Mecánica Popular

Este blog no pretende ser un manual de fotografía. Seré consecuente con la idea de usar lo técnico en favor de lo creativo. El hilo conductor de todas mis entradas a futuro será motivarlos a desarrollar una visión propia de su trabajo fotográfico.

Me parece oportuno para comprender y presentar el blog, conocer el concepto de “Fotografía mecánica”, el cual resume de muy buena manera la intención que me mueve a mostrarles un poco de, en mi opinión, esta “nueva” y compulsiva forma de expresión. Este concepto marcó un antes y un después en la corta historia de la fotografía. Pasó a dar importancia a aquellas ideas que estaban ocultas tras la competencia técnica que sostenían los nuevos fotógrafos resueltos a plasmar su nombre en la historia de este nuevo arte.

En 1860 Cornelius Jabez Hughes, fotógrafo británico, propuso el concepto “Fotografía mecánica” para distinguir el trabajo comercial, o mecánico, del de los fotógrafos que tenían una propuesta personal frente a este químico proceso.

C. J. Hughes dijo:

“Quede entendido que no utilizo la palabra mecánica con un sentido despectivo. Por el contrario, quiero decir que todo lo que pasa a ser descrito exactamente como es, y donde todas las partes son igualmente nítidas y perfectas, debe ser incluido bajo ese nombre. Podría haber utilizado la expresión de fotografía literal, pero creo que aquella es mejor. Ese campo, por obvios motivos, será siempre el más practicado, y allí donde se requiera una verdad literal e indiscutible, ése es el único enfoque permisible.”

El desafío es pasar de disparar a todo lo que se ve a ser un fotógrafo que cuente una historia propia.

“¿Qué motivo puede haber y qué interés para fotografiar un desnudo a contraluz en el hueco de una puerta, la parte delantera de un auto sobre la hierba, un carguero atracado, dos bancos en una pradera, unas nalgas de mujer ante una ventana rústica, un huevo sobre un vientre desnudo (fotos premiadas en un concurso de aficionados)?. En un primer tiempo, la fotografía, para sorprender, fotografía lo notable; pero muy pronto, decreta notable lo que ella misma fotografía. El ‘cualquier cosa’ se convierte entonces en el colmo sofisticado del valor”.
Ronald Barthes