
Me arriesgo a decir que la muerte, como tema fotográfico, es uno de los temas más abusados por profesionales y aficionados.
¿Se han preguntado que relación tiene la fotografía con la muerte?
¿La fotografía “alarga la vida”?
Desde sus inicios la fotografía buscó perpetuar la imagen de las personas al momento de apuntarlos con el objetivo. Luego el sentido de muerte fue cambiando de rumbo para hacerse cada vez más subjetivo: El fotógrafo, como artista, comenzó a trasladar a su interior los temas que veía en su exterior.
Creo que una de las interrogantes más importantes al momento de elegir la fotografía como lenguaje de expresión es si la queremos sólo para mostrar o documentar el mundo para ser visto por otras personas o si queremos dar una interpretación de él para que los otros se abran a ella. Como mencionaba en un post anterior, pienso que muchas de las imágenes que se hacen hoy en día y que vemos en innumerables sitios fotográficos, son copia de lo que otros hacen… la carencia de opinión e interpretación en la fotografía es una de las bellas carencias dentro del medio, y digo bellas porque si no fuera por este mar de espejos no veríamos esas pequeñas islas que aparecen a lo lejos.
¿Que tiene que ver esto con la muerte?:
Para mí, al menos, significa el poder perpetuar la interpretación que le damos a las cosas… o luchar contra el fin de los días.

