encantan– y algunos cariñitos como un masaje o tratamiento en el spa… ¡Es un dineral! No cabe duda”.

Cuanta razón tiene Carmen al señalar que los gastos sin control son ¡un dineral! para la economía de cualquier persona, más aún si tomamos en cuenta que cuatro de cada 10 consumidores no llevan un presupuesto que les permita administrar y, en la medida de lo posible, ahorrar parte de la quincena.

Bájale a los gastos, ¡toma nota!

Para revertir dicha situación, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) creó una serie de consejos tendientes a dejar de tirar tu dinero:

Cargos bancarios

1. Elimina todas las tarjetas de crédito adicionales; organiza a tu familia para que cubran sus gastos con un solo plástico, sin rebasar 30% del ingreso mensual.

2. Averigua cuántas disposiciones gratis de efectivo al mes, en los cajeros automáticos del banco, tienen tu tarjeta de nómina. Hay instituciones que ofrecen 10 operaciones libres, el resto cuesta hasta 20 pesos más IVA.

Para evitar cargos extra o comisiones, lo mejor es caminar unos cuantos pasos para hacer retiros en la ventanilla.

3. Te suena familiar el cargo en tu tarjeta de un seguro que no solicitaste. Llama a la empresa bancaria y diles que no estás de acuerdo, para que suspendan ese cobro no autorizado.

Agua, luz y gas

  1. Para lavar el coche evita usar manguera; sustitúyela por una cubeta.

5. Utiliza equipos ahorradores de agua. En comparación con los 26 litros que gastaban las regaderas comunes, los dispositivos economizadores disponen de sólo 10 litros.

7. Si no te alcanza para comprar e instalar un excusado ahorrador, mete una botella de plástico llena del vital líquido al tanque del inodoro, lo cual ayuda a disminuir la cantidad del recurso en cada descarga.

8. Evita usar agua caliente para lavar ropa o trastes de cocina. Así ahorras gas.

9. Observa que la flama de la estufa sea estable y de color azul; si no es así, verifica la instalación, puede estar obstruida o tener fugas.

10. No dejes el boiler o calentador de agua encendido todo el día; apagálo cuando todos se hayan bañado.

Autos y gasolina

11. Afina tu auto. No te imaginas cuánta gasolina puedes ahorrarte con este mantenimiento.

12. Evita calentar el motor. Con la tecnología de inyección de combustible actual no es necesario hacerlo, solo gastas gasolina.

13. Conserva una velocidad constante. La mayoría de los vehículos ofrece un óptimo rendimiento de combustible entre 60 y 80 kilómetros por hora. Pisar el acelerador a fondo consume cuatro veces más.

Aprende a hacer la despensa

14 Elabora una lista de víveres, divídela entre lo que no tienes y lo que está por acabarse; si están en oferta estos últimos, cómpralos.

15. Los cupones de descuento, que antes tirabas la basura, hoy deben aprovecharse; utiliza hasta los de la Sección Amarilla.

16. Levántate temprano, así evitarás prisas innecesarias y con ello podrás eliminar el costo de los traslados en taxi.

Comida y otros gastos

17. Desayuna en casa. Cuánto te costaría preparar un sándwich casero, que en la calle te requiere 15 pesos, más el café un entre 15 y 25 pesos, que todas las mañanas infla tus gastos.

De paso prepara comida y llévatela a la oficina.

18. La mayoría de los medicamentos genéricos intercambiables son más baratos y tienen la misma eficacia terapéutica que los de patente. Compara precios.

19. Pregunta a tu proveedor de televisión de paga por un paquete con menos canales y que sea más barato.

20. Vende todo lo que no ocupas, pero que todavía sirva, a través de los mercados de segunda mano en la Internet.

P.D. Como dice mi sabia abuela, Doña Genoveva Claridosa:Controlar tus gastos y llevar sólo que puedes comer, es la mejor forma de gastar tu dinero.

“Hay gente que eroga más de lo que gana y al final del mes acaba con su bolsillo completamente roto. Así que todos a consumir de forma responsable, sin excesos… Lo de más son purititas tonterías”.

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¡REGISTRA TUS GASTOS!

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¡Felices gastos en Navidad!

La Navidad es una de las celebraciones de consumo más importantes que ha inventado la humanidad.

Las ventas del comercio formal e informal aumentan entre 50 y 60%; siete de cada mexicanos compran regalos y ocho de cada 10 consumidores destinan una parte o casi todo su aguinaldo en costear desayunos, comidas, reuniones y cenas alusivas a la temporada.

El problema no están comprar, sino en poner en riesgo nuestra estabilidad financiera, al grado de comprometer más de la mitad de nuestra quincena para el pago de deudas durante los próximo seis meses.

Para contrarrestar dicho riesgo, la mejor receta es consumir sin culpas, con el mayor grado de felicidad y, para ello, es necesario planear y organizar un presupuesto, ya que en la medida que controles tus gastos, mayor será el nivel de satisfacción al realizar tus compras.

Recuerda, ¡gastar no es malo! El problema está en simular un poder adquisitivo que no tienes; abusar de las tarjetas de crédito y asumir el compromiso de liquidar tasas de interés que superan 50%, con tal de fingir que eres completamente feliz.

Propósitos y más propósitos

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomendó hacer un presupuesto navideño, para no malgastar los ingresos que la mayoría de la población obtiene a través de aguinaldo, el fondo de ahorro o alguna otra prestación decembrina.

El organismo exhortó al público a usar bien sus ingresos y evitar que las compras causen agujeros en la economía familiar. “Con esto no estamos diciendo que no celebres, sino que lo hagas con mesura”.

Ello significa no comprometer más de 30% de tus ingresos mensuales para el pago de meses sin intereses, créditos o préstamos familiares; ahorrar entre 10 y 15% del aguinaldo o fondo de ahorro, para los gastos del próximo año; y hacer el propósito de consumir con responsabilidad.

Presupuesto Navideño

Para organizar tu presupuesto y aprovechar tus ingresos, la Condusef te recomienda:

1. Registra todos ingresos y las prestaciones obtenidas en diciembre: salario, aguinaldo, fondo de ahorro, vales de despensa u otra prestación laboral.

2. Organiza los gastos de la temporada en grandes categorías: regalos, cena de Navidad o de año nuevo y Reyes Magos.

3. Destina una parte de tus recursos a comprar de artículos o servicios que hagan crecer tu dinero o calidad de vida, como liquidar deudas y “bajarle” al monto de tus créditos.

Además de comenzar un plan de ahorro e inversión para alcanzar metas de corto, mediano y largo plazos, como adquirir una casa, un coche o tomar vacaciones.

4. Si al hacer la lista de gastos no te alcanza para todo, pregúntate si en realidad se necesitas eso que tanto deseas o puede prescindir de tal compra. Ello con el fin de eliminar o recortar los gastos superfluos.

5. Saca un balance del presupuesto: a la suma de los ingresos réstale los gastos. Lo deseable es que haya un excedente. “Si te apegas a tu presupuesto y consumes con moderación, tendrás felices fiestas”, asegura la Condusef.

PD. Como dice mi sabia abuela, Doña Genoveva Claridosa: “No hay dinero o compra más cara que aquélla que se hace a crédito, por el pago de intereses.

“Lo mejor es planear y con ello evitar un un disgusto o paro cardiaco en tu bolsillo y recuerda que las compras de última hora son las más costosas, ya que te impiden comparar precios y calidad… además de generar estrés innecesario”.

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Aguinaldo... ¡divide y vencerás!

¿En qué planeas gastar tu aguinaldo? Esa es la pregunta que millones de personas tratan de resolver en este momento.

Aunque suene contradictorio, la fórmula ideal para aprovechar mejor esta prestación laboral está en el proverbio popular: ¡Divide y vencerás!

Lo más importante es que el público lleve a cabo un distribución eficiente de los recursos económicos que tradicionalmente recibimos durante la época decembrina.

La mala noticia es casi la mitad de los mexicanos (46) no lleva acabo un presupuesto de gastos, lo que complica la división del dinero disponible, ocasionando que cinco de cada 10 empleados lo malgaste.

¡Toma nota!

Para evitar el despilfarro y obtener buenos resultados al administrar tu aguinaldo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) te recomienda:

1. Divídelo en tres partes, no necesariamente iguales: la mayor, para liquidar deudas o reducirlas a 30% de tu ingreso.

2. Invierte la segunda parte en el mantenimiento de la casa o compra de electrodomésticos.

3. Destina el resto a los gastos de la temporada: viajes, regalos, fiestas y compra de juguetes.

4. Dale prioridad a los pagos importantes. Evita comprar por impulso y compara precios.

5. Haz tu lista de regalos. Procura que sean útiles, durables y de calidad para quien los recibe.

6. Usa las tarjetas de crédito; aprovecha las ofertas y promociones sin comprometer más 30% del salario.

PD. Como dice mi sabia abuela Genoveva Claridosa: “No hay peor gasto que aquél que no deja huellas en tu casa. Comprar alimentos o pagar servicios es indispensable, lo que no debes hacer es adquirir productos o artículos que no mejoren tu calidad de vida”.

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¡Navidad... también es época de ahorrar!

Nadie, absolutamente nadie, imaginaría que las fiestas relacionadas con la Navidad son una oportunidad para ahorrar.

Si te detienes y observas cuánto dinero recibe la mayoría de las personas por concepto de aguinaldo, bonos de productividad, caja o fondo de ahorro, te darás cuenta que durante diciembre obtenemos entre 15 y 20% de los ingresos totales de todo el año.

¡Qué mejor oportunidad tendríamos para ahorrar!… para dejar de lado todos esos gastos que nos agobian entre enero y noviembre: que si las cuentas por pagar, la renta, las tarjetas de crédito, la colegiatura o las mensualidades del auto o la hipoteca.

Sin embargo, por desgracia, es precisamente en diciembre cuando las personas piensan sólo en regalos, fiestas, compra de artículos de lujo, adornos de la temporada y en todo tipo de artículos que suelen ser caros, costosos e inútiles.

Lo ideal y ¡remarco!… lo ideal sería que cada uno guardara una parte de dichos ingresos –extraordinarios– para enfrentar los gastos del año entrante, pagar impuestos, liquidar deudas, financiar las próximas vacaciones o comprar un producto o servicio que mejore nuestra calidad de vida.

Sueños guajiros

La mala noticia es que ocho de cada 10 personas –80% de la población– no ahorran y sólo dos –20% del total– cumplen con dicho hábito financiero a través de un mecanismo formal, como cuentas bancarias, Afore o plan de inversión.

Un estudio de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore), titulado Ahorro y futuro: ¿cómo piensan los mexicanos?, reveló que 50% de la población tiene algún hábito de ahorro, pero cuando lo hacen es por medio de tandas o debajo del colchón.

Reveló que cinco de cada 10 personas sienten culpabilidad por no contar con dinero para enfrentar el futuro y la mayoría piensa que “Dios le ayudará” cuando necesite recursos o sean adultos mayores.

Ahorrar… es una decisión

Salvador Gómez, director de Negocio Privado de MetLife, recordó que para ahorrar no se requiere de un aumento de sueldo, recibir el aguinaldo u obtener algún premio o bono de productividad al final del año.

Sólo se necesita, apuntó, tomar la decisión de fijar una cantidad de dinero mensual, hacer una revisión de gastos y priorizar los rubros de consumo necesarios para mantener tu estilo de vida.

“No se trata de guardar el dinero que te sobra, sino de hacer un presupuesto, eliminar las compras innecesarias, evitar la adquisición de productos en el comercio ambulante y tener disciplina para dejar de lado las golosinas, refrescos, antojos o revistas”, dijo.

Para eliminar las fugas de dinero y los gastos superfluos, apuntó el especialista, lo primero que debes hacer es preguntarte: ¿cada cuándo voy a usar ese producto o servicio?, ¿dónde lo voy a poner?, ¿lo necesito? o ¿tengo algo que resuelva la misma inquietud o necesidad?. ¡Ahí está la clave!

Tips y recomendaciones

Para conocer y obtener resultados medibles a la hora de ahorrar, ya sea en diciembre o en cualquier otra época del año, El peso en tu bolsillo te recomienda:

1. Hazlo sin pretextos. Lo peor es saber que tus hábitos financieros son incorrectos y seguir viviendo en el engaño.

2. Define un porcentaje de tus ingresos a dicho fin. No importa que sean 100 pesos mensuales, mientras deposites una parte de tu sueldo en una cuenta bancaria o Afore.

Lo ideal es destinar 10% del ingreso mensual a este objetivo. Haz cuentas: si ganas 15 mil pesos, al año tendrás 18 mil pesos.

3. Si no puedes fijar una cantidad, elimina los gastos innecesarios, consume menos electricidad, agua, luz o gas. Ello aumenta tu liquidez y permite guardar una parte de la quincena.

4. Establece metas. Revisa qué aparatos, enseres domésticos, ropa o productos necesitas; planea en cuántos meses los comprarás y guarda una parte del salario en función de dicho plazo. En tal rubro puedes incluir las vacaciones.

5. Recuerda: ahorrar no es guardar el dinero que sobra, sino fijar un porcentaje antes de pagar deudas, hacer el súper o salir de compras. Los gastos del mes pueden ajustarse.

6. Pide a tu banco que reserve una cantidad de dinero a otra cuenta, para disponer de ella a fin de año.

7. Recuerda que ahorrar hace más fácil enfrentar los imprevistos: accidentes o enfermedades.

PD. Como dice mi sabia abuela, Doña Genoveva Claridosa:Aprende a guardar tus pesos y sólo gasta los centavos. ¡Cuánta sabiduría hay en esas palabras! Porque quien sabe cómo ahorrar, sólo desembolsa lo necesario: sus centavos.

“Pero las personas que saben guardar el dinero –todos sus pesos– son conscientes de que esto es una inversión de largo plazo, que acabará con el agobio de las deudas, las cuentas por pagar o los imprevistos de un accidente, lo cual significa un mejor nivel de vida”.

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¡Navidad, en tarjetas de crédito!

¿Qué significa la Navidad para los mexicanos? Hoy desperté con esta interrogante y hasta este momento no encuentro una respuesta exacta que elimine de mi cabeza la idea de que la Navidad tiene un rostro de tarjeta de crédito.

Muchos dirán que tal aseveración es un lugar común para afirmar que el nacimiento del Hijo de Dios es una fecha para consumir… Tal vez tengan razón, pero ni ese argumento simplón quita la sensación de que ya no puede haber Noche Buena sin dinero de plástico.

Para muestra basta un botón. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reveló que la compra de regalos, la cena y las fiestas ya son parte de presupuesto obligado de las familias mexicanas durante el último mes del año.

Reportó que siete de cada 10 personas recurren –casi por por obligación– a surtir la obsequios e, incluso, 46% está dispuesto a sacrificar la compra de alimentos, el pago de la renta y los servicios básicos con tal de cumplir la entrega de presentes a sus familiares y amigos.

Y… ¿qué creen? El uso de una o varias tarjetas de crédito son la forma más común o socorrida para hacer el shopping navideño.

Incluso, hay millones de consumidores para quienes –sin un carnet bancario– no habría forma de regalar a su familia un pantalla Led de 48 pulgadas o comprarse un smartphone, porque si no es a mensualidades o intereses fijos su salario nunca alcanzaría para darse ese tipo de gustos.

Comprar… nunca es malo

Antes de recibir una palabra altisonante o el calificativo de Grinch, quiero dejar en claro que comprar no es malo. El problema verdadero es que 60% de los usuarios de la tarjetas no pagan la totalidad de sus compras en la fecha límite de pago.

Lo cual significa que recurren a la figura del pago mínimo o la acumulación de deudas, que al final de mes comprometen más de 40% de su salario, obligando a cientos de personas a pedir dinero prestado a familiares o amigos, para terminar la quincena.

Cualesquiera que sea el caso, lo más importante es aprender a sacar provecho del llamado dinero de plástico y evitar que éste se convierta en un mal necesario de las fiestas decembrinas o en una pesada losa que hipoteca las quincenas del próximo año, debido a las compras compulsivas de la temporada.

Tips de consumo

Para sobrevivir a las a los gastos, el sitio www.finanzaspracticas.com te recomienda:

1. Conoce tus límites: planea tu presupuesto navideño antes de lanzarte al centro comercial. Los regalos, pequeños o grandes, se acumulan y te pueden dejar muy endeudado.

2. No gastes más de 5% de tu ingreso anual en consumos de fin de año.

3. Planea con anticipación: busca días de rebajas, usa cupones, aprovecha las promociones de envío gratuito en tus compras web, adquiere regalos a lo largo del año y elabora los presentes.

4. Recorta tu lista: ¿de verdad necesitas dar un obsequio a todos tus familiares? Entrega artículos de uso colectivo, como un aparato electrónico o privilegia a los menos favorecidos.

5. Reduce el estrés: evita compras de último minuto que afecten tu presupuesto y provoquen angustia.

6. Disfruta de los momentos que trae consigo la Navidad. Comparte el tiempo con tus familiares y amigos cercanos; ésto es lo más importante.

PD. Como dice mi sabia abuela, Doña Genoveva Claridosa:Ni tanto que alumbres al santo, ni tanto que lo quemes. Lo más importante es comprar con moderación y no olvidar que la Navidad conmemora el nacimiento del Niño Jesús.

Por lo que antes de sacar su tarjeta de crédito, piensa si necesitas comprar o si sólo respondes a la necesidad de sentir que eres parte del mundo de las ofertas, las rebajas o las promociones… las cuales, por si no te has dado cuenta, ya son un lugar común durante todo el año”.

Sígueme en Twitter.com, a través de la cuenta @MarioFinanzas y, si quieres, ayúdeme a contestar la pregunta inicial de esta historia: ¿Qué significa la Navidad para los mexicanos?… ¡Hasta la próxima entrega!

ADMINISTRA TU AGUINALDO

PROFECO TE DICE CÓMO HACERLO

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¿Meses sin intereses?

A la cuenta!… ¡Compra con el poder de tu firma! Una pantalla 3D, un viaje para este fin de año, unos zapatos o una muda de ropa; todo lo que quieras comprar a seis, 12, 18 o 24 meses sin intereses.

¡Al fin y al cabo que pago hasta el próximo año! Este es el grito de guerra de más de 80% de los mexicanos que son víctimas, conscientes e inconscientes, del consumismo y las compras emotivas.

Se trata de un grupo de personas que, el próximo fin de semana llegarán al éxtasis durante el programa ofertas denominado El buen fin, cuyo objetivo es impulsar el mercado interno y la creación a través productos y servicios con descuentos de 10 a 60%.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), que lo más importante de las compras a meses sin intereses es llevar acabo un consumo planificado.

De lo contrario, estarás expuesto a una la pesada loza de las deudas y pagos, que suelen consumir hasta 40% de los ingresos del presupuesto familiar o personal de los mexicanos.

Toma nota

Para obtener ventajas durante las promociones de El Buen Fin y evitar problemas en tus compras sin intereses, El peso en tu bolsillo te recomienda:

1. Presupuestar tus compras. Antes de gastar, pregúntate si lo necesitas o sólo respondes a una oferta o promoción.

2. Comparar costos en diferentes tiendas. Asegúrate de que el precio de contado sea el mismo que el de las mensualidades.

3. Haz cuentas. Divide el monto de tu compra entre el número de pa­gos; verifica que éstos se ajusten a tu ingreso y presupuesto.

4. Lleva un registro y suma todas tus compras a mensualidades. Cada vez que recurres a esta herramienta, le restas una parte a tu quincena.

5. Paga a tiempo para no generar intereses. Guarda los vouchers y verifica tu saldo mensual.

6. Recuerda que si no cumples con las mensualidades, la tienda o establecimiento te cobra intereses ordinarios, que según la tarjeta –departamental o bancaria– oscilan entre 3% y 40% sobre el total de tus adeudos.

PD. Como dice mi sabia abuela, Doña Genoveva Claridosa: “No hay peor compra que aquélla que se hace con estómago o el corazón, porque es cuando llevamos a casa inservibles, feas, que se rompen o desgastan en pocos días y, además, caras.

“Por eso, antes llevarte algo a casa, pregúntate: ¿lo necesito o es pura compradera a lo tonto?”.

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¿Te gustaría trabajar en el extranjero?

Tener éxito laboral en otro país es un sueño para miles de profesionistas mexicanos. Sin embargo sólo 5% de las vacantes existentes en el mercado laboral corresponden a dicha categoría.

Si estas interesado concretar en este tipo de oportunidades, los expertos te recomiendan hablar inglés, ser líder, tener un amplio conocimiento del área deseada y adaptarte a la legislación vigente del país de tu interés.

En el extranjero nada es fácil; algunos se enfrentan al dilema de contar con una licenciatura o carrera que nadie reconoce; romper con los lazos familiares, amigos o de pareja.

Y cuando logran la oportunidad tan deseada, a través de una empresa transnacional, creen que el sentimentalismo y la soledad son más fuertes que el reconocimiento profesional de que son objeto. Aunque muchos terminan por adaptarse.

Caso de la vida real

Como muchos jóvenes, Claudia Martínez, diseñadora industrial, desea vivir en Estados Unidos, especializarse y mejorar su calidad de vida.

“Mi primera idea es conseguir una beca en alguna Universidad y luego buscar trabajo”, pero en realidad no sé qué debo hacer.

“He buscado información en las bolsas de trabajo en línea, en los programas de intercambio de estudiantes y hasta pensé en aplicar directamente en las ofertas de trabajo que se publican en sitios estadounidenses; pero hasta el momento no veo por dónde”.

Oportunidad reales

Margarita Chico, country manager del sitio Trabajando.com, explicó que el error más frecuente entre los interesados es cambiar de residencia antes de concretar una oportunidad, sin conocer el perfil de las empresas ni las condiciones que exige la ley de otro país para laborar.

Lo más importante es investigar qué empresas requieren de profesionistas con nuestro perfil, en particular aquellas con presencia en México. “Los sectores automotriz, bancario y médico son los que ofrecen mayores posibilidades para trabajar en el exterior”, afirma Chico.

Este tipo de compañías –apuntó– buscan nuevos talentos, recién egresados, con la posibilidad de capacitarlos en otra nación; aunque el perfil más solicitado es para directivos o altos ejecutivos, en proyectos temporales, de seis meses a un año.

“Las oportunidades se dan con mayor facilidad cuando estudiaste la carrera o un posgrado en otro país, al contar con una doble nacionalidad y al aprovechar los programas de intercambios entre distintas universidades”, comentó Margarita Chico.

Tips de búsqueda

Para sortear las barreras del mercado laboral en el extranjero y no morir en el intento, las bolsa de empleo Trabajando.com y Bumeran.com te recomiendan:

1. Hablar inglés, tener una especialidad, contar con logros, no sólo en el área laboral, sino en los estudios y ser un líder.

2. Investigar los requisitos legales del país, el perfil que buscan las empresas y concretar una oportunidad antes de viajar.

3. Estar capacitado en tecnología y tener habilidades para desarrollar nuevos negocios.

4. No dejarte llevar por un buen sueldo, definir si viajas solo y pensar en el desarrollo profesional.

5. Consultar los programas laborales de las embajadas, universidades y bolsas de trabajo.

PD. Como dice mi sabia abuela, Doña Genoveva Claridosa:Antes de irse a meter a otra casa, en es caso a otro país, lo mejor es cerciorarse que qué les gusta, cómo y por dónde les gusta… comer, hablar, divertirse y hacer el trabajo.

“No vaya siendo, que por inteligentes o pentontos, nos quedemos como la chiva de mi compadre, mirando desde la loma, tristes y sin ninguna oportunidad laboral”.

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Gas doméstico... explosión y fuga de dinero en tu bolsillo

¿Sabías que los hogares mexicanos desperdician hasta 50% de la energía que produce el gas al cocinar o usar calentadores de agua para el baño?

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reportó que la acumulación de cochambre o suciedad en las parrillas de la estufa o el uso –inadecuado– de ollas grandes para calentar un poco de agua representan una importante fuga de dinero.

Sólo piensa que cada vez que enciendes la estufa, sin limpiar las hornillas, estás quemando –literalmente– 50 centavos de cada peso que inviertes en la compra de un tanque de gas LP o natural.

Si a eso le agregamos que millones de personas calientan agua en recipientes que duplican el volumen del líquido, cocinan alimentos destapando las cacerolas o abriendo la puerta del horno cada cinco minutos, la fuga del energético se convierte en una verdadera explosión para la economía de tu bolsillo.

Consejos de mi abuela

Aunque te parezca gracioso, una de las formas más efectivas de ahorrar gas es cocinando como lo hacían las abuelas: con ollas a presión y con un conocimiento exacto de qué tan suave es la carne o las verduras, con apenas voltear a ver su textura y color.

Un reporte del sitio www.gastarmenosyahorrar.com establece que empleando tales las recomendaciones y, usando poca agua al cocinar, los hogares pueden llegar tener un ahorro de hasta un 50% de la energía que consumes de forma tradicional.

Otra forma de economizar gas al cocinar es haciéndolo con las ollas, cazuelas y trastos tapados; así conseguirás que se conserve el calor y el alimento se cueza de manera rápida y uniforme.

“La clave para ahorrar es conservar el calor y contar con los utensilios y recipientes adecuados a la cantidad de alimento, líquidos o pastas a preparar”.

Recomendaciones

Para cumplir con los objetivos antes mencionados, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) te recomienda:

1. Si vas a hervir agua, únicamente para una taza de café, no utilices una olla tamaño familiar y mucho menos la llenes. Usa solo el líquido necesario en un recipiente del tamaño adecuado.

2. Presta atención al color de la flama; en ésta tiene que predominar el color azul. Si la notas más amarilla entonces limpia bien las hornillas de la estufa; esto te ayudará a que la llama salga más uniforme y evitar que se cocine más rápido un lado de la olla.

Recuerda que, cuando esto sucede, tardan más tiempo en estar listos tus platillos, lo cual significa más tiempo en el fuego y la quema de mayor cantidad de gas.

3. Cuando haya comida dentro del horno no estés abriéndolo cada cinco minutos, para revisar si ya está lista. Esto ocasiona que el calor se escape y tenga que volver a calentarse.

Mejor instálale un foco especial para estufas que ilumine el interior del horno y puedas revisarlo sin la necesidad de abrirlo.

4. Procura hornear todo lo que puedas en la misma tanda. Muchas veces los platillos se cocinan a distinta temperatura, lo cual hace que los metamos uno por uno.

Si esto sucede puedes ponerle una temperatura media y dejar dentro por menos tiempo el que necesitaba una flama baja y dejar por más tiempo el que necesitaba una flama alta.

5. Evita calentar una olla grande en una hornilla pequeña, porque de necesitarás más tiempo para cocinar los alimentos.

6. De igual forma, nunca coloques una olla pequeña en una hornilla grande, ya que la flama apuntarán para todos lados menos para el centro del recipiente, lo que también hará que se tome más tiempo en cocinarse y se consuma más gas del necesario.

PD. Como dice mi sabia abuela, Doña Genoveva Claridosa: Si ya no se te queman las tortillas en el comal y la sopa no sale aguada, es porque estás listo o lista para casarte.

“Sólo de esa forma aprenderá que cocinar, ahorrar gas y dar un toque personal a tus alimentos, es lo mismo”.

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¡AHORRA MIETRAS COCINAS!

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¿Cómo pido un aumento de sueldo?

En este año, ¿cuántas veces has sentido que la falta de dinero te ahoga, porque tu salario no te alcanza?…

Aunque tu jefe o dueño de la empresa no lo crea, está es la causa número uno que provoca apatía y falta de un compromiso laboral entre los mexicanos, sobre todo entre los jóvenes, quienes –por naturaleza– buscan un mejor nivel de vida.

Un reporte de la firma Helios Herrera Consultores reveló que el dinero es rey de las motivaciones para incrementar la productividad, ya que éste te asegura o incrementa las posibilidad de comprarte una casa, vestir bien, y comer lo suficiente.

El dilema es que casi nadie sabe cómo solicitar un aumento de sueldo, cuál es el mejor momento para hacerlo y cuánto debe solicitar, sin que ello lo etiquete como un trabajador problemático o inconforme con todo.

La indecisión al respecto es tan grande, que más de la mitad de los empleados prefiere esperar a que el incremento llegue cada fin de año, de acuerdo a lo que marca la ley; o bien, esperar a que el Espíritu Santo se lo conceda.

Fórmulas y recetas probadas

Los expertos sostienen que la clave para lograr dicho objetivo está en saber negociar y renunciar al discurso de la soberbia, amenazas o mentiras sobre la existencia de una oferta de empleo en otra empresa, que casi duplica tu salario.

Ana Estrada, directora de la consultoría Brújula Interior, explicó que la mejor fórmula consisten en hacer una autoevalución del trabajo, metas cumplidas, resultados obtenidos en el último año y en analizar la situación económico-financiera de la compañía.

Estas dos variables, apuntó, determinan sin un empleado puede solicitar un aumento de 4.5%, equivalente a la tasa de inflación o si existen las condiciones de alcanzar un alza superior, de 10, 15 ó 20%.

Responde con los resultados en la mano

La especialista explicó que para cumplir con el objetivo, el interesado debe preguntarse si el trabajo que realiza está en línea con sus fortalezas.

Debe cuestionarse y responder si pertenece a un área estratégica para la empresa y qué nivel de sueldo tiene, respecto a otros puestos similares.

Pregúntate si tuviste un buen año: cumpliste con los objetivos; si eres un empleado estratégico por el nivel de ventas que concretaste; si eres proactivo, haces propuestas para lograr mejores resultados y llevas una buena relación con tus superiores.

Si es así, ¡felicidades!, es momento de solicitar un aumento.

El arte de negociar

Para negociar un alza salarial con tu jefe, los expertos te recomiendan:

1. Da el paso cuando puedas probar que mereces un aumento. Ofrece ejemplos concretos de logros, objetivos y metas cumplidas, como cuántos fines de semana has trabajado, récord de ventas y nuevos clientes.

2. Evalúa el nivel de confianza, apertura y madurez de tu jefe. Esto te permitirá definir la táctica: “Éstos son mis resultados”, “somos un solo equipo”, “la compañía tuvo buenos resultados”, “la familia creció y”… requiero o merezco un aumento.

Anticípate a sus argumentos.

3. Si tu superior se interesa en el bienestar de los empleados, pon énfasis en las emociones, la armonía, el trabajo en equipo y la empatía.

4. No lo pidas un viernes por la tarde o antes de unas vacaciones; tus argumentos se olvidarán para cuando tu jefe vuelva al trabajo o presente tu caso ante sus superiores.

5. Pide ayuda, no dinero. Acércarte pidiendo asesoría. Dile: “Agradecería su orientación en lo que debo hacer para obtener un aumento”.

PD. Como dice mi sabia abuela Doña Genoveva Claridosa:El que no habla, Dios no lo escucha; por eso lo más inteligente que puedes hacer es expresar tus necesidades con clariadad, respeto y sin provocar enfrentamientos”.

Recuerda que nada, ni nadie puede negarte lo que por derecho te corresponde. Así que si cumples con tus metas laborales y eres capaz de mejorar todos los días, lo menos que mereces es que tu jefe te escuche”.

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